Se calcula que alrededor de un 26% de mujeres experimenta acné a los 40 años y hasta un 15% a partir de los 50. De hecho, es una tendencia en aumento desde las dos últimas décadas. ¿Las razones? No hay una sola, sino que tiene un origen multifactorial: predisposición genética, desequilibrio hormonal, estrés crónico, dieta y cosmética inadecuadas, sobretratamiento, algunos fármacos…
“A esta edad, en las mujeres, se producen fluctuaciones en los niveles de estrógenos (estos descienden) y andrógenos (estos predominan) causadas por la perimenopausia y la menopausia, que pueden aumentar la actividad de las glándulas sebáceas y favorecer la aparición de comedones, pápulas y pústulas. Además, puede existir una gran influencia del estilo de vida: el estrés crónico aumenta los niveles de cortisol, produciendo una inflamación cutánea persistente. Malos hábitos higiénicos o a nivel de dieta y carencias nutricionales (dietas de alto índice glucémico) o de sueño y errores en la rutina cosmética (cosméticos oclusivos o comedogénicos) o exposición a determinados agentes externos también pueden empeorar esta condición”, detalla Eva Álvarez, medical advisor de Toskani & ToskaniMed.
Y, ojo, porque puede ir acompañado de otros signos, como “hiperandrogenismo como el hirsutismo y la alopecia”, añade María Marcos, dermatóloga embajadora de La Roche-Posay. Esta experta también señala que puede tratarse de un acné persistente que comenzó en la adolescencia y ha empeorado ahora (lo más habitual en el 80% de los casos), o un acné tardío (20% de los casos), que ha debutado ahora.
En qué zonas sale exactamente acné a los 40/50 años
Las expertas coinciden en que a esta edad el acné hace su aparición en el mentón, la línea mandibular y el cuello. “La zona característica es la que conocemos como "U": parte baja de las mejillas, zona mandibular y mentón. Frente al acné juvenil que predomina en la zona "T": frente, nariz y mentón”, detalla la doctora Marcos. Por su parte, Eva Álvarez puntualiza que este patrón de distribución se debe a la sensibilidad local de los receptores hormonales de estas zonas de la piel.
Qué características tiene y en qué se diferencia del acné juvenil
Para empezar, es más frecuente en mujeres que en hombres, al revés que el juvenil. En segundo lugar, es típicamente inflamatorio: “Produce menos lesiones pero más profundas, inflamatorias, dolorosas y persistentes (pápulas, comedones y brotes recurrentes). Y, al ser tan inflamatorias, tienen una alta tendencia a dejar marcas”, comenta Elena Martínez Lorenzo, dermatóloga y portavoz de CervaVe.
Cómo tratar el acné que aparece a los 40/50 años
Las expertas coinciden en que lo esencial es no sobretratar la piel. “Es decir, evitar un exceso de productos cosméticos. Intentar evitar los que sean muy irritantes, ya que la piel de la mujer adulta es una piel que tolera peor los productos más secantes, que habitualmente utilizamos para los adolescentes. Así como, intentar dormir bien, comer bien, hacer ejercicio físico y reducir el estrés en la medida de lo posible”, detalla la doctora Martínez Lorenzo. Vamos por partes:
- Evita productos comedogénicos: Es fundamental que un profesional paute una correcta rutina cosmética, así como evitar productos comedogénicos para que el acné no se agrave. “Los productos comedogénicos favorecen la obstrucción de los poros y folículos pilosebáceos, lo que puede provocar la aparición de comedones y agravar el acné. Esto se debe a que contienen ingredientes oclusivos, como algunos aceites, mantecas o siliconas”, advierte la medical advisor de Toskani & ToskaniMed.
- Controla el estrés: “El estrés crónico puede agravar o desencadenar brotes de acné adulto, ya que aumenta los niveles de cortisol, que estimula las glándulas sebáceas y aumenta la producción de sebo, favoreciendo la obstrucción de los folículos y la aparición de comedones. Además, favorece la liberación de citoquinas proinflamatorias, potenciando la inflamación local en la piel, alterando la función barrera de la misma y empeorando el acné”, describe Eva Álvarez.
- Duerme bien: “Dormir mal o de forma insuficiente eleva el cortisol, lo cual empeora el estado del acné adulto y favorece su aparición al aumentar la producción de sebo y la inflamación cutánea”, según la médico de Toskani. Además, la falta de sueño altera la barrera cutánea, y la capacidad de renovación celular: “lo que aumenta la obstrucción de los poros y empeora las lesiones”, advierte la dermatóloga María Marcos.
