El pasado 3 de marzo despedíamos a uno de los mayores referentes del periodismo en nuestro país: Fernando Ónega, cronista de la Transición y un histórico de la prensa, fallecía a sus 78 años en Madrid. Una dolorosa pérdida que marcó a todo el panorama de la comunicación, el cual lamentó la pérdida del maestro de todos aquellos que, como él, soñaban con contar la realidad de las historias. Ahora, tres semanas después, amigos y familiares han acudido a la Iglesia de San Juan de la Cruz para ofrecer su último adiós en una emotiva eucaristía en su memoria.
Las hijas del periodista, Sonsoles y Cristina Ónega —fruto de su primer matrimonio, con Marisol Salcedo— han sido arropadas por íntimos y grandes profesionales de la industria a la que, como su padre, se han dedicado durante toda su vida. Junto a ellas se encontraba Ángela Rodrigo, viuda de Fernando y madre del menor de sus hijos, el único varón —y quien no ha seguido la trayectoria familiar delante de las cámaras—.
La presentadora del programa vespertino de Antena 3 ha contado con el inquebrantable apoyo de su pareja, Juan Montes. El empresario ha sido uno de los primeros en llegar, acompañando a Sonsoles en este último adiós a su padre.
La familia Ónega ha estado rodeada de compañeros como Pedro Piqueras o Alejandra Prat, amigos como Roberto Brasero (quien comparte plató con su hija), además de figuras de la esfera política que siempre han mostrado su admiración por la labor periodística del que fuera jefe de prensa de la Presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez —el primer presidente de la democracia—.
El icónico presentador de televisión Pedro Ruiz tampoco ha querido perderse el último adiós a Fernando Ónega, de quien siempre ha sido un férreo admirador. "Caballero, sabio, amable, sencillo...", le describía tras su muerte, afirmando que el periodista "ha sido y será un único". "Hemos aprendido de él hasta sin darnos cuenta", concluía su emotiva despedida.
Borja Sémper, portavoz del Partido Popular —que a principios de enero anunciaba que regresaba a Génova tras cuatro meses de tratamiento contra el cáncer—, ha acudido a esta íntima cita acompañado de su mujer, la actriz Bárbara Goenaga. Unos pasos más atrás se encontraba también Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, quien antes de embarcarse en la política estudió la carrera de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.
Entre los asistentes también se encontraba el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz. El eclesiástico, que también despidió a su íntimo amigo en la capilla del cuatro de marzo, describía al periodista como una persona especialmente bondadosa de la que "todos queríamos ser amigos de él". "Siempre me animaba", confesó tras su fallecimiento.
Una íntima cita albergada en la Iglesia San Juan de la Cruz en el céntrico barrio madrileño de Chamberí a la que han acudido aquellos más allegados al fallecido periodista. El último adiós a Fernando Ónega ha tenido fecha, como se ha mencionado al principio del reportaje, tres semanas después del fallecimiento del cronista de la Transición el pasado 3 de marzo.
Un día después, Sonsoles y sus hermanos, junto a la viuda de su padre, Ángela Rodrigo, citaban a su entorno más cercano en la Casa de Galicia para despedir a su padre en una emotiva capilla ardiente. "La verdad es que estamos emocionados, conmovidos por el cariño inmenso y queríamos daros las gracias por el respeto. Nos habéis hecho sentir muy orgullosos de nuestro padre, que fue también un poco padre de esta profesión y de todos vosotros. Ha sido emocionante escucharos y saber que siempre tuvo un minuto para escuchar a cada uno de los compañeros con los que trabajó y ojalá podamos seguir y continuar su legado", expresaba la presentadora.





















