Los expertos coinciden en que en maquillaje no hay reglas rígidas, el secreto está en experimentar con libertad y conocer los trucos que sacan lo mejor de cada rostro. De los últimos que hemos descubierto destacaríamos el que consigue un "efecto relleno" en los pómulos con toques estratégicos de colorete luminoso; o la técnica que le da volumen a los labios sin un acabado artificial ni caer en la temida "boca de pato". Aunque existen tendencias como estas que favorecen a todas por igual, algunas particularidades faciales requieren de conocimientos extra como es el caso de los párpados caídos o encapotados, de los que nos habla Lucía Martos, estilista del salón The Beauty Concept Hair. La buena noticia es que con nociones básicas de make up se crea la ilusión de una mirada más abierta y con aspecto despejado.
Para entrar en materia, la experta nos explica que el encapotado "es ese párpado en el que la piel del hueso de la ceja cae ligeramente sobre el párpado móvil y lo tapa, total o parcialmente, cuando tenemos los ojos abiertos. Por eso parece que el ojo 'desaparece' un poco y que la mirada se ve más pequeña o cansada".
Su origen puede ser genético y se nota desde la infancia o adolescencia; "o aparecer con los años, cuando la piel pierde firmeza. No es un defecto: es una forma de ojo más, con su propia manera de maquillarse", apunta Martos sobre el rasgo que lejos de poco atractivo, tan solo tiene sus propias técnicas para sacarle el máximo partido.
Cómo maquillar los párpados caídos o encapotados
El primer truco es el más importante: "La clave es maquillar siempre con el ojo abierto y mirando al frente. Si lo haces con el ojo cerrado, todo lo que pongas en el párpado móvil quedará escondido en cuanto lo abras". A continuación, la estilista recomienda una rutina en cuatro pasos que abre la mirada y le suma armonía al rasgo:
- "Empieza con una prebase para que la sombra no se acumule en el pliegue".
- "Después, lleva un tono mate medio un poco por encima del pliegue natural, justo donde empieza la piel que cae, y difumínalo hacia arriba y hacia fuera. Así creas un pliegue 'nuevo' que sí se ve y da profundidad".
- "En el párpado móvil, un tono algo más claro o satinado, y en el lagrimal y bajo el arco de la ceja, un punto de luz".
- "Termina con máscara bien cargada en las pestañas superiores, mejor si antes las has rizado".
Sobre la paleta ideal para darle profundidad al ojo, "los mates en tonos medios son los grandes aliados: topos, marrones suaves, camel, malvas apagados o tierras. Hunden visualmente la zona que cae y dan sensación de párpado más amplio". Además, "las sombras con brillo o satinadas funcionan muy bien, pero solo en el centro del párpado móvil y en el lagrimal, para abrir la mirada". Por último, "los tonos muy oscuros se pueden usar, siempre bien difuminados y pegados a la raíz de las pestañas, nunca como un bloque de color".
En cuanto a los errores más comunes al maquillar este tipo de miradas:
- "El primero, maquillar con el ojo cerrado y respetar el pliegue natural, que en este tipo de párpado está escondido".
- "El segundo, aplicar brillo o purpurina en toda la zona que cae, porque la ilumina y la hace parecer más pesada".
- "También es muy habitual el eyeliner grueso pintado con el ojo cerrado: al abrirlo, se corta o se pierde".
- "Y por último, olvidarse de las pestañas. Unas pestañas sin rizar quedan tapadas por el párpado y la mirada pierde mucha fuerza".
Para las que tienen poco tiempo por las mañanas, Lucía comparte un paso a paso rápido y muy efectivo: aplicar una sombra mate en tono topo o marrón suave, en lápiz o en crema, con el ojo abierto justo por encima del pliegue y difuminada con el dedo hacia la sien. "Son dos minutos y cambia la mirada por completo. Si a eso le sumas rizar las pestañas y dar dos capas de máscara, sobre todo en las del centro y el extremo exterior, el ojo se abre al momento".
Por último y como tendencias en maquillaje que evitaría en párpados caídos o encapotados, señala al cut crease muy marcado, el eyeliner gráfico muy grueso y los ahumados oscuros que se quedan solo en el párpado móvil, "porque desaparecen en cuanto abres el ojo y pueden empequeñecer la mirada". Añade los looks con mucho brillo o glitter extendido hasta la ceja; "eso no significa renunciar a nada: un ahumado o un eyeliner también son posibles, solo hay que adaptarlos y trabajarlos un poco más arriba y siempre con el ojo abierto".







