A sus 44 años, Ivanka Trump presume de una figura espectacular y, lejos de esconderla, parece que tampoco tiene intención de dejar de moverse para mantenerla. La empresaria ha vuelto a demostrarlo durante sus vacaciones en Costa Rica, donde se enfundó un rash guard blanco y un traje de baño oscuro para lanzarse al mar y disfrutar de una sesión de surf. Sobre la tabla, con una silueta tonificada y atlética, Ivanka se entregó por completo a uno de sus grandes hobbies mientras desafiaba las olas.
Pero más allá del tipazo, hay algo que llama especialmente la atención: la soltura con la que se desenvuelve en el agua. Porque mantenerse de pie sobre una tabla no es precisamente cuestión de posar bien para la foto. Hace falta equilibrio, fuerza, coordinación y, sobre todo, práctica. Y ella lleva años acumulando horas en el mar. Entre maniobras, intentos y alguna que otra caída -porque ni siquiera Ivanka se libra de acabar en el agua-, tal y como captan estas imágenes, disfrutó de la jornada con una gran sonrisa e incluso se animó a hacer el característico gesto shaka, el saludo surfero que parece resumir bastante bien su filosofía: deporte, buen ambiente y disfrutar del momento.
El surf, uno de sus secretos para mantenerse activa
Costa Rica se ha convertido en uno de los refugios favoritos de Ivanka Trump y su familia. Allí, lejos del foco mediático, encuentra el escenario perfecto para mezclar familia, naturaleza y su hobby. Y si hay una actividad que encaja a la perfección en ese plan es el surf. No es, por tanto, la primera vez que la vemos sobre una tabla. Durante un viaje familiar en abril de 2025, Ivanka llegó a recibir clases particulares de surf en la escuela Take Off, cerca de Playa Hermosa y Santa Teresa. Desde entonces, ha seguido practicando y perfeccionando una técnica que ahora le permite enfrentarse a las olas con bastante más seguridad.
Y aquí está otro de los puntos interesantes: el surf no solo le sirve para mantenerse activa, sino que parece haberse convertido en una forma de desconectar. Al fin y al cabo, cuando estás intentando mantener el equilibrio sobre una tabla, concentrarte en cualquier otra cosa resulta bastante complicado. Ni reuniones, ni agenda, ni móvil: solo tú, el mar y la siguiente ola.
Pero hay otro deporte detrás de ese físico atlético
Si el surf explica parte de la imagen activa y aventurera que proyecta Ivanka, hay otra disciplina mucho más exigente que completa el puzle: el jiu-jitsu. Porque el deporte, en su caso, no parece ser una actividad reservada para las vacaciones. Forma parte de su estilo de vida y está presente tanto en sus escapadas familiares como en su rutina habitual en Miami. Y ahí es donde entra el jiu-jitsu.
Además, Ivanka no lo practica de manera puntual. El año pasado descubrimos que entrena en Miami, concretamente en Valente Brothers, la escuela de jiu-jitsu vinculada a Joaquim Valente, pareja de Gisele Bündchen y también practicante de esta disciplina.
Fue precisamente a través de sus redes sociales como Ivanka compartió un vídeo en el que aparecía entrenando jiu-jitsu y realizando diferentes técnicas de defensa. La empresaria demostró una sorprendente soltura y habilidad, algo que no pasó desapercibido entre sus más de 8,3 millones de seguidores en Instagram.
Junto al vídeo, Ivanka quiso explicar también qué significa esta disciplina para ella y por qué ha terminado convirtiéndose en algo más que un entrenamiento: “El Jiu-Jitsu es más que un arte marcial. Arraigado en una antigua tradición y refinado a lo largo de generaciones, ofrece un camino hacia la confianza física, la claridad mental y el equilibrio emocional. Su filosofía, reflejada en el Código @753, nos recuerda que la verdadera fuerza proviene del carácter, la disciplina y el propósito”.
Surf + jiu-jitsu: la combinación detrás de su filosofía 'fitness'
El físico atlético que Ivanka luce sobre la tabla, por tanto, no parece responder a un único truco ni a una rutina milagrosa. Más bien a una combinación de constancia y movimiento.
El surf trabaja el equilibrio, la coordinación, la resistencia y buena parte de la musculatura de todo el cuerpo. El jiu-jitsu, por su parte, añade fuerza, técnica, agilidad y concentración. Dos disciplinas muy diferentes que tienen algo fundamental en común: hacen que el ejercicio deje de sentirse como una obligación. Y quizá ahí esté la verdadera clave de la rutina de Ivanka. En lugar de limitarse a entrenamientos convencionales, ha encontrado actividades que le gustan y que, además, le permiten mantenerse en forma. Un consejo que nos daría ella sería algo así como: "Si vas a hacer deporte de manera constante, mejor encontrar uno que te divierta".
Así que detrás del tipazo que ha vuelto a presumir en las playas de Costa Rica hay algo bastante menos secreto de lo que podría parecer: moverse, ser constante y disfrutar del proceso. Un día puede ser sobre una tabla, al siguiente sobre el tatami y, entre medias, cualquier plan al aire libre que implique levantarse del sofá.
Y aquí es donde nos toca hacer la pregunta importante. Copiarle el hobby del surf entrando ya en septiembre quizá sea pedirle demasiado al calendario -y a nuestra tolerancia al agua fría-. Pero, ¿qué pasa con el jiu-jitsu? Porque si apuntarse a unas clases ahora significa llegar al próximo verano con el equilibrio, la fuerza y ese puntito de confianza de Ivanka sobre la tabla… yo, sinceramente, me apunto hoy.








