El mundo de la cultura, la comunicación y la política se ha vestido de luto para dar el último adiós a Fernando Ónega, cronista de la Transición, jefe de prensa de la Presidencia del Gobierno de Adolfo Suárez, primer presidente de la democracia, y maestro del periodismo. Desde primera hora de la mañana han comenzado a llegar amigos y compañeros de profesión a la Casa de Galicia de Madrid, donde se ha instalado la capilla ardiente de 10:00 a 21:00 de la noche, para dar su más sentido pésame a la familia. A primera hora se veía llegar a Sonsoles Onega, completamente desolada, acompañada de su pareja, Juan, y su hermana Cristina, así como a la viuda de Fernando Ónega, Ángela Rodrigo, y el hijo común de ambos, Fernando Jr.
A medida que transcurren las horas son más los amigos, familiares y compañeros del periodista que se han acercado para darle su último adiós. La reina Letizia, vestida de riguroso luto, ha llegado pasadas las 11 de la mañana a la capilla ardiente a abrazar a su gran amiga. La amistad de la Reina y Sonsoles Ónega se remonta a casi tres décadas. Ambas se conocieron en CNN+, siendo testigo Sonsoles del paso que convirtió a Letizia en una exitosa periodista, luego en Princesa de Asturias y ahora en Reina de España. "Voy a darle un abrazo a Sonsoles, mi amiga", ha señalado la esposa de Felipe VI, que se ha parado a hablar con los periodistas y ha ensalzado la gran labor de un periodista como Fernando Ónega, "un profesional al que todos nos queríamos parecer cuando estábamos en la facultad de Periodismo, alguien inalcanzable". Y añadió: "Luego tuve la suerte de conocer a una de sus hijas, y es cuando Fernando pasó a ser, además de un referente, el padre de mi amiga".
El periodista Lorenzo Milá también llegaba a la capilla ardiente, acompañado de su esposa, Sagrario Ruiz de Apodaca. El matrimonio ha coincidido en el interior del velatorio con la Reina, con quien mantiene muy buena amistad. Su gran vínculo con doña Letizia se hizo fuerte a través de Sagrario, quien trabajó con ella en RTVE y vivió los inicios del noviazgo entre Letizia y el hijo de don Juan Carlos y doña Sofía mientras llevaban en secreto su relación. Los comunicadores fueron testigos de la boda de los entonces príncipes de Asturias el 22 de mayo de 2004. También han querido estar presentes Ana García Obregón, Vicente Vallés o Manuel Velasco.
El presentador Joaquín Prat, el periodista Carlos Quílez, -el encargado de ofrecer la información en directo del fallecimiento de Ónega-, Pepa Romero, - sustituta de Sonsoles en su programa de ayer-, el abogado y empresario Mauricio Casals, el diplomático español Alberto Aza y el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy han sido de los primeros en llegar para rendir homenaje a un maestro del periodismo.
Las presentadoras de televisión Nieves Herrero, Susanna Griso, Sandra Golpe y Mariló Montero no han faltado a la despedida de este periodista gallego tan querido y admirado. El veterano de las ondas Iñaki Gabilondo, acompañado de su mujer, Lola Carretero, tampoco podía faltar a este último adiós. "Le quería mucho, tenía un sentido del humor extraordinario. No se ha dado nunca la importancia que los demás le hemos dado", ha dicho de su amigo y compañero. "Es un día triste para la profesión y para los amigos", decía Manuel Fuentes a su llegada al velatorio.
Norma Duval, acompañada de Susana Uribarri, también manifestaba el profundo dolor que sentía por la muerte de Fernando Ónega . "Venimos a dar un abrazo a Sonsoles y apoyarle en estos momentos que son los más duros. Ha sido, además, algo inesperado y como todos la queremos mucho estamos aquí para eso, que ha sido un golpe muy fuerte. Perder a un padre es muy fuerte, y más así tan rápido", señalaba muy emocionada, subrayando lo inesperado de tan triste desenlace.
Borja Sémper hacía su aparición de la mano de su esposa, la actriz Bárbara Goneaga. El político reaparece siete meses después de su diagnóstico de cáncer visiblemente recuperado. El dirigente vasco ha querido hacer una bonita semblanza del periodista: "Me sale del corazón recordar su rigor, profesional y educación" y ha manifestado que tanto Sonsoles como su hermana Cristina "están tocadas, pero muy emocionadas por haber tenido un padre así". Hace tres mes, Sémper lanzaba un mensaje muy optimista en cuanto a su recuperación y señalaba que llevaba ya cuatro semanas sin quimioterapia.
La familia de Fernando Ónega ha estado acompañada en todo momento por numerosas personalidades del periodismo, la televisión y la política, reflejo del profundo respeto y admiración que despertaba el comunicador, considerado por todos un maestro del periodismo.











































