Lucía Villalón y Gonzalo Melero han creado una familia de ensueño con sus hijos Lucas -nacido en 2022- y Diego -que llegó al mundo en 2024-. La periodista acostumbra a compartir con sus seguidores todo tipo de novedades, realidades y tardes caóticas, convirtiendo sus redes sociales en un espacio de honestidad y confesión sobre la maternidad. Entre compromisos profesionales y visitas oficiales al estadio del Leganés -para ver a papá jugar-, siempre hay tiempo para una anécdota o una imagen tierna. Eso es, precisamente, lo que ha ocurrido este lunes.
Con la 'vuelta al cole', Lucía ha querido enmarcar esta jornada tan especial para sus pequeños y ha subido a sus stories una imagen de Lucas y Diego preparados con sus uniformes en su primer día del calendario escolar. "Me derrito", ha expresado la periodista, que no puede estar más encantada con sus bebés. Sonrientes y abrazados, la postal no puede ser más tierna. Este lunes ha sido un día complicado para los padres, que tras casi tres meses con sus pequeños, se despedían de ellos por el comienzo de del nuevo curso.
Para la periodista, compartir su día a día, y las novedades de sus hijos, es casi terapéutico. No en vano, sus redes se han convertido en un diario con el que, casi de forma indirecta, guarda recuerdos de las diversas etapas de sus pequeños. Siguiendo la estela de muchas madres e influencers, Lucía tampoco escatima a la hora de hablar sobre los capítulos más complicados de la crianza. Hace unos meses, y tras una de esas tardes caóticas narradas por los llantos, los ruidos y los gritos, la periodista se confesó con su comunidad online. "Hace unos años habría jurado que esto no me pasaría a mí ni de coña... que eran unas histéricas... Hoy te lo cuento: Estoy total y absolutamente desbordada con la maternidad... Mi vida y mi cabeza siempre han sido caóticas... pero lo controlaba... ahora no controlo nada. Lo digo en alto y por aquí... porque me viene bien soltarlo y porque, al parecer, no soy la única... Aunque esté de moda aparentar que todo es perfecto (estoy aprendiendo a gestionar...)", admitía.
El problema de salud de los pequeños
Lucía Villalón y Gonzalo Melero han construido una relación basada en el apoyo mutuo, la discreción y una admiración que se ha hecho más fuerte con los años. Comenzaron su historia en 2020 -aunque no la confirmaron públicamente hasta febrero de 2021- y desde el principio decidieron vivirla lejos del foco mediático. Con el tiempo, han demostrado ser un equipo dentro y fuera del campo, afrontando juntos los desafíos que la vida les ha puesto por delante.
Ser madre era el sueño de su vida y así ha sido. La periodista deportiva y el jugador han formado una bonita familia con sus dos pequeños. En una entrevista reciente con ¡HOLA!, Lucía contaba que el objetivo principal de su vida es “hacer que mis hijos sean felices” frente a las adversidades que le han tocado vivir. Su primer hijo tuvo que ser intervenido de recién nacido por una malformación de la pared abdominal, y el segundo, nació con un ureterocele -del que fue operado con 20 días- y un riñón multiquístico, una enfermedad que le ha provocado una insuficiencia renal crónica -con la que tendrá que convivir siempre-.
“Nosotros perdimos un bebé en el tercer mes de embarazo; después, vino Diego con la gastrosquisis, y ahora, Lucas con sus problemas de riñón, entonces, estábamos muy afectados. Yo pensaba: ‘Soy yo, hago algo mal’", contó a esta revista. "Ahora tengo miedo a mi muerte. Me da miedo faltarles a mis hijos", expresó entre la frustración y la preocupación. Desde que es madre, sus prioridades han cambiado: "Daría todo lo que tengo para que lo que les ha pasado a mis hijos me hubiese pasado a mí y no a ellos".









