Joan Pradells nos cuenta cómo transformó Willyrex su vida tras 16 años sin hacer deporte: "Su entrenamiento no es una locura, es algo llevadero"


Después de casi dos décadas sin entrenar, el 'youtuber' ha transformado su físico y mejorado su calidad de vida con una rutina de 100 días que, según el culturista, está lejos de ser un entrenamiento extremo


Joan Pradells junto a Willyrex tras uno de sus entrenos
29 de junio de 2026 a las 23:31 CEST

Hace una semana, Joan Pradells publicaba en sus redes sociales un montaje de dos imágenes de Willyrex, Guillermo Díaz Ibáñez, conocido por ser youtuber, en el que no hace falta ampliar demasiado los píxeles para apreciar el cambio físico entre ambas fotografías. Basta con desviar la mirada hacia el mensaje que las acompañaba para entenderlo todo. Willy había pasado 100 días sometido a una transformación física bajo la tutela de uno de los mayores culturistas que tiene este país.

Lo que comenzó como un reto —uno de tantos que organizan los youtubers para generar miles o, en su caso, millones de visitas que se traducen en ingresos desorbitados— ha acabado convirtiéndose, casi sin buscarlo, en un cambio de vida. “Me escribió un mensaje: '¿Qué te parece si hacemos esto?', en el que quería plantearlo como un reto. Ahora hemos conseguido que sea más un cambio de mentalidad y un estilo de vida saludable a largo plazo”, explica.

Joan Pradells ayudando a entrenar a Willyrex © @joanpradells
Hace una semana, Joan Pradells, considerado uno de los mejores culturistas de España, compartía en sus redes sociales la espectacular transformación física de Willyrex tras 100 días de entrenamiento y disciplina. Según nos ha explicado Pradells, todo comenzó cuando el creador de contenido le envió un mensaje con una propuesta muy clara: "¿Qué te parece si hacemos esto?". Su idea era plantearlo como un reto y documentar todo el proceso de cambio físico.

La importancia de la constancia para generar un cambio de vida

El youtuber, otro titán de 32 años, llevaba 16 años sentado delante de una pantalla, más de 6.000 días prácticamente sin hacer deporte y arrastrando problemas de ansiedad, insomnio y fatiga. Un contexto que, pese a los desafíos que implicaba para alguien que nunca había contemplado levantarse para hacer unos burpees, no hizo que el culturista dudara ni un segundo en aceptar el desafío. “Me lo llegué a plantear mínimamente, pero me apetecía ayudarle. Yo sabía exactamente qué era lo que necesitaba y fuimos para adelante”, confiesa.

Donde muchos podrían haber visto impedimentos, Joan supo leer entre líneas y vio a una persona que, si había sido capaz de mantener durante tantos años la constancia de subir vídeos cada día sin fallar uno solo, también podría comprometerse con este proceso. “Es una persona muy constante. Al final lleva 16 años subiendo videos, todos los días, sin fallar ni un solo día, entonces dije si se lo plantea puede hacerlo, no es ninguna locura. Llevaba casi dos décadas sin hacer deporte, pero sí que durante los dos últimos años llevaba haciendo un trabajo de adaptación, no de ponerse fuerte o de entrenar modo gimnasio, pero sí que venía con el trabajo de base hecho”.

Más allá de la estética

Y sí, todo empezó como un reto, más cerca de la transformación estética que de un cambio de vida. Sin embargo, lo que ninguno de los dos esperaba era el giro mental que acabaría experimentando el youtuber. “Él es una persona súper loca de la vida sana: busca todo lo más natural posible, esta enfocado en la salud, en el cuidado del sueño, de la nutrición, pero evidentemente también le importaba la estética, un punto muy importante que al final nos refuerza a todos, las cosas como son. Él buscaba más la estética, pero se ha dado cuenta que el entrenamiento tiene un factor en la salud muy importante”.

La primera toma de contacto con el deporte también dejó pistas claras sobre cómo debía plantearse el proceso. “En las primeras pruebas ya vimos algunos patrones que le costaban más de hacer y vi por donde había que aconsejarle para adaptarle bien el entrenamiento a su día a día y hacérselo más llevadero. Detecte muy rápido que le costaba hacer un entrenamiento intenso, las cargas sobre todo. Eso fue lo principal, detectar que el entrenamiento era su problema. Al final no hace falta entrenar todos los días, con 4 días y mantener el nivel alto durante 50 minutos o una hora y combinarlo con comer bien, ya sería suficiente. Así que eso controlamos: que entrenase fuerte, que fuese aumentando de cargas y que se metiera caña. Nada de ir al gimnasio y estar mirando el móvil”, cuenta.

Los entrenamientos se llevaron a cabo en Andorra, donde ambos viven, aunque el seguimiento fue constante incluso cuando no coincidían físicamente. “Nos íbamos viendo y en ocasiones el seguimiento lo hacíamos vía Whatsapp. El entrenamiento online, ahora en 2026, es lo más normal del mundo”, asegura.

