El expríncipe Andrés, de nuevo en el centro de la polémica: declara ante el juez y está a punto de perder el título que le queda


Se mantiene al margen de la vida pública en Marsh Farm, su nuevo hogar, en el que ya no convive con Sarah Ferguson


El príncipe Andrés, en una imagen de archivo© Getty Images
28 de julio de 2026 a las 19:17 CEST

El 2026 será recordado para siempre en la Familia Real británica como el año de la caída en desgracia de Andrés Mountbatten-Windsor. A raíz de los nuevos detalles que han salido a la luz acerca del caso Epstein, fue expulsado de Royal Lodge, Carlos III le despojó los títulos que tenía y fue detenido en su 66 cumpleaños por sospecha de mala conducta en cargo público, uno de los delitos más graves en Reino Unido. Una situación que lo ha convertido en un ciudadano anónimo. O mejor dicho, prácticamente anónimo. Sus movimientos siguen generando un enorme revuelo y esta semana acapara todas las miradas por dos motivos: su inminente declaración ante el juez y la pérdida del último honor que conservaba.

El expríncipe Andrés en una imagen de archivo© Getty Images

Ante el juez, ahora como víctima

A principios de mayo, el tercer hijo de Isabel II y Felipe de Edimburgo fue presuntamente agredido por un encapuchado mientras paseaba a sus perros cerca de Marsh Farm, su nuevo hogar, que está ubicado en los terrenos de Sandringham. Según los documentos judiciales, Andrés Mountbatten-Windsor corrió hacia su coche al ver cómo el atacante corría hacia él sin dejar de gritar. El hombre fue posteriormente identificado como Alex Jenkinson, tiene 39 años y ha sido imputado. 

Este 29 de julio está previsto que el caso se dirima en el Tribunal de Magistrados de Westminster. Andrés Mountbatten-Windsor dará su versión de los hechos y compartirá sus pruebas mediante videoconferencia. A la espera de escuchar su testimonio y de que el juez tome una decisión, el acusado tiene prohibido entrar en el condado de Norfolk, contactar directa e indirectamente con el expríncipe y acercarse a él. Tampoco puede estar a menos de 500 metros de propiedades reales como la finca de Sandringham, el palacio de Buckingham, el castillo de Balmoral, el castillo de Windsor y Highgrove.

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A punto de perder uno de sus honores

 Entre los pocos honores que le quedan a Andrés Mountbatten-Windsor destaca el de Ciudadano Honorario de la Ciudad de Londres, heredado de su padre. La Corporación de la Ciudad de Londres le solicitó formalmente por escrito que renunciara voluntariamente al cargo, pero no ha habido una respuesta. Así, han tomado medidas para retirárselo. Como avanza la BBC, esta misma semana se ha sabido que han elaborado un borrador de dictamen jurídico sobre el asunto porque el actual mecanismo utilizado para retirar el título honorífico es "defectuoso y obsoleto".

Como informan, el Tribunal tendría que aprobarse una ley que "otorgarse a sí mismo la facultad de privar del derecho de voto" para que el proceso pueda seguir adelante. Un documento que no estará listo hasta antes de octubre. "Se trata de un trabajo de gran envergadura con importantes implicaciones constitucionales que deben ser consideradas cuidadosamente por los miembros, para garantizar que el nuevo proceso sea, en la medida de lo posible, legal y viable, sin consecuencias no deseadas", ha asegurado el concejal Hayward.

"Estamos avanzando en ese trabajo y, si los miembros electos aprueban el nuevo proceso, podrán entonces considerar si se debe retirar la distinción a Andrew Mountbatten-Windsor", ha añadido un portavoz de la Corporación.

La princesa Eugenia, la princesa Beatriz y el duque de York durante el Almuerzo del Patrocinador en honor al 90.º cumpleaños de la reina.© GTRES

La petición de Eugenia de York

En los últimos días también se están intensificando los rumores de una crisis familiar. Según Closer, Eugenia de York se prepara para dar la bienvenida a su tercer hijo. Así, habrían pedido a Sarah Ferguson y Andrés Mountbatten que no acudan al hospital a conocer a su nuevo nieto y que esperen unos días para visitarlos en casa. Unas medidas con las que buscan neutralizar el revuelo mediático en esta etapa tan delicada para la familia.