Ella creció y el descaro lo aprendió 'por ahí por Barcelona', y este lunes, Rosalía dio el primero de sus cuatro conciertos en el Palau Sant Jordi, recinto de la ciudad que vio nacer a un fenómeno que, en la actualidad, traspasa fronteras. El LUX Tour pisaba la ciudad condal tras una Semana Santa por Madrid, la primera presentación de su nueva gira en España. Entre piruetas en puntas de ballet, declaraciones divinas y un confesionario que desvela las peores anécdotas románticas de las invitadas más especiales al show, la cantante catalana se preparaba para regresar al lugar en el que comenzó todo.
Si a principios de mes veíamos a Pedro Almodóvar, Ethan Hawke, Aitana e incluso a la reina Letizia con sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía disfrutando del concierto en la capital, ahora ha sido Carlos Alcaraz quien no ha querido perderse el laureado espectáculo en directo -¿quién no querría ver a Rosalía interpretar canciones como Reliquia, La Yugular o Mio Cristo Piange Diamanti?-. Aprovechando que está en Cataluña para disputar el Barcelona Open, el tenista murciano no ha querido perderse la primera noche del LUX Tour antes de enfrentarse a Otto Virtanen. "A ver a Rosalía un poquito, a disfrutarla", ha dicho el deportista en declaraciones exclusivas a Europa Press.
Su paso por Barcelona llega después de participar en el Rolex Monte-Carlo Masters, la competición de la ATP que se disputa en el Country Club de Montecarlo. Allí perdió la final junto al italiano Janik Sinner, pero no ha habido momento para procesar la derrota, pues el murciano ya está enfocado en el nuevo torneo. "¡Enhorabuena, Jannik y a tu equipo por el título, una racha espectacular! ¡Seguiremos adelante, aún queda mucho por delante en la gira de tierra! ¡Próxima parada, Barcelona!", dijo el pasado domingo en sus redes sociales. Hablando para los micrófonos de Onda Cero, Toni Nadal analizó el paso de Alcaraz por el Principado: "Fue un mal resultado para Carlos porque el torneo de Montecarlo es el que se parece más de los masters 1.000 previos a Roland Garros, el más parecido en las condiciones a los que se van a encontrar en París", dijo en Radioestadio.
Sus grandes apoyos
Llegar a la final del Monte-Carlo Masters fue un paso positivo para el deportista, que ha sufrido una pequeña crisis de resultados tras alzarse con el Australian Open a principios de año. Primero fue en Indian Wells, cayendo por sorpresa contra el ruso Daniil Medvedev. Después llegó el Masters 1000 de Miami, donde el murciano se despedía en la tercera ronda. "¡No puedo más! ¡Quiero irme a casa!", dijo entonces, visiblemente cansado y harto, tras los malos resultados que estaba acarreando. En la rueda de prensa posterior a la derrota, el murciano dejó claro quién era su apoyo en estos momentos de tensión y dudas, y también cuál era su principal deseo: "Ahora mismo estoy pensando en tomarme unos días libres para resetear cuerpo y mente. Estar con mi familia y amigos", señaló. "Sé que a partir de ahora los rivales van a jugar a su mejor nivel para poder ganarme", subrayaba. "Tienen más que ganar que perder contra mí y juegan sin presión", añadía al respecto. "Es algo que tengo que aceptar", sentenciaba. Sus pilares en momentos duros son, sin duda, su familia: su padre, que también se llama Carlos Alcaraz; su madre, Virginia Garfia y sus tres hermanos: Álvaro, que forma parte de su 'staff' técnico y viaja siempre con él alrededor del planeta; Sergio, el mediano, y Jaime, el pequeño.









