Julia Janeiro inicia una nueva etapa personal. Tras cumplir 23 años, edad que alcanzó el pasado 18 de abril, la hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario deja su anonimato y concede su primera entrevista. “Cuando cumplí 18 años, era una niña y no estaba preparada. Aparte, yo no me encontraba en un buen momento… Estaba traumatizada. Tampoco sentía que me iba beneficiar, así que decidí centrarme en mis estudios. Ahora es el momento justo”, nos afirma.
Lo hace en ¡HOLA!, la misma revista en la que apareció cuando era una recién nacida, para contarnos cómo es ella en verdad. Aparte de contarnos su testimonio como víctima de bullying y su traumática mayoría de edad, Juls, que es como quiere que se la llame, nos descubre los aspectos más desconocidos de su vida: su personalidad, su relación con sus padres, sus retoques, su situación sentimental, sus sueños… Y todo nos lo cuenta con mucho desparpajo y salero. “¡Ha nacido una estrella!”, nos asegura
Hemos oído y leído mucho sobre ti, pero cuéntanos, ¿cómo es Julia Janeiro Campanario?
Soy una persona bastante sencilla. Muy amiga de mis amigos, quiero mucho a mi familia. Mi familia va por delante. Me considero bastante tranquila, muy serena. Tengo mi carácter, eso sí... Bastante carácter, diría yo (ríe).
¿Cuándo lo sacas?
No es que lo saque, sino que tengo mucha, mucha seguridad. Soy muy echada para adelante y me atrevo con todo.
Tienes las cosas claras. ¿Y la mecha corta?
Bueno... Un poquito... Depende. Pero sí, la mayoría de veces sí.
Cuando llegó el momento de despixelarte, decían eras una mini Kardashian. ¿Qué te parecían estas comparaciones?
Una fantasía. ¡Me encanta! Las admiro muchísimo. Me parecen icónicas. Supertrabajadoras y, sobre todo, luchadoras. Es un orgullo que me comparen con mujeres tan grandes.
A tus 23 años recién cumplidos, ¿en qué momento vital te encuentras?
Estoy bastante bien, la verdad. Muy centrada en mí, mi trabajo y mis cosas. Sobre todo, en el gimnasio, que llevaba muchísimo tiempo sin ir y me está yendo bastante bien. Me encuentro incluso mejor de salud. Estoy muy contenta.
¿Cómo es tu rutina deportiva?
Voy cinco o seis días a la semana., una hora y media o dos horas cada día. Tengo varios entrenadores personales y ellos pautan los ejercicios. Suelo hacer un poco de todo, la verdad. Esta semana he estado haciendo brazo, espalda, pierna… Y glúteos, sobre todo.
Te has formado como maquilladora en Nueva York y es lo que más muestras en las redes. Pero, ¿a qué te dedicas?
Desde siempre, el maquillaje ha sido mi pasión. De pequeña, le quitaba el maquillaje a mi madre y a mi abuela. Siempre iba con un pintalabios en la mano y con el rabillo del ojo hasta la sien. A día de hoy, trabajo como maquilladora y tengo clientes. particulares. También trabajo en redes sociales, creando contenido, que me siento bastante cómoda. Además, he estudiado Estilismo y Personal Shopper. Lo hice online y me gradué en diciembre.
¿Cómo reacciona la gente cuando quiere contratarte y se encuentra con Julia Janeiro?
Bueno, es que ya saben que viene incluido con el paquete (ríe).
¿Sueles maquillar a alguien de la familia?
Hace ya tiempo que no maquillo a nadie en mi familia, pero, sobre todo, a mi madre.
“Me encantaría hacer una película. ¡Una de 'Torrente' no estaría mal! Santiago Segura o quien sea, ¡aquí estoy!”
Acaba de conocerse que debutarás en televisión, en La Caja Amarilla, concurso que va a grabarse. ¿Tienes muchos nervios?
Realmente, no estoy nerviosa. Al revés, estoy ilusionada con esta oportunidad. Igual cuando llegue el día de grabar todo me pongo más nerviosa, pero, de momento, estoy manteniendo la calma y entrenando mucho para intentar ir lo mejor posible.
