Gemma Cuervo ha muerto en Madrid a los 91 años de edad, tal y como han informado sus hijos en un comunicado remitido a los medios. "Con enorme tristeza comunicamos el fallecimiento de nuestra madre, tan querida y admirada por todos", han dicho. La inolvidable Vicenta de Aquí no hay quien viva, papel que retomaría después como Mari Tere en La que se avecina, nos deja tras una larguísima y exitosa trayectoria como actriz. La madre de los actores Fernando y Cayetana Guillén Cuervo ha sido una de las grandes damas de la interpretación en España, por lo que la huella que deja es imborrable y quedará para siempre en la memoria colectiva de este país.
Apenas cuatro días antes de morir, la intérprete catalana dejaba una profunda reflexión en sus redes sociales sobre su vida y su familia: "Me pregunto en silencio si lo hice bien", decía con el corazón en la mano. Para el recuerdo más reciente también quedará su emocionante encuentro con Felipe VI y doña Letizia en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, en noviembre de 2024, una imagen que se produjo durante la ceremonia de entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes y que la homenajeada recogió entre lágrimas. Su capilla ardiente se abrirá este domingo en el Tanatorio de la Paz (Tres Cantos, Madrid) a partir de las 10 de la mañana.
Cine, teatro y televisión
Gemma Cuervo inició su carrera en el Teatro Español Universitario de Barcelona y debutó profesionalmente con Adolfo Marsillach en la obra Harvey, de Mary Chace, y más tarde José Tamayo Rivas la incorporó a la Compañía Lope de Vega. En 1969 fundó su propia compañía junto a su marido y padre de sus tres hijos, Fernando Guillén (fallecido en 2013), e hicieron representaciones tanto dentro como fuera del territorio nacional.
En la década de los 70 intervino en dos radionovelas con el cuadro de actores de la Cadena Ser: en Los Miserables, de Víctor Hugo, y Resurrección, de León Tolstói. Su último trabajo en un espectáculo en vivo fue interpretando a la Celestina en 2011. Su carrera sobre las tablas fue larga y fructífera y abarcó más de 60 años, lo que la convirtieron en una de las más actrices más prestigiosas.
Solo en teatro formó parte de más de 80 montajes, desde aquella primera que fue Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín (1956), escrita por Federico García Lorca. A partir de ahí, la veríamos en clásicos como El malentendido, de Albert Camus, Los siete infantes, de Lara, y El castigo sin venganza, de Lope de Vega, además de textos de Valle-Inclán, Oscar Wilde o Robert Patrick, entre muchos otros. Del mismo modo, actuó y dirigió piezas como Siempre no es toda la vida o El otro William.
Dio el salto a la televisión en los años 60, cuando participó en el mítico Estudio 1 de TVE, así como en las Historias para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador. Mucho tiempo después, tendría un personaje de peso en otra serie de gran calado como fue Médico de familia (Telecinco), en la cual estuvo durante nueve temporadas. A su vez, aparecería en otras ficciones para la pequeña pantalla como Villarriba y Villabajo, Periodistas, Colegio Mayor, tortas con la vida, Paraíso e incluso en Cuéntame cómo pasó, esta última de forma episódica.
En cuanto a su recorrido en cine, la actriz participó en las películas La vida es maravillosa (1956), El escándalo (1964), Los chicos del Preu (1967), Historia de una chica sola (1969), El adúltero (1965), La boda del señor cura (1979), Me llamo Sara (1998), Pacto de brujas (2003), A las que duermen (2009) o La reina de España (2016), entre otras. Su último trabajo para la gran pantalla fue en 2024 tras poner voz a uno de los personajes del taquillero film animado de Pixar, Del Revés II.
Infinidad de premios
Una trayectoria más que sobresaliente que le valió a Gemma Cuervo numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera, como el Premio de la Unión de Actores y Actrices (2024), el Sant Jordi (2024), el Max de Honor (2021), el de la Fundación AISGE (2018), el José Zorrilla (1973), el Ondas (1967), el Nacional de Teatro (1965), entre otros, así como la Medalla Europea al Mérito en el Trabajo (2019) o la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid (2018).










