Dedicarse a la interpretación durante siete décadas le permitió a Gemma Cuervo vivir múltiples vidas a través de sus personajes, pero su historia personal fue tan apasionante que bien podría servir para escribir el guion de una película. Uno en el que, sobre todo, no podría faltar el episodio que la vinculaba directamente con la Familia Real española. Fue la propia actriz, fallecida este sábado a los 91 años, la que narró en su día esta sorprendente amistad.
La protagonista de títulos como Aquí no hay quien viva, La que se avecina y Médico de familia explicó que su unión con la madre de Felipe VI comenzó hace décadas mediante sus hijos, alumnos del colegio Santa María del Camino de Madrid al igual que las infantas Elena y Cristina. "Nos veíamos todos los días y estábamos juntas en el colegio. Era muy maja conmigo, mucho. Y yo con ella, las dos", dijo sobre aquellos momentos en los que coincidían. "Siempre nos sentábamos en un banco a hablar y cuando salían pues ya nos decíamos ¡hasta mañana!", añadió.
Gemma contó también que ocasionalmente se encontraba con los Reyes por la calle y don Felipe reaccionaba con una enorme sonrisa al verla. "Me tiene cariño, y la madre más", dijo. Además, reconoció que habría estado feliz de recordar esas anécdotas y compartir un almuerzo con la Familia Real en el Palacio de La Zarzuela. "Yo encantada, no sé cómo se hace, cómo accedemos a que nos inviten", se preguntó.
El rey Felipe, la infanta Elena y la infanta Cristina tienen edades similares a los tres hijos de Gemma Cuervo y el recordado Fernando Guillén: Natalia, Fernando y Cayetana, todos ellos entre los 50 y los 60 años. Mientras que el jefe del Estado estudió en el Colegio Santa María de los Rosales, sus hermanas asistieron al Santa María el Camino.
Inaugurado en 1957, este centro ubicado en la zona de Puerta de Hierro tiene como objetivo fomentar el desarrollo de la personalidad de cada alumno y de sus facultades de forma equilibrada", para desarrollar su sentido del deber, fortalecer su voluntad, su integridad, su independencia, su sentido de la libertad y ayudándole a encontrar una vida afectiva plena".
Último adiós a Gemma Cuervo
La capilla ardiente de la actriz, este domingo en el Tanatorio Parcesa La Paz de Tres Cantos (Madrid), se ha llenado de familiares y amigos para darle el último adiós. Fernando Guillén Cuervo era el primero en llegar y recordaba así ante la prensa la figura de su madre: "Fue muy importante para todos nosotros, principalmente para la familia, para sus hijos, nietos, bisnietos y para toda la gente”. Además, el actor ha subrayado el cariño que la familia está recibiendo desde que se conoció la triste noticia: “La verdad que es una persona queridísima. Es una maravilla ver todas las muestras de afecto que hay en todas partes, en informativos, en redes…”.
Del mismo modo, el hijo de la fallecida actriz ha explicado que "todo ha sido muy repentino". Al parecer, según contaba, todo ha sido a consecuencia de "una agudización de un EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Así, de golpe, se la ha llevado". Pese al doloroso momento que está atravesando, ha reconocido que "hemos disfrutado de ella muchísimo tiempo, con buena salud". En definitiva, “son casi 92 años de una vida muy prolífica”, ha recordado, antes de definirla como “un referente, como ella decía, de amor y dignidad”.
Cayetana Guillén Cuervo, por su parte, publicó el sábado en su cuenta de Instagram una imagen de unos almendros en flor movidos por el viento, acompañándolo de un emoticono de un corazón partido. La publicación, que en un primer momento pasó desapercibida ya que no se conocía la muerte de Gemma, fue interpretada posteriormente como la despedida a su madre que acababa de perder hacía unas horas. Sin duda, fue un mensaje escueto, desgarrador y directo.








