La dama Joan Collins es la diva incombustible y perfecta. Siempre con su cuidado e impecable aspecto y su sentido del humor legendario, sigue siendo un símbolo de belleza, elegancia y sofisticación. Se ha casado en cinco ocasiones y, hoy, sigue creyendo en el amor de la mano del productor Percy Gibson, su marido desde hace más de dos décadas, 32 años menor que ella.
La inolvidable y malvada Alexis Colby de Dinastía se ha reunido con la nutricionista británica Gabriela Peacock, conocida por sus expertos consejos dietéticos y por tener como clientes a numerosas celebrities del Reino Unido, para hablar de sus placeres culinarios y de sus secretos de belleza. La entrevista ha tenido lugar en el lugar favorito de Londres de Joan, el lujoso hotel y restaurante Claridge’s de Mayfair.
A sus casi 93 años —los cumple este 23 de mayo— la intérprete cuenta con una carrera de más de 70 años en las pantallas, además de ser una autora de éxito, un icono internacional del estilo y madre de tres hijos.
"He pasado mucho tiempo en el Claridge’s", le cuenta la estrella de Hollywood a Gabriela cuando se reúnen para almorzar. "Me trae tantos recuerdos... Es donde celebramos nuestra boda —con Percy Gibson, hace 24 años—… Aquí celebré la fiesta por mi nombramiento como dama, así que es casi como un segundo hogar para mí". Como se recordará, Joan Collins fue nombrada en 2014 Dama de la Orden del Imperio Británico por la Reina Isabel II, en reconocimiento a su dilatada carrera artística y labor benéfica.
"Me gusta la comida muy sencilla"
Mientras la protagonista de Tierra de faraones disfruta de un plato de salmón ahumado con salsa tártara, Gabriela le pregunta: "¿Cuál ha sido la noche más loca que has pasado en el Claridge’s? ¿Tu boda?". Joan recuerda su gran día en 2002, cuando se casó con Percy, un compañero actor y su productor: "Fue fantásticamente maravilloso. Había tantos amigos: Sir Roger Moore… Dame Shirley Bassey cantó y todo el mundo se emborrachó". Los invitados cenaron judías verdes francesas con "foie gras", algo que "a mucha gente no le gusta", seguido de cordero inglés con guisantes. "Creo que tomamos puré de patatas. Me gusta la comida muy sencilla", afirma.
Su bebida favorita es un martini, "muy seco, sin nada más", o "un buen vino blanco, como un PouillyFuissé o un sauvignon blanc". Además del Claridge’s, a Joan le encantan Craig’s, en Beverly Hills, y Le Club 55, en Saint Tropez: "Tienen los mejores camareros, la mejor comida, las mejores tortillas y el ambiente es fantástico".
"Nunca me he puesto bótox en la cara y soy muy exigente con lo que como. Si tienes un coche estupendo, no le pones gasolina de mala calidad"
En casa, Joan es una auténtica británica y le gusta "un poco de alubias cocidas a la antigua usanza sobre una tostada". Le recuerda su infancia. Otros platos básicos son los espaguetis a la boloñesa y un asado, que solían preparar su madre y su difunta hermana Jackie.
Joan no suele desayunar y tampoco es de las que toman un tentempié a altas horas de la noche. "Nunca, no antes de irme a la cama. Creo que nuestro cuerpo es una fábrica", dice, y añade: "Hay que alimentarlo con lo adecuado. Si tienes un coche estupendo, no le echas gasolina de mala calidad. Soy muy exigente con lo que como". Su debilidad es el chocolate con leche: "Cuanto más barato, mejor. Me doy un capricho. ¿Por qué no?".
Mantenerse en forma
Ella cree que "si te sientes bien, te ves bien", y hace ejercicio hasta cuatro veces por semana: "Creo que es importante, pero ya no es nada agotador. ¡No se consiguen unas piernas como estas si no lo haces!".
Sobre la cirugía estética, Joan dice: "No creo en las agujas ni en esas cosas. Nunca me he puesto bótox ni nada en la cara". ¿Y Ozempic? "Nunca se me ocurriría hacer algo así. He visto demasiadas caras desastrosas. Creo que si quieres perder peso, tienes que comer menos. Quieres disfrutar de la vida, no quieres vivir a base de apio".
No prueba bocado antes de dormir y practica ejercicio cuatro veces por semana: "¡No se consiguen unas piernas como estas si no lo haces!"
Sí que siguió "una dieta estricta" durante el rodaje de la comedia de 2001 Esas chicas fabulosas, junto a Debbie Reynolds, Shirley MacLaine y Elizabeth Taylor: "Me la impuse yo misma. Eran mis dos cafés habituales por la mañana, luego una ensalada de pollo y, por la noche, un trozo pequeño de filete o pollo, y un martini".
Joan, que interpreta a la duquesa de Windsor en la película The Bitter End, que se estrenará próximamente, sigue sintiendo pasión por su oficio: "Me encanta. Llevo haciéndolo desde que tenía 17 años". "¿Y qué es —pregunta Gabriela—, aquello por lo que nunca te disculparías?". La respuesta de Joan es sencilla: "Ser yo misma".







