Paula Echevarría había convertido en tradición celebrar su cumpleaños en el festival Starlite Occident Marbella. Cada verano, la actriz reunía en la Costa del Sol a familiares y amigos para soplar las velas en una divertida fiesta. Sin embargo, este 7 de agosto será muy diferente. La celebración prevista ha sido cancelada y la protagonista de A la deriva, la serie que estrenará próximamente Antena 3, vivirá este día en Candás, su pueblo natal, arropada por su círculo más íntimo y con el recuerdo muy presente de su padre, Luis Ángel Echevarría, fallecido el pasado 30 de julio en el Hospital de Cabueñes de Gijón a los 76 años.
A su lado estarán Miguel Torres y sus dos hijos, Daniella Bustamante, de 17 años, y el pequeño Miki, de 5. También su madre Elena, su hermano Luisma, su cuñada Nati y sus dos sobrinas, Leire y Aitana, a las que adora. Aunque en estos momentos nada sirva de consuelo, sus abrazos se convertirán en el mejor bálsamo para calmar el dolor.
"Tengo el corazón roto. Intentaré recomponerlo pegando cada trozo pero sé que no quedará igual. Ya nunca será el que era porque me faltas tú, papi. Te pensaré cada día de mi vida, hablaré contigo y te pediré que me sostengas. No me sueltes nunca", compartió Paula en sus redes sociales junto a un vídeo en el que aparecía bailando con su padre. Días después, devastada, dijo: “A la vida le pido que lo que tengo roto encuentre su propia forma de brillar”. Aunque su deseo es encontrar algo de luz en medio de este dolor, la actriz sigue profundamente afectada. “Toda la vida ya para siempre te voy a extrañar. Hasta que los pájaros dejen de ser pájaros. Hasta que el mar deje de ser mar”, añadió.
Hasta ahora, agosto siempre había sido un mes de celebraciones para la familia Echevarría. Al cumpleaños de Paula, el día 7, se sumaban el de su hija Daniella, el día 17, y el de su madre, Elena, el día 31. Este año, sin embargo, todas esas fechas estarán inevitablemente marcadas por la ausencia de Luis Ángel. Aun así, la familia no renunciará a celebrarlas, aunque sea en la más estricta intimidad, especialmente porque Daniella cumple 18 años, una edad muy significativa, y Elena 77.
Paula adoraba a su padre, quien desarrolló gran parte de su vida profesional como soldador y, posteriormente, como maquinista ferroviario en FEVE, empresa en la que trabajó hasta su jubilación. "Es mi mayor admirador. Si creo que soy capaz de todo es porque él me lo ha hecho ver así", decía constantemente sin dudarlo. La actriz definía a su padre como una persona "complaciente, consentidor, sensible...". "La frase que más escucho de él siempre es: 'Qué buen tipo es tu padre', y sí, es que lo es", aseguraba.
Además, era el mejor abuelo del mundo, consentidor y divertido, de esos que dejan huella. Daniella sentía verdadera devoción por él y el pequeño Miki conquistaba a todos con su particular forma de llamarle: "Güelito".
La muerte de Luis Ángel Echevarría ha supuesto un durísimo golpe para Paula. Aunque llevaba un tiempo enfermo, su fallecimiento ha sido completamente inesperado, tal y como explicó el coreógrafo Poty del Castillo, uno de los grandes amigos de la actriz.
La noticia, además, ha llegado en una de las etapas más felices de la vida de Paula. Hace apenas unos días, la propia actriz confesaba sentirse en un momento de plena estabilidad. "No sé si es mi mejor momento, pero yo me siento muy bien a todos los niveles. Lo primero, de coco. Creo que cumplir años hace que veas las cosas desde otra perspectiva, desde otro punto de vista. Ya no reparo en cosas en las que antes me paraba. Te da muchas cosas positivas".










