Últimamente se habla mucho de los activos o ingredientes "transformadores" y muchos se venden bajo ese reclamo... aunque en realidad no lo son. Nos hemos puesto en contacto con una experta para saber qué tienen determinados ingredientes para tener en la piel ese súperpoder, cuáles son los ingredientes que ya están reconocidísimos como "transformadores" cutáneos, qué hace cada uno y qué tienen en común. Además, para que no te engañen más, hemos preguntado a la doctora con qué productos nos pueden dar gato por liebre: nos los venden como "transformadores" cuando en realidad solo hacen un efecto superficial y cosmético que sorprende a corto plazo.
¿Qué son los 'transformadores' de la piel?
"Llamamos así a aquellos productos o principios activos capaces de producir un cambio real y sostenido en el funcionamiento y en la apariencia de la piel", explica la Dra. Cristina García Millán, dermatóloga especializada en Piel Sensible, Dermatología Estética y Dermatología Pediátrica y Directora y CEO @estheamedica. No se refiere a un efecto cosmético inmediato, como dar más luz o una sensación de hidratación, sino a activos que, con constancia, pueden mejorar la renovación celular, la producción de colágeno, la textura, la pigmentación, la secreción grasa o incluso determinadas lesiones inflamatorias.
Los activos transformadores pueden mejorar la renovación celular, la producción de colágeno, la textura, la pigmentación, la secreción grasa.
¿De qué ingredientes hablamos?
En sentido estricto, según la doctora, los más representativos serían los retinoides -retinol, retinal y, en el ámbito médico, ácido retinoico-, "porque han demostrado mejorar arrugas finas, manchas, textura, acné y calidad global de la piel". Nos cuenta que "el retinol, por ejemplo, favorece la renovación celular, regula la producción de colágeno y elastina y también puede mejorar la piel acneica".
Junto a ellos, la experta incluiría otros activos con capacidad de cambio real cuando están bien indicados. Son:
- Los alfahidroxiácidos y los betahidroxiácidos: por su efecto exfoliante y renovador.
- El ácido azelaico: muy útil en acné, rosácea y pigmentación y algunos antioxidantes bien formulados, como la vitamina C, que pueden mejorar luminosidad y tono si se usan con regularidad.
"Pero no todos tienen la misma importancia: si hablamos de "transformación" en sentido dermatológico, los retinoides siguen estando en primer lugar", advierte.
Los retinoides siguen estando en primer lugar entre los ingredientes transformadores.
¿Qué transforman?
Según la doctora García Millán, los activos transformadores tienen en común tres cosas:
- Actúan sobre mecanismos biológicos de la piel y no solo sobre su aspecto superficial.
- Necesitan constancia: no funcionan por una aplicación aislada, sino por un uso continuado.
- Deben utilizarse con criterio, porque cuanto más eficaces son, más importante es también respetar la tolerancia cutánea, la concentración adecuada y la fotoprotección.
¿En cuánto tiempo hacen efecto?
Le preguntamos a la doctora: si el ciclo de renovación de la piel es de 28 días, ¿quiere decir que ningún producto "transformador" hace efecto antes de este tiempo? "No exactamente", comienza respondiendo. "Algunos efectos pueden aparecer antes", revela.
Cuenta que, por ejemplo, un activo antiinflamatorio puede mejorar el enrojecimiento o algunos brotes en pocos días, y ciertos exfoliantes o antioxidantes pueden aportar más luminosidad antes de las cuatro semanas. "Lo que suele requerir más tiempo son los cambios más profundos y sostenidos: mejoría de textura, manchas, arrugas finas o calidad global de la piel", detalla.
Se venden como transformadores productos cosméticos de confort cutáneo que no tienen acción biológica y no son lo mismo.
Que no te den gato por liebre...
"Hay productos que pueden mejorar el aspecto de la piel, pero no por eso son transformadores en sentido estricto", advierte la doctora García Millán. Dice que, sobre todo, ocurre con muchas fórmulas centradas solo en hidratación inmediata y con algunos sérums efecto glow". También con mascarillas flash o con productos que tensan temporalmente la piel. "Pueden gustar mucho y tener su sitio, pero su efecto suele ser más cosmético que biológico", recalca.
"También se vende a veces como gran cambio lo que en realidad es un buen producto de confort cutáneo", nos cuenta. "Y no es lo mismo", insiste. "No todo lo que se comercializa como innovador o transformador modifica de verdad la piel a medio plazo. A veces mejora cómo la notas; otras, cómo se ve durante unas horas. Pero transformar no es simplemente embellecer momentáneamente", nos cuenta.









