Son momentos muy dolorosos para la familia de Fernando Ónega, que ha perdido a mucho más que un referente del periodismo. Sonsoles, Cristina y Fernando dicen adiós a uno de los pilares fundamentales de su vida, un ejemplo a seguir en todos los aspectos y uno de sus principales apoyos. Despiden a su padre y no hay consuelo posible, pero en medio de su profunda tristeza también se sienten muy orgullosos de ver cómo la profesión a la que se entregó en cuerpo y alma se ha volcado con homenajes y experiencias compartidas que guardan como valiosos tesoros. Reconfortados por todas las muestras de cariño y admiración que están recibiendo, han querido dar personalmente las gracias a las puertas de la capilla ardiente, que se ha instalado en la madrileña Casa de Galicia.
"Hemos salido solo para agradeceros a todos las muestras de cariño que hemos recibido de todas las personas, de todos los compañeros; también agradeceros a vosotros, que lleváis aquí todo el día. Muchísimas gracias por estar aquí y por acompañarnos en estos momentos, por todas las muestras de cariño y los mensajes", ha comenzado a decir Cristina, que heredó la vocación periodística de su padre y actualmente dirige el Canal 24 Horas de Televisión Español. En nombre de toda la familia también ha querido dar las gracias al hospital Ramón y Cajal por "el trato que hemos recibido, cómo le han cuidado y cómo nos han cuidado"
"La verdad es que estamos emocionados, conmovidos por el cariño inmenso y queríamos daros las gracias por el respeto. Nos habéis hecho sentir muy orgullosos de nuestro padre, que fue también un poco padre de esta profesión y de todos vosotros. Ha sido emocionante escucharos y saber que siempre tuvo un minuto para escuchar a cada uno de los compañeros con los que trabajó y ojalá podamos seguir y continuar su legado", ha resaltado Sonsoles, la más conocida de los tres hermanos, ganadora del premio Planeta y presentadora de uno de los programas de mayor audiencia de Antena 3.
"Soy periodista y gallego, y no sé en qué orden...", solía decir Fernando, siempre orgulloso de haber nacido en Mosteiro (Lugo). Además de ser un maestro que alumbró a varias generaciones en las que ha dejado huella, no tenía enemigos. Todo lo contrario. Durante su extensa trayectoria, además de ser jefe de prensa de la Presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez y pasar por gran parte de los medios de nuestro país, consiguió la simpatía, admiración y respeto de toda la profesión. Así se ha reflejado en la capilla ardiente, por la que ha habido durante todo el día un goteo incesante de autoridades, personalidades y compañeros.
Ha destacado la presencia de la reina Letizia, íntima de Sonsoles desde que se conocieron hace más de 25 años en la redacción de CNN+. "Fernando Ónega me ha acompañado toda la vida porque la radio ha estado en mi casa toda la vida. Luego tuve la suerte de conocer a una de sus hijas en uno de los trabajos en los que era redactora, así que pasó a ser, además de un referente, el padre de mi amiga. Así que tiene sentido estar hoy honrando a Fernando; primero porque vengo a darle un abrazo a mi amiga por la muerte de su padre, y segundo porque también es una manera de reconocer una profesión, el periodismo, un medio, la radio, y a un profesional artesano que es Fernando Ónega", ha dicho a su llegada, vestida de riguroso luto y acompañada de la jefe de su Secretaría, la también periodista Marta Carazo.