¿Te costó aceptar la propuesta?
No, nada. Me gustó muchísimo la idea. Me ilusionó y me pareció una buena forma de debutar en televisión.
¿Qué vamos a ver de ti en el programa?
Realmente, no lo sé… Soy una caja de sorpresas. Pero lo que sí tengo claro es que siempre voy a ser real y actuaré según me salga, de forma natural.
Concursarán desde Norma Duval hasta Ana Guerra, pasando por Marta Pombo y Colate. No sé si conoces en persona a alguno de ellos y quién te hace especial ilusión conocer.
Conozco a varios, como Eduardo Navarrete o Norma Duval, que hemos coincidido en algunos sitios. Si te soy sincera, me hace ilusión conocerlos a todos.
¿Qué otros caminos te gustaría probar?
Me gustaría que me llamasen para una película. ¡Me encantaría!
Por ejemplo, ¿con qué directores o actores te gustaría trabajar?
Da igual, siempre y cuando sea un drama romántico, una comedia… ¡Cualquier cosa! Mira… ¡una de «Torrente» no estaría mal!
En tu vida real, eres de actuar, "teatrera"?
Todo lo que hago lo siento. Soy así, un manojo de nervios. Mis emociones y mis sentimientos siempre están a flor de piel. Lo que ves es lo que hay.
Aún no te hemos visto en actos sociales. ¿No te gustan, te imponen o tu entorno te lo ha desaconsejado?
Es por lo mismo que te he dicho antes: no creo que estuviera en un buen momento. Si me lanzo a algo es para dar el cien por cien. Si no, no hago nada.
Creciste en Cádiz, estudiaste maquillaje en Nueva York y ahora vives en Madrid. ¿Por qué te has instalado en la capital y no, por ejemplo, en Estados Unidos?
Nueva York está bastante lejos y tiro mucho para España, la verdad. EE.UU. me gustó, pero para un rato. Aquí tenemos una calidad de vida muy buena. Andalucía me gusta mucho, pero siento que faltan oportunidades. En Madrid iba a tener muchísimas más. Amo Madrid desde muy pequeña. Mi madre tiene vídeos míos con trece o catorce años en los que decía que me iba a dedicarme a redes sociales, al maquillaje y que viviría en Madrid (ríe).
¿Cómo reaccionaban tus padres entonces?
Mi madre me decía cosas tipo "venga, déjate de tonterías". Pero sé que ellos siempre han estado ahí, contentos con las decisiones que he tomado. Puedo decir muy segura que están bastante orgullosos de mí. Y pueden estarlo.
"De mi madre admiro lo luchadora que es. Se lo han hecho pasar muy mal… Pero ella no lo mostraba, no nos quería hacer daño. Me di cuenta cuando cumplí los 18"
¿Cómo ha sido crecer con unos padres como los tuyos?
Maravilloso. Es que mis padres son divinos. Aunque sean conocidas, son personas sencillas y normales. Los amo con locura, lo dan todo y se entregan al máximo. Siempre lo digo que, gracias a mis padres, soy lo que soy a día de hoy y se lo debo todo.
Desde fuera, puede parecer que la vida de tu familia ha sido un poco una telenovela. ¿Lo has sentido así en algún momento?
Bueno, eso es como lo han querido hacer ver… Realmente, nuestra vida ha sido normal. Somos personas normales, no somos extraterrestres. Lo único que nos diferencia de las familias normales es que nuestra vida está más expuesta.
Ni tan expuesta… Porque ha habido momentos fuertecitos…
Sí, sí.
¿Qué tienes de tu padre y qué de tu madre?
De mi madre tengo el carácter y el pronto. Lo tengo clarísimo. Y de mi padre, lo echada para adelante, que es bueno. Y otra cosa de mi padre: la cantidad de veces que se ducha al día. Si él se ducha cuatro veces, yo me ducho siete. Es increíble.
¿Qué es lo que más admiras de cada uno de ellos?
De mi padre, su valentía, lo echado para para adelante, lo paciente y la calma que tiene, su serenidad y su pasotismo. Algo que tengo de él es su pasotismo.
¿Y qué admiras de tus madre?
