Paula Aroca, maquilladora, sobre el look rosado de la reina Letizia: "En pieles maduras tiene una ventaja importante, rejuvenece visualmente y aporta un efecto buena cara inmediato"


La cita en honor de los Macron en el Palacio Real nos ha confirmado que la Reina ha encontrado el look monocolor que mejor le sienta


La reina Letizia en la cena de gala en el Palacio Real en honor de los Macron© Getty Images
Mariana ChacónEditora de Belleza
30 de septiembre de 2026 a las 11:36 CEST

Los salones del Palacio Real han sido el marco de la cena de gala en honor al presidente de Francia y su esposa, Emmanuel y Brigitte Macron, quienes se encuentran de visita de Estado en España. Con un impresionante vestido capa firmado por Carolina Herrera en azul hielo y escote de canesú transparente adornado con motivos florales metalizados, la reina Letizia recordaba a la mismísima Elsa de Frozen; un look impecable que ha completado con la tiara Floral que el rey Alfonso XII encargó a la joyería Mellerio, recogido bajo y el maquillaje en tonos rosas que ha convertido en su look de cabecera. Según la teoría del Color, son efectivamente los rosados, granate o violetas los tonos que hacen que por contraste el verde destaque más y a menudo opta por la monocromía para ganar en armonía y conseguir un resultado tan impecable como el que ha lucido en esta velada. 

La reina Letizia en la cena de gala en honor a los Macron en el Palacio Real con la tiara floral© Getty Images

El maquillaje monocromático de la Reina

Una mirada definida sin endurecer la expresión, labial suave y ligero, pómulos elevados y piel luminosa; Letizia ha encontrado su look, el que sabe que le favorece y lo repite en todas sus apariciones públicas con un acabado más o menos intenso según la ocasión. 

Para la cena de gala en el Palacio Real ha apostado por la sutileza de los tonos tierra rosados que luce en ojos, mejillas y labios, una apuesta monocolor que aplauden los expertos: "La clave está en la armonía. Los rasgos comparten una misma gama cromática, en este caso un rosado suave con matices beige, que aporta frescura y cohesión sin endurecer las facciones", explica la maquilladora profesional Paula Aroca, portavoz de Druni.

Uno de los grandes aciertos de su maquillaje según Aroca es que "no busca transformar el rostro, sino equilibrarlo". El resultado es que el rostro se ve en sintonía, luminoso y descansado: "En pieles maduras, además, tiene una ventaja importante. Al evitar contrastes demasiado agresivos entre labios, ojos y rubor, el resultado rejuvenece visualmente y aporta un efecto buena cara inmediato".

Doña Letizia ha hecho uso de la impresionante diadema floral© GTRES
Doña Letizia ha hecho uso de la impresionante diadema floral.

El ahumado sutil que ilumina la mirada

La maquilladora pone el foco en la mirada por ser la zona que la Reina destaca con un smoky eyes radiante: "Su secreto reside en armonizar los tonos entre la parte superior e inferior del rostro. En los párpados, se utiliza una sombra de ojos marrón cálida con un ligero brillo iridiscente, lo suficientemente oscura como para intensificar la mirada sin recargarla. Sobre una tez perfectamente cuidada, lograda con un ligero bronceador y un corrector luminoso, el resultado es espectacular". 

Las pestañas oscuras y frondosas funcionan como el marco perfecto que suma intensidad a la expresión, aunque sin perder la suavidad o luminosidad desde las que trabaja este ahumado que le añade brillo a la mirada y que funciona a la perfección cuando se coordina visualmente con el resto del maquillaje. 

La reina Letizia, Emmanuel Macron, el rey Felipe VI y Brigitte Macron en una cena de gala en el Palacio Real© GTRES

Ojos y labios a juego

La armonía entre todos los tonos con los que crea su maquillaje es el secreto de su éxito como repite la especialista; "el look se completa con labios del mismo tono que los ojos, creando un efecto realmente hermoso. En el caso de la reina Letizia, ese beige rosado fresco y brillante resulta especialmente acertado porque suaviza el conjunto, aporta volumen óptico y suma jugosidad, algo esencial cuando se quiere embellecer el labio sin endurecerlo". Como recomendación, propone las barras Color Riche, de L'Oréal Paris, en el tono 110 Made in Paris (9,25 euros, en Druni), por su cremosidad, acabado luminoso y "efecto buena cara" inmediato. 

Mención especial merecen las cejas, en sentido ascendente y con el arco marcado; un diseño pensado para abrir la mirada con elegancia. Una de las características principales de unas cejas conocidas como circunflejas es que el arco forma un pico en lugar de una curva en su zona más alta. Por último y al elevar la cola se evita una expresión triste o cansada. 

Y es que, como resume Paula, la Reina es la prueba perfecta de que el maquillaje a partir de los 50 no tiene por qué ser aburrido; "muchas veces se asocia erróneamente la madurez con tonos apagados o acabados excesivamente discretos. Sin embargo, lo que favorece de verdad no es renunciar al color, sino saber elegirlo bien. Un rosa malva, un topo cálido o un beige rosado pueden iluminar muchísimo más que un nude plano".