Siempre fue un visionario

Se revela el plan de Felipe de Edimburgo para sacar a la monarquía de la crisis tras la muerte de Lady Di


Más de 5 años después de su fallecimiento y casi 30 del fatal accidente de Diana de Gales, se siguen conociendo detalles sobre el marido de Isabel II que revelan una dimensión distinta de su figura


Felipe de Edimburgo junto a Diana de Gales© Gamma-Rapho via Getty Images
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
30 de agosto de 2026 a las 20:27 CEST

Se cumplen 29 años de la muerte de Diana de Gales en pleno terremoto por el regreso del príncipe Harry y su familia al Reino Unido. Nada comparable, no obstante a la crisis reputacional de la Corona que siguió a la tragedia en 1997.  Ahora casi tres décadas después sale a la luz el papel fundamental qeu jugó Felipe de Edimburgo entonces. Más de cinco años después de su muerte, se siguen conociendo detalles sobre él que que revelan una dimensión distinta del personaje, más silenciosa y más decisiva. El hombre que siempre tuvo que caminar detrás de Isabel II fue paradójicamente, quien vio con mayor claridad hacia dónde debía avanzar la monarquía británica. Mientras otros miraban al pasado, él siempre miró al futuro y se ha revelado como el mejor relaciones públicas que la Casa Windsor pudo tener.

Junio de 2012: Isabel II, el duque de Edimburgo y los entonces duques de Cambridge, Guillermo y Kate, que se habían casado meses antes, desfilan en barco por el río Támesis para celebrar los 60 años en el trono de la reina. © Getty Images
Junio de 2012: Isabel II, el duque de Edimburgo y los entonces duques de Cambridge, Guillermo y Kate, que se habían casado meses antes, desfilan en barco por el río Támesis para celebrar los 60 años en el trono de la reina

La última revelación llega de Simon Lewis, primer secretario de comunicaciones del Palacio de Buckingham entre 1998 y 2000. En el podcast The Royals, producido por The Times, Lewis recuerda cómo, en los meses posteriores a la muerte de Diana de Gales, en agosto de 1997, cuando la institución afrontaba una crisis de reputación sin precedentes, Felipe de Edimburgo pidió sentarse con él. Lo que le expuso entonces fue una visión que otros miembros de la realeza y otras casas reales tardaron décadas en comprender. 

Felipe de Edimburgo aparece en esta imagen durante su visita, junto a la reina Isabel II, a la sede de Google en Reino Unido, en Londres, el 16 de octubre de 2008© Getty Images
Felipe de Edimburgo aparece en esta imagen durante su visita, junto a la reina Isabel II, a la sede de Google en Reino Unido, en Londres, el 16 de octubre de 2008

"Mucha gente pensó: 'Es otra de sus ideas. La guardaremos en el cajón'. Pero tenía razón"

"Me explicó cómo internet podía hacer a la familia real mucho más accesible a nivel mundial. Esto fue en 1998, cuando apenas cien millones de personas usaban la red", explicó Lewis. En aquel momento, Google acababa de nacer y la web era un territorio experimental. Y aun así, el marido de Isabel II lo vio claro: la monarquía debía estar ahí, ocupar ese espacio emergente era una cuestion de supervivencia institucional. Es decir, él fue el primero en el Palacio de Buckingham en reconocer el poder de internet para promover la monarquía en el escenario global.

Isabel II en esa visita a los "cuarteles generales" de Google en Londres© Getty Images
Isabel II en esa visita a los "cuarteles generales" de Google en Londres

"Esto fue en 1998. Mucha gente pensó: 'Es otra de sus ideas. La guardaremos en el cajón'. Pero tenía razón. ¡Guau! Y la página web de la realeza, que yo supervisaba cuando estaba allí, fue realmente el comienzo de una reestructuración fundamental de la relación, para que la gente pudiera obtener información sobre la institución familiar, no solo a través de grandes periódicos, sino también para llegar a la gente de diferentes maneras. Así que eso fue increíblemente importante", recuerda el secretario de comunicaciones. 

Una imagen de 1998: Isabel II y el duque de Edimburgo salen del Castillo Balmoral con sus dos nietas, las princesas Beatriz y Eugenia de York© Getty Images
Una imagen de 1998: Isabel II y el duque de Edimburgo salen del Castillo Balmoral con sus dos nietas, las princesas Beatriz y Eugenia de York

Su intuición no surgió de la nada. Felipe de Edimburgo llevaba décadas empujando a la institución hacia la modernidad. Cuando se casó con Isabel en 1947, quiso que la boda se televisara en directo, pero el palacio y el gobierno de Churchill se negaron. Pero once años después, logró lo que parecía imposible: la coronación de Isabel II se emitió en directo, convirtiéndose en el primer gran acontecimiento global de la era televisiva. Aquella decisión cambió para siempre la relación entre la monarquía y el público.

En la Coronación de Isabel II, el 2 de junio de 1953, sus queridos primos son los niños que están vestidos con faldas escocesas© Getty Images
2 de junio de 1953: Coronación de Isabel II, retransmitida en directo
Investidura de Carlos III como príncipe de Gales el 1 de julio de 1969 ante Isabel II© Getty Images
1 de julio de 1969: la investidura de Carlos III se organizó pensando en cómo quedaría a través de las cámaras

Ese impulso continuó durante toda su vida. La investidura de Carlos III como príncipe de Gales, en 1969 en el Castillo de Caernarfon fue organizada pensando en cómo sería vista en televisión; Isabel II envió su primer correo electrónico en 1976 duranteuna visita a la Royal Signals and Radar Establishment; la Casa Real británica lanzó su primera web en 1997; en 2007 inauguró su canal oficial en YouTube; en 2009 llegó a Twitter; en 2010, a Facebook. Y en 2021, el sitio web oficial anunció la muerte del duque -la caída del puente Forth, el nombre en clave que recibió la operación- con un despliegue digital sin precedentes. No porque él diseñara cada paso, sino porque su visión encajaba con la evolución natural de una institución que entendió que debía abrirse y adaptarse.

Imagen tomada en 1982© Getty Images
Una imagen tomada en 1982 en el Castillo de Windsor

Felipe no era un relaciones públicas ni un estratega digital en el sentido contemporáneo. Había sido un superviviente de su propia dinastía -nació como príncipe griego- y un militar de la Royal Navy. Sin embargo, siempre tuvo un excelente olfato, actuó como la verdadera piedra angular de la Casa Windsor, mientras Isabel II ocupaba la jefatura del Estado. La historia le puede recordar como un modernizador intuitivo, un hombre que entendía que la monarquía no podía sobrevivir al siglo XX si seguía comunicándose como en el siglo XIX.