Lo luchadora que ha sido siempre. Lo ha pasado muy mal… Se lo han hecho pasar muy mal… –se emociona una vez más–.
Y siendo tú una niña, ¿cómo veías a tu madre en esos momentos?
Ella no lo mostraba… –vuelve a llorar–. No nos quería hacer daño. A pesar de haberse roto mil veces, a nosotros siempre nos ha protegido. Tanto ella como mi padre.
¿Cuándo te has dado cuenta de todo esto?
Cuando cumplí los 18 –continúan brotándole las lágrimas de sus ojos–. Me di cuenta del daño gratuito que puede causar las palabras de las personas.
Algunos medios no han sido nada benevolentes con tus padres y, de hecho, habrá muchas cosas que te han tenido que doler. ¿Cómo has vivido esas críticas?
Siempre he sabido lo que ha sido verdad y lo que ha sido mentira. Entonces, siempre he estado muy tranquila en ese sentido. Y viendo cómo estaban mis padres y sabiendo la realidad, nunca he tenido motivos para preocuparme de nada.
“A mis padres los veo cada vez más enamorados. Su historia de amor es una auténtica fantasía”
¿Cómo son Jesulín y María José Campanario como padres?
Mi padre es muy tranquilo y mi madre, mi mejor amiga. Puedo hablar con ella de cualquier cosa. Con mi padre igual. Mis padres saben todo de mí y no tengo secretos con ellos, porque son bastante comprensivos.
¿Has podido hacer siempre lo que has querido o te han puesto barreras en casa?
A ver… Cuando mis padres me han tenido que decir "amor, frena", lo han hecho. Como, cuando era pequeña y me quería ir a EE.UU. Pero después de ver todo lo que yo había pasado y de no encajaba allí, dimos el paso. Pero tampoco he sido una loca. Siempre he tenido como los pies en la tierra y mis padres me han bajado cuando me he subido a la parra.
¿Quién hace de "poli" bueno y "poli" malo?
Mi madre es muy, muy protectora. Y mi padre es más como «Déjala, que se caiga y aprenda», pero nunca machacando. Han sido bastante tranquilos, la verdad.
Se ha hablado mucho de la relación de tus padres. Hasta les han llegado a separar en muchas ocasiones. ¿Cuál ha sido tu reacción?
Reírme. ¿Cuál va a ser? Es que es ridículo.
¿Cómo definirías su historia de amor?
Icónica. Es que son maravillosos.
¿Te han contado cómo se enamoraron?
Claro. En El Bosque. Mi madre estaba allí de visita y mi padre la invitó a un café a Ambiciones. Fue amor a primera vista.
¿Eres consciente de la tormenta mediática que se desató cuando se enamoraron?
Sí, sí. Fue una fantasía. Una auténtica fantasía, porque ha sido siempre de verdad, un amor puro, divino. El amor de mis padres es lo que yo querría para mí en el futuro. Pero es que han pasado tantas cosas…
Y ahora mismo, ¿cómo los encuentras?
Mejor que nunca. Cada día los veo más enamorados. Y yo me digo: "Madre mía, no sé cómo os cabe tanto amor en el corazón".
¿Cómo recuerdas el momento en el que tu madre decidió irse a Portugal a estudiar?
Era bastante pequeña, pero sí recuerdo que ella se iba. Lo valoro porque ha tenido la oportunidad de desarrollarse, de ser una mujer independiente. Al final, hizo lo que quería y persiguió su sueño de estudiar la carrera de Odontología. Mi madre es una persona culta, formada y que me aporta muchas cosas. Aprendo muchas cosas de ella.
Pero tu padre ha llegado a reconocer que no siempre entendió la decisión de tu madre, pero ahora afirma que ella hizo lo adecuado.
Mi madre hizo un gran esfuerzo, porque dejar a unos niños tan pequeños para estudiar fuera… Tampoco es fácil. Yo también estoy fuera de casa desde los 16 años y ha sido duro para ellos. Cada uno tiene que seguir su camino. Es algo completamente normal.
