Culturalmente asociamos los nuevos propósitos al 1 de enero. Sin embargo, muchas personas sienten en septiembre una mayor predisposición al cambio. Es lo que le ocurre a Nuria Roca. Para ella regresan los proyectos profesionales, se recuperan las rutinas y aparece esa sensación de tener una página en blanco para reorganizar la vida.
La presentadora ha compartido con sus seguidores virtuales la siguiente reflexión: "Para mí los propósitos de curso nuevo son más importantes y contundentes que los de año nuevo… el curso pasado una semana antes de arrancar me comprometí conmigo misma a cuidar mi alimentación y bajar de peso y a tener una actividad más constante, lo he conseguido y lo he mantenido, me ha faltado un poco más de movimiento, así que este curso quiero comprometerme haciendo: una sesión de pilates mínimo a la semana, una de fuerza (en casa o en el gimnasio), salir a andar una o dos veces y darle a la pala un día a la semana… ¿lo conseguiré? Espero que sí. Y, en otro orden de cosas: ir más al cine y al teatro, y visitar más museos y galerías".
Si tú también te has fijado una serie de propósitos como Nuria, hay dos cosas que tienes que tener claras. En primer lugar, según la psicóloga Ananda Ceballos, doctora en Filosofía, psicóloga, experta en mindfulness y colaboradora de Petit BamBou, lo mejor para cumplirlos es apelar a la calma. Por otro lado, según la entrenadora y coach de carrera del Oysho Running Club, Andrea de Ayala, más conocida como @entrenaconandre, al calendarizar nuestras metas multiplicamos las posibilidades de cumplirlas.
Cómo volver con calma a la rutina
Para Ananda Ceballos, "la rentrée es una auténtica montaña rusa emocional". Queremos hacer más deporte, dormir mejor, dedicar más tiempo a la familia, alimentarnos de forma saludable o reducir el estrés. Pero pocas semanas después, muchas de esas metas desaparecen. ¿Por qué? Según la experta, el error más frecuente consiste en plantearse objetivos desde la exigencia y no desde el sentido. "La primera pregunta nunca debería ser '¿Qué quiero conseguir?', sino '¿Para qué quiero conseguirlo?'. Cuando un objetivo conecta con nuestros valores resulta mucho más fácil mantener la motivación en el tiempo".
Siete claves para no perder la motivación
Estos son los consejos de Ananda Ceballos para cumplir todo lo que nos propongamos en la rentrée (y, sobre todo, para no abandonar en pocos días):
- Asegúrate de que tus objetivos son realmente tuyos. Es decir, que los deseas independientemente de lo que piensen los demás.
- Establece tus objetivos en positivo. Nuestro inconsciente no retiene las frases negativas: si formulamos un objetivo como "no tomar comida basura", escuchará "comida basura". Da un giro lingüístico a tu frase y di, en su lugar, "comer más sano".
- Ponte retos a corto y a largo plazo. Si quieres perder 10 kilos, por ejemplo, empieza pensando: "Quiero perder cuatro kilos a corto plazo, y el resto en un periodo de seis meses". No conviene pretender obtener todos los resultados de manera inminente, podríamos caer en la frustración.
- Aprende a identificar la voz de tu "crítico interior". Será quien intente sabotear tus esfuerzos constantemente. Frases como "no lo vas a conseguir" bloquean nuestra creatividad y limitan nuestra energía vital.
- Deja ir el control. Aferrarnos al control de cómo queremos que ocurran las cosas condiciona nuestra actitud y favorece el estrés. Soltarlo y confiar es liberador, ya que pocas cosas dependen de nosotros.
- Recompénsate de vez en cuando. No todo ha de ser sacrificio: también debemos premiarnos cuando alcancemos una de nuestras metas.
- Medita. A través de la meditación puedes encontrar momentos de calma que potencien la visión positiva del regreso a la rutina. Por la mañana o por la tarde, según preferencias, empieza con 10 o 15 minutos con alguno de los programas de Petit BamBou. Notarás cómo tu mente se va aquietando y tus estados emocionales se vuelven más estables, con menos impulsividad.
Los propósitos de Nuria Roca analizados por nuestra entrenadora
Como idea, combinar fuerza y cardio a lo largo de la semana es una buena estrategia para conseguir un entrenamiento compensado. El siguiente paso, según explica Andrea de Ayala, es llevar esos buenos propósitos a la práctica y convertirlos en parte de la rutina. Para ello, ayuda concretar cuándo, dónde y con qué frecuencia se realizará cada actividad y tener previstas alternativas cuando surjan imprevistos. En el caso de caminar, además, no es necesario que siempre sea una sesión específica: los desplazamientos y pequeños momentos del día también pueden sumar una buena cantidad de actividad. Al final, se trata de poner fecha y hora a esos objetivos para que dejen de ser solo una intención y se conviertan en hábitos.








