Convivir con una mascota estando embarazada no es ya, por lo general, motivo de preocupación. Recordemos que hasta hace no mucho tiempo, la mayoría de mujeres embarazadas que tenían un gato optaban por dejárselo a algún familiar o persona de confianza hasta que daba a luz para evitar contagiarse de toxoplasmosis, una enfermedad que, para la madre, pasa como un simple resfriado, pero que puede conllevar graves consecuencias para el feto, como problemas neurológicos, ceguera o, incluso, puede provocar un aborto.
Como decíamos, no es necesario dejar de convivir con tu gato o con cualquier otra mascota, pero sí que es necesario tomar ciertas precauciones porque, de lo contrario, puede haber implicaciones de mayor o menor gravedad. La Dra. Cristina Redondo, ginecóloga, obstetra y jefa del servicio de Ginecología del Hospital Universitario Vithas Madrid La Milagrosa, detalla cuáles son esas precauciones.
Los beneficios emocionales de tener una mascota suelen superar los riesgos, que son mínimos cuando se toman las precauciones adecuadas.
¿Pueden las mascotas transmitir enfermedades a la mujer o al bebé durante la gestación?
Sí, las mascotas pueden transmitir algunas enfermedades durante el embarazo, aunque el riesgo es bajo si se toman precauciones adecuadas. Las principales infecciones que pueden transmitirse son la toxoplasmosis (principalmente por gatos), la tiña (hongos en la piel), y la salmonelosis (especialmente por reptiles, aves y tortugas) y algunas infecciones bacterianas como E. coli. Es importante destacar que la mayoría de estas infecciones se pueden prevenir con medidas simples de higiene.
¿Por qué ahora parece que no se le da tanta importancia a los gatos y la toxoplasmosis?
La preocupación por los gatos sigue siendo válida, pero ahora sabemos que la principal forma de contraer toxoplasmosis no es directamente por el gato, sino por comer carne cruda o poco cocida y por contacto con tierra contaminada. Los gatos eliminan el parásito en sus heces, pero si se toman medidas de higiene (como evitar limpiar la caja de arena o usar guantes y lavarse bien las manos), el riesgo es muy bajo. Además, muchas mujeres ya han estado expuestas al parásito antes del embarazo y tienen defensas naturales. Por eso, no es necesario deshacerse del gato durante el embarazo, solo hay que ser cuidadosa con la higiene.
¿El pelo del perro puede transmitir algún patógeno o alergia a la mujer embarazada?
El pelo del perro puede transportar bacterias, parásitos y alérgenos, pero el riesgo de transmisión es bajo si el perro está sano, desparasitado y se mantiene una buena higiene.
¿Con qué otros animales hay que tener especial cuidado?
Se debe tener especial cuidado con reptiles (tortugas, iguanas, serpientes), aves de corral y anfibios, ya que pueden transmitir salmonelosis, una infección intestinal que puede ser grave durante el embarazo. También hay que ser cautelosa con animales exóticos y roedores.
¿Qué precauciones hay que seguir si se convive con animales durante el embarazo?
Las precauciones básicas incluyen:
- Lavarse las manos siempre después de tocar a las mascotas, especialmente antes de comer
- Evitar limpiar la caja de arena del gato (si no hay otra opción, usar guantes desechables y lavarse bien las manos después)
- Mantener al día las vacunas y desparasitaciones de las mascotas
- Evitar el contacto con las heces de los animales
- No permitir que las mascotas laman la cara o las manos
- Mantener limpias las áreas donde comen y duermen las mascotas
- Evitar contacto con animales enfermos o desconocidos
- No comer carne cruda o poco cocida
- Usar guantes al trabajar en el jardín
¿La mujer embarazada debe realizarse alguna prueba adicional si convive con un animal?
Las pruebas solo se hacen si la mujer tiene síntomas de infección o si tiene el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por VIH). La mayoría de las mujeres embarazadas que conviven con mascotas no necesitan análisis especiales.
Ahora sabemos que la principal forma de contraer toxoplasmosis no es directamente por el gato, sino por comer carne cruda o poco cocida y por contacto con tierra contaminada.
¿Hay que hacerles pruebas a las mascotas si conviven con una mujer embarazada?
No es necesario hacer pruebas especiales a las mascotas solo porque haya una mujer embarazada en casa. Lo importante es mantener las visitas veterinarias regulares, asegurarse de que las vacunas estén al día y que el animal esté desparasitado. Un animal sano y bien cuidado representa muy poco riesgo.
¿Es necesario preparar a la mascota antes de la llegada del bebé?
Sí, es muy recomendable preparar a perros y gatos antes de que llegue el bebé. Esto ayuda a que la mascota se adapte mejor a los cambios en la rutina, reduce el estrés del animal y previene problemas de comportamiento o accidentes. Los animales necesitan tiempo para acostumbrarse a los nuevos sonidos, olores y objetos del bebé.
¿Cómo preparar a la mascota?
Para preparar a la mascota:
- Introducir gradualmente los cambios en la rutina semanas antes del nacimiento
- Permitir que el animal explore los objetos del bebé (cuna, cochecito) bajo supervisión
- Reproducir sonidos de bebés para que se acostumbre
- Reforzar comportamientos positivos con premios
- Establecer límites claros sobre dónde puede y no puede estar el animal
- Considerar entrenamiento básico de obediencia, especialmente para perros
- Cuando llegue el bebé, permitir que el animal lo huela desde una distancia segura, siempre con supervisión
¿Es adecuado que la mujer duerma con su perro o su gato durante el embarazo?
No es recomendable dormir con mascotas durante el embarazo. Los estudios muestran que dormir con perros o gatos aumenta el riesgo de transmisión de bacterias y puede estar asociado con mayor riesgo de infecciones urinarias y otras complicaciones.
La buena noticia es que la mayoría de las mujeres pueden convivir de forma segura con sus mascotas durante el embarazo siguiendo medidas simples de higiene y sentido común. Los beneficios emocionales de tener una mascota suelen superar los riesgos, que son mínimos cuando se toman las precauciones adecuadas. Lo más importante es mantener una buena comunicación con el médico y el veterinario para asegurar la salud de todos: mamá, bebé y mascota.