"He visto vídeos de mi padre con Currupipí, cuando le tiraban bragas y sujetadores… Todos. Mi padre es icónico"
Tu padre es tan carismático como singular. Hasta le tiraban sujetadores a la plaza…
Siempre digo que mi padre es como el espray multiusos: sirve para absolutamente todo. Es icónico. Mi padre es un grande.
¿Has visto videos de esa etapa?
He visto el anuncio del Cola Cao, el de Currupipi, cuando le tiraban las bragas y los sujetadores… Los he visto todos. De mi padre no me sorprende absolutamente nada. Ha participado en una película, ha sacado un disco… ¿Qué más puede hacer este hombre sino volar?
¿Has escuchado su disco?
Entero no. Hasta hace unos años, pensaba que sólo había sacado una canción, Toda. Cuando ya vi que había un álbum entero, dije: "Pero, ¡qué fantasía es ésta!".
¿Qué nota le pones a Toda?
Un diez. Maravilloso. Encima, hace unos años supe que sacaron un remix. Tan mala canción no tiene que ser.
¿Tú la has cantado alguna vez?
Claro, por supuesto. Y me la sé de "pe" a "pa". La he escuchado en cumpleaños de mi padre y festejos así.
De todo lo que ha hecho tu padre, ¿qué es lo que más te sorprende?
Que haya tenido las narices de ponerse delante de los bicharracos que se ha puesto, la verdad. Y que haya hecho una película… ¡Una fantasía!
¿Recuerdas a tu padre caracterizado en Torrente?
Era muy pequeña, pero recuerdo que le cortaron el flequillo y me daba un poco de vergüenza… Es que mi padre parecía un champiñón (ríe).
¿Viste la película en su momento?
Claro. Fuimos todos a verla al cine: mi padre, mi madre, mi hermano y yo. Fue maravilloso, no me lo podía creer.
A lo mejor apareces tú en la próxima de Torrente…
Santiago, ¡si me quieres para una película, aquí estoy! (ríe). Bueno, Santiago Segura o quien sea… ¡Que ha nacido una estrella! (ríe).
Estás viendo a tu padre concursar en Tu cara me suena?
Me encanta. Me lo paso superbién. Lo está haciendo genial y estoy superorgullosa, la verdad.
¿Te animarías a hacer algo así?
No, no. Canto muy mal. Horrible.
Cuéntanos un poco más de ti. ¿Qué hobbies o aficiones tienes?
Me encanta estar en casa, con mis gatos; escuchar música; hacerme mis tratamientos, mi skincare, maquillarme; hacerme fotos; comprarme ropa… Ya no me cabe más ropa en la casa. Luego, me encanta cocinar. Cocino bastante bien. Te preparo unas lentejas, un cocido… Te hago de todo. Y ahora que mi madre me ha regalado la Thermomix, aún más.
¿Cuál sería un plan perfecto para ti?
Quedarme en casa viendo Netflix. Soy tan tranquila…
Cuando sales de noche, ¿te reconocen?
Muy, muy pocas veces me han reconocido. Salgo bastante tranquila, la verdad.
¿Qué música o actores te gustan?
La mayoría de la música que escucho es brasileña. Tengo como una conexión muy fuerte con Brasil, con su cultura. De hecho, tengo el Cristo Redentor tatuado en la espalda. Me encanta su gente, su comida, su música… Todo. Si pudiese elegir un sitio donde nacer, te diría que Brasil. Hablo portugués, que mi madre me enseñó. Lo que pasa es que ella habla portugués de Portugal y yo, portugués de Brasil.
Hablando de tatuajes. ¿Cuántos tienes?
Creo que ya voy por los 30. Todos significan algo para mí. En el brazo, llevo "Lealtad" –en inglés–. En las manos, los años de nacimiento de mis abuelos. También está el de "Con Dios", que siempre lo digo cuando me despido… El de "Hasta donde la luz llegue", que mi madre siempre me dice y me lo tatué con su letra. De mi padre, tengo varios, como el de "Siempre esfuérzate y prospera" en inglés. Lo llevo en la columna vertebral por la cicatriz que tiene él, por el accidente que tuvo. Ese tatuaje le representa mucho. Mi padre es un ejemplo a seguir, de superación.
