La crianza de los hijos va siempre implica retos y, cuando el hijo tiene alguna neurodivergencia, como puede ser el autismo, esos retos son muy diferentes. Por eso es tan importante que rostros conocidos como Daniel Diges den a conocer su propia vivencia con sus hijos. En el caso del cantante, siempre ha hablado con naturalidad de la condición de su hijo pequeño, Eliot, de 10 años, con autismo. Hace unos días confesaba en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3 TV, que le costó mucho conectar con él: "De pequeño no me daba besos ni me miraba a la cara". No lo hizo hasta que no tuvo cuatro o cinco años.
Sus palabras, sin duda, ayudarán a otras muchas familias que se vean reflejados en la experiencia de Diges con la crianza de su hijo. Sobre todo porque prueba que se puede lograr esa conexión que todo padre y toda madre busca con sus pequeños. "Hubo un momento, un cambio con él, en el que le empecé a entender y él me empezó a entender a mí", cuenta a Sonsoles Ónega. "Es lo que siempre suelo intentar decir a los padres de niños autistas, que no hay que enseñarles igual que a un niño que no es autista; hay que enseñarles desde otro lugar".
Hemos hablado con Mar Merinero Santos, técnica de Investigación, Formación y Transferencia del Conocimiento del Centro Español de Autismo, para averiguar qué pueden hacer otras familias para llegar a ese punto de entendimiento que logró Daniel Diges con su hijo, lo primero que se ha de tener en cuenta es que "cada familia y cada niño o niña con autismo son diferentes y únicos", tal y como nos dice Merinero. "No hay una única forma de vivir la maternidad y la paternidad de un niño o niña con autismo, va a depender de muchísimos factores", subraya.
Los niños y niñas con autismo, y también los jóvenes y personas adultas, tienen cada una su propio carácter.
El papel de la familia como primer apoyo al niño con autismo
Para dar las herramientas que cada hijo necesita, Mar Merinero hace hincapié en que es fundamental, en la primera infancia, la detección temprana y el acceso precoz a los apoyos que cada niño, niña y familia necesiten. "Apoyos para abordar los desafíos sociales y comunicativos específicos del niño o niña, utilizando intervenciones basadas en la evidencia", detalla. "Igualmente es necesario promover todos los aspectos generales del desarrollo y de la infancia, como el tiempo para el juego, la alimentación sana y el sueño".
La especialista del Centro Español de Autismo nos explica que los programas que actualmente tienen mayor evidencia científica se basan precisamente en que las familias, los padres y las madres, aprendan a responder a las señales de comunicación de sus hijos e hijas y fomentar la comunicación espontánea. Es así como se crean "oportunidades para la atención compartida, la iniciación social y el juego espontáneo entre las dos partes". Se conocen, según señala, como intervenciones tempranas mediadas por la familia.
Merinero nos informa de que este tipo de programas combinan varios elementos que ayudan a que los logros, los aprendizajes, se den en la misma familia: por una parte, se ofrecen en el contexto natural y a través de las rutinas cotidianas como jugar, comer o vestirse. "Utilizan lo que le gusta y motiva al niño o niña para introducir los aprendizajes". Y, por otra parte, pone de manifiesto que la participación de las familias es un aspecto fundamental para que "aprendan a usar las estrategias en el día a día, desde un acompañamiento profesional".
Fuera estereotipos: cada hijo es único
Daniel Diges está convencido de que "tú tienes que aprender de él más que él de ti". Y la descripción que, acto seguido, hace de su hijo Eliot es clave para derribar mitos en torno al autismo: "es muy cotorro, muy gracioso, muy divertido… me cae muy bien", dice con una amplia sonrisa.
Se aleja, por tanto, de la imagen de niño autista aislado y callado. En este sentido, Mar Merinero resalta la importancia de desmontar estereotipos sobre el autismo. "Los niños y niñas con autismo, y también los jóvenes y personas adultas, tienen cada una su propio carácter", nos indica. "Los desafíos en la interacción social y la comunicación no impiden que puedan ser personas muy sociales, divertidas y con muchísimos otros puntos fuertes". También habla de la necesidad de desmontar el mito de que no se comunican o no pueden trabajar o llevar una vida independiente.
Eso no quiere decir que estos niños no tengan dificultades. El propio Diges cuenta a Sonsoles Ónega que su hijo va a una clase TEA (una clase específica para niños con Trastorno del Espectro Autista que debe haber en todos los centros escolares) y que necesita refuerzo escolar.
"Las áreas comunes en el autismo son las dificultades o desafíos que encuentran en la comunicación y en la interacción social, y en tener un pensamiento y un comportamiento flexibles", señala Merinero. "También es muy común un procesamiento sensorial distinto que implique reacciones o sensaciones particulares antes estímulos como los ruidos, la luz, el tacto, etc.".
En cualquier caso, la especialista reitera que "la forma de ver, sentir y abordar estas características es única en cada persona con autismo y depende tanto de factores personales, como el carácter u otras condiciones asociadas, como del contexto y los apoyos con los que cuente".
Las personas con autismo necesitan un mundo más accesible, enfrentan desafíos en su día a día y necesitan apoyos para mejorar su calidad de vida y una mayor conciencia y comprensión de la sociedad sobre la diversidad.
Daniel Diges hablaba, hace un año en El Mundo, de otras situaciones que comparten muchos padres de menores autistas, como escuchar de alguien a quien no conoce que su hijo es un maleducado por dar golpecitos en un parque. "No, señora, mi hijo es autista", contestaba.
¿Qué debería entender todo el mundo acerca del espectro autista para evitar o minimizar este tipo de situaciones? Mar Merinero nos responde al respecto aclarando cuáles son las necesidades de niños, adolescentes y adultos con autismo: "necesitan un mundo más accesible, enfrentan desafíos en su día a día y necesitan apoyos para mejorar su calidad de vida y una mayor conciencia y comprensión de la sociedad sobre la diversidad".





