Inmune al paso del tiempo y coronada como la reina indiscutible de la sofisticación, Joan Collins ha vuelto a paralizar la Riviera Francesa. A sus 93 años, la icónica actriz deslumbró días atrás, en Saint-Tropez, durante una velada a bordo de un yate junto a su marido, Percy Gibson, de 61 años, luciendo un llamativo conjunto de estilo "hippie" y su inconfundible labial rojo.
Un despliegue de vitalidad radiante que cobra un significado aún más especial ante el gran hito que la pareja prepara para este próximo febrero, cuando celebrarán 25 años de matrimonio y sus ansiadas bodas de plata, tras convertirse en el quinto y más duradero amor de la estrella. Pero, más allá de lo bien que le va en el amor y cómo sigue triunfando la estrella en todos los aspectos de su vida, ¿cuál es el secreto para estar así a los 93 años?
Con una agilidad y vitalidad digna de admirar y copiar, Joan Collins está en plena forma física una vez pasada la novena década. Así lo hemos visto en las imágenes. Lo que pocos saben, es toda la disciplina de décadas que hay detrás de su físico. No solo está bien en casa tranquilita, lo que más impacta a su público es que la actriz y escritora sigue acudiendo a cada evento, gala o compromiso profesional con una entereza y presencia espectacular. Ella es la mayor prueba de que se puede envejecer de forma saludable, lejos de pinchazos y dietas que prometen milagros, porque como ella ya ha resaltado en alguna ocasión "si te sientes bien, te ves bien".
Lo que sí podría estar cerca de algo milagroso, un "pase vip" dentro del grupo de alimentos saludables es el aguacate. Esta fruta es un alimento que la actriz consume casi todos los días. Grasa saludable monoinsaturadas que aporta fibra, potasio, magnesio y vitaminas E, K, C y que protege el corazón y cuida la piel. Todo ello sumado a su célebre "regla del 50 por ciento" en la mesa —comiendo solo la mitad de cada plato—, con una dieta además de rica en aguacate, rica en salmón y antioxidantes.
Estilo de vida saludable, equilibrado y mantenido en el tiempo
Sin embargo, a pesar de todos los beneficios, el verdadero secreto no se guarda en un solo alimento, sino en la mezcla de buenas decisiones y hábitos saludables mantenidos en el tiempo. Es por ello que en su rutina el deporte es clave. Lejos de los milagros o el quirófano, la actriz atribuye su eterna juventud a una férrea disciplina basada en 30 minutos de fisioterapia tres veces por semana, paseos diarios y natación en el Mediterráneo. Además, practica ejercicio cuatro veces por semana.
Los secretos de su piel: "No creo en las agujas ni en esas cosas. Nunca me he puesto bótox ni nada en la cara".
Si hay algo que se ha repetido en cada aparición pública a lo largo de su vida es su impecable aspecto, siempre cuidado y con atención a cada detalle. Sin embargo, la actriz siempre ha rechazado tener que acudir a agentes externos como ácido hialuronato y bótox para tensar su piel y engañar el paso del tiempo. Y es que, ¿cómo no va a mostrar orgullosa su edad? En una entrevista concedida a ¡HOLA! a sus casi 93 años, al hablar de la cirugía estética, afirmó con contundencia: "No creo en las agujas ni en esas cosas. Nunca me he puesto bótox ni nada en la cara". ¿Y Ozempic? "Nunca se me ocurriría hacer algo así. He visto demasiadas caras desastrosas".
Sin exponer jamás su rostro al sol desde los 20 años, y fiel a una estricta hidratación nocturna, Collins complementa su bienestar físico con una mente imparable: rechaza la jubilación para volcarse en sus memorias y en la pantalla grande, donde destaca la película de misterio Un asesinato entre amigos (de la que es productora) y el drama biográfico Mi duquesa, demostrando que la verdadera clave de la longevidad es no perder jamás la pasión.