"No estoy polioperada”, nos asegura Juls, que cuenta con “casi treinta tatuajes” y “once piercings”
¿Cuál es tu tatuaje favorito?
Uff… Te diría que el del Cristo Redentor y el de las orquídeas, que son las flores favoritas de mi madre. Bueno, y también el de la columna.
¿Vas a seguir tatuándote?
Por supuesto. Siempre le digo a mi tatuador, Leo, que me deje como un pergamino. Gracias a él, soy un cómic (ríe).
¿A tus padres les gusta que te tatúes o te dejan ya por imposible?
Tengo 23… Qué me van a decir…. A mi madre sí le gustan. Mi padre nunca se ha hecho uno, pero siempre que se quiere tatuar la cabeza de un tigre en la espalda. Yo le animo.
¿Tienes piercings?
–Se pone a contar–- Unos once. ¡Pero no se dicen dónde! (echa una carcajada).
¿Qué opinas de la medicina estética? ¿Confesarías si te has operado de algo?
Estoy súper a favor. Se ha dicho tantas veces que estoy polioperada… Me han puesto no sé cuántas operaciones y Botox. Pues no, no estoy polioperada: sólo el pecho y ácido hialurónico en los labios. Lo demás, todo natural.
¿La última vez que te "googleaste"?
No lo suelo hacer… La última vez fue por algo del tatuaje del "666"–que lleva su pecho–, que fue algo polémico. Realmente, significa equilibrio, me tatué la palabra equilibrio debajo.
Vamos, que no eres satánica.
No, no soy satánica (ríe). Tengo "Con Dios", el Cristo Redentor… No, no soy satánica y tampoco está en mis planes (ríe).
¿Y sueles "googlear" a tus padres?
Pues no… Bueno, para buscar alguna foto de mi padre, como las de Currupipi. Si pudiese reencarnarme en alguien me encantaría ser él. Vive tan libre y tan feliz…
¿Qué es lo más rocambolesco que has escuchado o leído sobre tus padres?
Que los han separado mil millones de veces. Tampoco mucho más porque en mi casa no se ha visto la tele.
Mucha gente que ha hablado con inquina de tus padres. ¿Eres consciente?
Sí, sí soy consciente. Pero, al final, uno sabe lo que hay.
¿Cómo reaccionaste cuando te enteraste de que tus padres estaban esperando a tu hermano pequeño –nacido en 2022–?
Bastante bien. Me hacía muchísima ilusión. La llegada de mi último hermano ha cambiado mi vida por completo. Todos estamos superfelices y supercontentos.
Porque tú eres muy niñera.
Muchísimo. Me encantan los niños, los amo. Siempre he sido muy niñera, la verdad.
“A la vida le pido un amor bueno, que lo he pasado bastante mal”
Hablemos de amor. ¿Cuál es tu estado sentimental actual?
Soltera y entera. Desde hace dos años.
¿Te consideras enamoradiza o te cuesta encontrar pareja?
¡Yo me enamoro con el aire! ¡De lo más mínimo! Y ése es un error que tengo.
¿Qué buscas en una pareja?
Me gustan los hombres atentos, cariñosos, que me valoren.
¿Quién es tu amor platónico?
Michael B. Jordan, Sheman Moore y Neymar.
¿Una se llega a recuperar de desengaños amorosos?
Sí. De amor nadie se muere. Nadie.
¿Qué le pides a la vida?
Salud para mí y mi familia. Y un amor bueno, que lo he pasado bastante mal.
¿Cuál es tu meta en la vida?
Me veo siendo una superestrella, pero nunca se sabe…
¿Superestrella? ¿De qué?
Mira, quiero ser yo. No tengo un objetivo. Lo que vaya saliendo y me vaya encajando, lo haré. Y siempre dando el cien por cien.
Por último, ¿cómo te has sentido abriéndote y hablando?
La verdad, bastante bien. No es que necesite justificación de nadie o demostrarle nada a nadie. Lo que necesito es demostrarme a mí misma que valgo para esto. Y creo que hoy ha sido la prueba.
¿Y cómo te has sentido poniéndote delante de una cámara?
¡Me he sentido divina! ¡Una Kardashian! (echa una carcajada).











