Dr. Héctor Almeida, traumatólogo: "Si los hombros o las caderas de tu hijo no están simétricos, podría tener un problema de columna"


Los problemas de cadera en niños y adolescentes se producen con relativa frecuencia. ¿Qué síntomas ofrecen? ¿Cómo pueden afectarles? Y ¿cuáles son los tratamientos correctores?


Dr. Héctor Almeida© Dr. Héctor Almeida
30 de marzo de 2026 a las 13:27 CEST

La columna vertebral no alcanza su madurez completa hasta el final del crecimiento, lo que en niñas está entre los 14 y los 16 años y en niños, entre los 16 y los 18. Tanto en los primeros años de vida, como durante la infancia y la adolescencia, es posible tener distintos problemas que afectan a la columna.

Hablamos de ellos con el Dr. Héctor Almeida, traumatólogo infantil (www.traumatologiainfantilcanarias), que nos descubre cómo prevenir y tratar estas alteraciones.

Desde los 10 hasta los 16 años, estaríamos en el periodo más relevante para los problemas de columna, coincidiendo con el crecimiento rápido

Dr. Héctor Almeida, traumatólogo infantil

Los problemas de columna, según la edad

Para hablar de problemas de columna, "más que la edad cronológica, es clave la madurez ósea, ya que determina el riego de progresión de deformidades", aclara el experto. Durante los primeros años de vida, hasta los tres años, predominan malformaciones congénitas como las fusiones vertebrales, que "aunque son poco frecuentes, suelen diagnosticarse precozmente y pueden asociarse a otras alteraciones".

En la edad escolar, entre los 4 y los 10 años, "pueden aparecer alteraciones posturales y, con menor frecuencia, escoliosis juvenil. En esta etapa es clave la vigilancia en revisiones pediátricas", advierte. Y desde los 10 hasta los 16 años, estaríamos en el periodo más relevante para los problemas de columna, coincidiendo con el crecimiento rápido. Así, la patología más frecuente es la escoliosis idiopática del adolescente, que se se puede encontrar en 1-3% de la población y que no responde a una única causa claramente identificable, además de la cifosis juvenil (enfermedad de Scheuermann) y el dolor lumbar inespecífico que, como relata el traumatólogo infantil, es "cada vez más habitual".

Estos problemas de columna se originan por distintas causas. Así, hay factores biológicos ("predisposición genética –especialmente en escoliosis–, crecimiento rápido en la pubertad y alteraciones del desarrollo vertebral"); factores mecánicos ("sedentarismo, debilidad muscular y mala higiene postural") y otros factores, "como la obesidad infantil y enfermedades neuromusculares".   

Niña en consulta del médico examinando su columna vertebral© Getty Images

¿Qué señales de alarma ofrecen los problemas de columna?

Tal como detalla el Dr. Héctor Almeida, los padres deben consultar con un especialista si observan:

  • Asimetrías corporales (hombros o caderas desiguales).
  • Desviación del tronco o prominencia costal al inclinarse [la parte delantera del pecho sale más de lo que debiera hacia afuera].
  • Dolor persistente, especialmente si es nocturno o limita la actividad.
  • Alteraciones en la marcha o debilidad en extremidades.
  • Problemas neurológicos o de esfínteres.

En todo caso, "la escoliosis idiopática típica no suele producir dolor, por lo que su presencia debe motivar una evaluación más detallada".

Como apunta el experto, hay que tener en cuenta, además, que los problemas de columna pueden manifestarse con síntomas en otras zonas del cuerpo por la relación entre la columna, el sistema nervioso y otras estructuras corporales. Por lo que hay que estar atentos a "dolor irradiado a las piernas o a las caderas, alteraciones en la marcha y, en casos, graves, problemas respiratorios".

Médico examinando la escoliosis de un niño© Getty Images

Prevenir los problemas de cadera en niños es posible

En el día a día hay estrategias sencillas que pueden implementarse para minimizar el riesgo de problemas de columna en edad pediátrica, aunque "la detección precoz es uno de los factores más importantes para evitar la progresión de muchas patologías", comenta el Dr. Almeida. Sus recomendaciones son:

  • Evitar el sedentarismo prolongado.
  • Utilizar mochilas adecuadas (peso inferior al 10–15% del peso corporal).
  • Fomentar la actividad física regular, ya que tiene un papel muy importante en la salud de la columna, pues "mejora la fuerza muscular y la estabilidad, reduce el riesgo de dolor lumbar y favorece un desarrollo musculoesquelético adecuado".
  • Realizar revisiones pediátricas periódicas.
  • Promover la educación postural en casa y en la escuela. "La postura correcta es importante para prevenir molestias musculares y problemas funcionales, aunque no se ha demostrado que cause o prevenga deformidades estructurales como la escoliosis", aclara.
Niños después de jugar al fútbol© Getty Images

¿Cuándo es necesario tratar los problemas de columna en niños?

Dependiendo del tipo de problema en la columna y de su gravedad, el abordaje terapéutico va cambiando. En los casos leves, puede bastar con la observación del mismo para ir comprobando su evolución. Esto puede hacerlo el propio pediatra, que derivará a un especialista si es necesario, para examinar al niño o hacerle pruebas complementarias. 

"Cuando hay curvas moderadas durante el crecimiento se utiliza un tratamiento ortopédico (corsé), y se recurre a la cirugía, en deformidades graves o progresivas o cuando existe compromiso neurológico. En escoliosis, por ejemplo, las curvas superiores a 45–50 grados suelen requerir tratamiento quirúrgico", concluye el traumatólogo infantil.