El futbolista David Raya se casa en Mallorca con Tatiana Trouboul: actuación de Omar Montes, vals sorpresa y pool party


El jugador del Arsenal y La Roja y la modelo han elegido Sa Fortaleza, uno de los enclaves más impresionantes de la costa balear


Pareja bailando en una boda, él en traje y ella en vestido largo.
Belén Nava M.Periodista experta en crónica social y realeza
7 de julio de 2025 a las 23:22 CEST

Tres años después de hacer oficial su relación, David Raya y Tatiana Trouboul han dado el paso más importante de su historia de amor. El portero del Arsenal y de la Selección Española ha dado el "sí, quiero a la modelo y empresaria, con la que se comprometió el pasado otoño durante una cena romántica a la luz de las velas. Desde ese instante se han esforzado por tener su boda soñada, una gran fiesta que se convirtiera en inolvidable también para todos sus familiares y amigos. No solo lo han logrado, sino que se han superado todas sus expectativas al organizar en Mallorca un intenso fin de semana de celebraciones para 400 personas que definen como "un sueño de días".

La pareja tiene su residencia en Inglaterra, pero han elegido España para su enlace. Han apostado por uno de los enclaves más mágicos de Mallorca,  la Fortaleza de Albercutx, ubicada en  Pollença. Es el mismo lugar que eligieron Rafa Nadal y Mery Perelló, Rudy Fernández y Helen Lindes y Marcos Llorente y Paddy Noarbe para su gran día. Con  casi nueve hectáreas de extensión, hay dos piscinas, siete villas y jardines, zonas al aire libre fueron el escenario de la celebración. Las emociones y la diversión se entrelazaron sin parar desde que los primeros asistentes accedieron al recinto, con múltiples arreglos florales, todos de color blanco, y zonas de bebida y comida para hacer frente a las altas temperaturas.

Escenario de boda junto a piscina con arcos de piedra y vista al mar.© itsanabalde

Mientras los invitados iban colocándose, Tatiana ultimaba los detalles de su look con una sorpresa de su cuñado Emilio, que le entregó el ramo con el que minutos después caminó hacia el altar y le dedicó unas bonitas palabras: "Desde la primera vez que te vi, con esos ojos tan abiertos y azules y esa sonrisa tan sincera, te ganaste mi corazón sin decir una palabra. Cada fin de semana lo primero que hacías era venir a darme un abrazo. Tu hermana y yo contábamos los días para que llegara el viernes para llevarte a la piscina del Juan, a Vilanova, al cine... momentos sencillos pero llenos de magia. No soy tu padre, pero muchas veces te he mirado con ese orgullo silencioso, como si lo fuera. Te he visto crecer entre risas y abrazos, con esa risa tuya tan viva.  Recuerdo nuestro primer viaje juntos, el destino quiso que nos pidieras Londres como si ya intuyeras que allí, años después, encontrarías el amor. Hoy te veo vestida de blanco y me llena el alma, una mezcla de nostalgia y felicidad. Has encontrado a David, que te hace brillar aún más. Sé que sabrá cuidar el corazón tan enorme que tienes".

Mujer en vestido blanco de novia en sala con sofá y lámparas.
Novia en traje blanco y novio en traje negro durante ceremonia, con niño pequeño al lado.

Sus íntimos y las damas de honor fueron los primeros en descubrir el secreto mejor guardado, el primer vestido de novia. Tatiana estaba impresionante con un vestido de escote corazón con transparencias en el abdomen y volumen en la falda, de la que salía la cola. El pelo se lo recogió en un moño alto pulido. Los detalles de su look se fueron descubriendo mientras paseaba hacia el altar, un auténtico balcón al Mediterráneo en el que le esperaba su gran amor, que apostó por un traje bicolor. Caminó sobre un puente de metacrilato que cubría parte de la piscina. 

Durante la ceremonia, toda al aire libre, hubo varias lecturas como la de la hermana de la novia, Vanesa. "Nos separan 19 años, pero desde que llegaste te convertiste en un chute de energía para mí, iluminaste miv ida con tu sonrisa, tu espontaneidad y esa manera tuya de abrazarlo todo con ganas", le dijo en una preciosa intervención en la que recordó algunos de los momentos que vivido juntas, como conciertos o gestos tan cotidianos como estar sentadas juntas en el sofá viendo la televisión.

Boda al aire libre con oficiante, novio sentado y fotógrafo. Vestidos formales y flores blancas.

Ya convertidos en marido y mujer, recorrieron la fortaleza para hacerse fotos mientras los invitados disfrutaban de un cóctel al aire libre con música en directo. David y Tatiana se unieron llenos de energía, sonando  Freed From Desire, emblema del dance. Cuando quedaban unos minutos de sol, comenzaron a sentarse para la cena, alumbrada por lámparas de estilo candelabro. Eran mesas alargadas, con velas y flores, lo que lograba un halo de magia. Y nuevamente los novios demostraron que tenían muchas ganas de pasarlo bien, ya que entraron al banquete con Flying Free como banda sonora. Entre plato y plato hubo actuaciones en las que sonaron Aleluya y I have nothing. Por supuesto, no faltó la tarta, de varios pisos.

Pareja caminando en boda, ella en vestido blanco, él en traje blanco, rodeados de invitados.

Pareja caminando de la mano, ella en vestido de novia blanco, él en traje blanco.
Boda elegante bajo toldo blanco con candelabros. Personas en trajes y vestidos.© itsanabalde
Invitados en una boda bajo una carpa con candelabros, todos levantan sus servilletas.

Mujer en vestido negro brillante cantando en micrófono en evento nocturno.

Pareja besándose frente a un pastel de bodas, invitados observando.

Con los nervios ya fuera, solo quedaba tiempo para disfrutar y bailar sin parar. El vals comenzó con Perfect, de Ed Sheeran, pero los acordes lentos de la balada rápiamente dieron paso a ¿Cómo Mirarte?, de Manny Rod. Mientras sonaba la bachata, los novios se iluminaban con la cascada de bengalas que se encendieron en el escenario. Tras este romántico momento, animaron a todos a comenzar a disfrutar de la fiesta, que se alargó hasta bien entrada la madrugada. La gran sorpresa que tenían preparada para esta parte de la velada es la actuación de Omar Montes, que desató la locura cantando temas como La llama del amor y La Sevillana. La novia lució un segundo vestido, con escote corazón, brillos, hombros al descubierto, transparencias en la espalda y manguitos. Raya también se cambió a un traje negro.

Pareja bailando en una boda con invitados observando en el fondo.
En una boda, un hombre canta con micrófono mientras una pareja baila.
Tres personas aplauden en un evento nocturno. Una mujer en vestido brillante y dos hombres en trajes.

Con las emociones todavía a flor de piel y sin dejar de recordar anécdotas de la celebración, la boda continuó. Y es que el domingo, como despedida, Tatiana y David hicieron una pool party en la que nuevamente la música tuvo un papel esencial. Además, fueron sorprendidos por sus amigos, que se disfrazaron de La Máscara e hicieron una divertida actuación. Finalizaba así un enlace memorable al que, con toda seguridad, le sigue una idílica luna de miel antes de regresar a su rutina en Reino Unido, ahora como marido y mujer.

Grupo de hombres en trajes amarillos, sombreros y gafas de sol, posando juntos.
Grupo de personas en una piscina, algunos en trajes amarillos, Billy Joe DuPree no identificado.
Tres personas disfrutando en el agua con un flotador rojo y blanco.