- Mantén una rutina de cuidado sin demasiada agresividad: “En estos estados inflamatorios la piel tiene menos tolerancia a los cosméticos”, apunta la doctora Marcos. De ahí que sea fundamental que tu rutina cosmética no sea muy agresiva. “No se recomienda el uso de productos demasiado irritantes que podrían empeorar esta condición. Lo más adecuado para el cuidado de la piel en estos casos serían los limpiadores suaves, las hidratantes ligeras y con activos calmantes”, aconseja Eva Álvarez. Algo más: hay que evitar la exfoliación, física o química, intensa, añade la Dra. Marcos.
- Apuesta por cosméticos en cuya fórmula aparezcan los siguientes ingredientes activos: dapaleno, peróxido de benzoilo, ácido salicílico, niacinamida o ácido azeláico. Eso sí: “Aunque estos ingredientes activos puedan ser los más beneficiosos para el acné adulto, la rutina cosmética más adecuada para cada paciente será aquella prescrita por su médico tras un correcto diagnóstico”, advierte Eva Álvarez.
- Niacinamida y ácido azeláico: Son activos aiinflamatorios. “Resultan de gran ayuda por su poder antiinflamatorio y despigmentante, lo que reduce la intensidad de las manchas provocadas por las lesiones. Y regulan la queratinización con lo que reducen el tamaño y la obstrucción de los poros”, cuenta la dermatóloga de La Roche-Posay. Por su parte, la médico Eva Álvarez añade que la niacinamida es seborreguladora y tiene la capacidad de reforzar la barrera cutánea, y considera particularmente útil el uso del ácido azeláico, por sus propiedades antimicrobionas, antiinflamatorias y despigmentantes: “Este activo mejora la inflamación subyacente y las lesiones pustulosas, además de disminuir el riesgo de hiperpigmentaciones postinflamatorias”, explica.
- Adapaleno: Su nombre te sonará a chino, pero es un retinoide tópico: “Es uno de los mejores retinoides que podemos prescribir en el acné a esta edad, ya que es menos irritante que otros, pero igual de eficaz, además de evitar la obstrucción de los poros y favorecer la renovación celular”, según la doctora Marcos. Eva Álvarez añade que también es un potente activo antiinflamatorio y anticomedogénico.
- Peróxido de Benzoilo: “De propiedades comedolíticas (previene, trata y elimina los comedones), antibacterianas y antiinflamatorias, acelera la resolución de las lesiones pustulosas (con pus amarillento o blanquecino)”, describe la medical advisor de Toskani & ToskaniMed.
- Ácido Salicílico: Es un betahidroxiácido y un ingrediente activo antiacnéico por excelencia. “Exfolia los poros, y mejora y previene las lesiones inflamatorias del acné”, explica la médico Eva Álvarez.
- Usa protector solar a diario: Un protector solar de amplio espectro y con SPF 50 es un producto imprescindible en cualquier rutina cosmética, pero en el caso del acné adulto su importancia es todavía mayor por varios motivos: “El primero de ellos es que muchos de los ingredientes activos que se utilizan para tratar el acné causan una sensibilización de la piel, haciéndola más vulnerable a la radiación solar. Además, la exposición solar puede empeorar la inflamación de las lesiones y sus secuelas (manchas e hiperpigmentaciones postinflamatorias). La recomendación ideal sería: usar a diario un protector solar no comedogénico con factor de protección 50 (como mínimo) y reaplicarlo cada 2h”, aconseja la experta de Toskani. Algo más: ya hemos dicho que este tipo de acné tiende a dejar marcas pigmentadas postinflamatorias. Pues bien, “estas empeoran llamativamente si no se emplea una protección solar adecuada. Además, la radiación ultravioleta ‘engruesa’ la piel y la deshidrata con un efecto rebote que provoca el aumento de la producción de sebo. Ambas circunstancias favorecen las lesiones de retención”, añade la Dra. Marcos.
- Tratamientos profesionales eficaces: “Desde el punto de vista dermoestético, los tratamientos más eficaces son: los peelings químicos, para favorecer la renovación celular; y los tratamientos con IPL (luz pulsada) o láser, enfocados a reducir las marcas y cicatrices secundarias. Se recomienda realizar sesiones mensuales hasta el control del brote y después unas tres sesiones para tratar las cicatrices. El resultado final suele ser muy satisfactorio”, concluye la dermatóloga María Marcos.
De izquierda a derecha: Sérum con zinc y extracto de lichi 'Anti-Imperfecciones Zinc Power0 de Nuxe (32,90 €); emulsión fluida para pieles grasas 'Puryfing Cream' de Toskani (65,90 €); crema con color 'Sébium Kerato + Cover' de Bioderma (21,95 €); sérum ultraconcentrado 'Cleanance Comedomed Sérum Intensivo' de Avene (39,90 €); 'Acniover Cremigel Activo' ligero y de fácil absorción, de MartiDerm (20,45 €); crema con BHA, AHA, niacinamida y tres ceramidas esenciales 'Gel Control Imperefecciones' de CeraVe (16,70 €).