El antes y después de Willyrex, Guillermo Díaz Ibáñez, conocido por ser youtuber© @joanpradells
Este fue el montaje de dos imágenes de Willyrex, Guillermo Díaz Ibáñez, conocido por ser youtuber, en el que no hacía falta ampliar demasiado los píxeles para apreciar el cambio físico entre ambas fotografías

Ni excusas ni atajos

Y no, por si os lo preguntáis (que sabemos que sí), durante estos 100 días no hubo excusas. Ni de las malas ni de las rebuscadas. Willy no intentó escabullirse de ningún entrenamiento, ni siquiera durante las primeras semanas, una de las fases que más cuesta superar en cualquier cambio de hábitos.

Tampoco se saltó la dieta, ni siquiera en situaciones en las que muchos habrían encontrado una justificación perfecta para hacerlo. De hecho, Pradells llegó a ponerlo a prueba en alguna ocasión para comprobar hasta qué punto estaba comprometido. El resultado le sorprendió. “El es super disciplinado, de hecho he estado comiendo en su casa en modo social, con más gente, y le decía: “Tú tranquilo porque este yo” (se ríe) lo que sea cómetelo que estamos en nuestro mood y que va me decía: “No no no, si ya queda nada. Quedan 12 días y grabo el video para ver como estoy”. Fue muy guay verlo en ese modo super enfocado”, explica.

Joan Pradells junto a Willyrex tras uno de sus entrenos© @joanpradells
Willy no intentó escabullirse de ningún entrenamiento, ni siquiera durante las primeras semanas, una de las fases que más cuesta superar en cualquier cambio de hábitos

El momento en que hizo clic

Sin embargo, no fue hasta el final del proceso cuando Pradells entendió que aquello ya no era un reto puntual. Había pasado a convertirse en un cambio de mentalidad sostenible en el tiempo. “Al final del proceso hubo un mensaje que me mandó dándose cuenta de que estaba durmiendo mejor y creo que ahí le hizo un clic en la cabeza de que no se trataba ni de un cambio de temperatura en la habitación ni un cambio de sábanas y que solo por entrenar estaba durmiendo mejor (algo que lo había mantenido en vela desde hacía años)”, explica.

En vídeos anteriores, Willy ya había confesado que el insomnio había condicionado gran parte de su vida. Él mismo reconoció que tuvo que dejar de jugar a Fortnite —el contenido que mejor le funcionaba y, por tanto, una de sus principales fuentes de ingresos— porque era lo que más problemas de sueño le generaba. También había intentado solucionarlo de todas las maneras posibles. “Estoy muy contento de que la gente se pueda dar cuenta de que a través del entrenamiento se pueden conseguir cosas como esta (descansar mejor). La nutrición está muy bien, pero el entrenamiento es lo principal”, enfatiza.

El youtuber y el culturista comiendo saludable juntos© @joanpradells
Willyrex no se saltó la dieta en ningún momento, ni siquiera en situaciones sociales. Pradells asegura que su disciplina le sorprendió, ya que se mantuvo firme hasta los últimos días del reto

Respecto a la alimentación, el culturista también se encargó personalmente del plan nutricional. Aunque no considera que sea el factor principal, sí lo define como imprescindible. “Lo decisivo es el entrenamiento, después la nutrición y luego ya la suplementación como multivitamínicos, magnesio, omega 3 sobre todo yo los uso para no ponerme malo”, afirma. Él lo tiene claro: “El reto está bien, pero al final no tiene sentido estar haciendo dieta toda tu vida. Lo que tiene sentido es aprender unos hábitos alimenticios, comer bien y aprender a qué elegir”, añade.

Si hay algo que volvería a repetir del proceso, es precisamente cómo empezó. “Estoy muy contento de haber hecho desde el día 1 es de haber hecho esas pruebas iniciales porque vi que él se motivaba y se picaba de forma objetiva con las pruebas me decía: 'Mira hice esto y ahora estoy haciendo esto'. Es que él es súper objetivo, de verdad te lo digo, él me decía: 'Vale si hago esto, ¿qué porcentaje exacto me va a beneficiar?' Yo me reía y le decía: 'Hostia no lo sé, pero beneficioso seguro que es'”, asegura.

Lo que empezó como un reto ya es un hábito

Ahora, con el reto de los 100 días superado con creces, Pradells asegura que el youtuber ya tiene otro desafío entre manos, aunque habrá que esperar un año para descubrir de qué se trata. “No quise indagar mucho, es de un año y no sé si tiene que ver con el físico…, pero sé que este “reto puntual” es algo que ya forma parte de su vida. Ahora es verano y tiene más libertad pero lo que queríamos conseguir aparte del reto era implementar esos hábitos en su día a día y ese entrenamiento lo hemos conseguido y ahora queremos hacerlo algo más llevado, no tanto como un reto. Ahora sé los beneficios que tiene, sé cómo tengo que entrenar en concreto, lo que tengo que comer en concreto”, afirma.

Pradells asegura que lo más gratificante de toda la experiencia fue recibir un mensaje de Willyrex en el que le confesaba que el reto le había “cambiado la vida”, algo que considera incluso más satisfactorio que los logros en la competición© @joanpradells
Pradells asegura que lo más gratificante de toda la experiencia fue recibir un mensaje de Willyrex en el que le confesaba que el reto le había “cambiado la vida”, algo que considera incluso más satisfactorio que los logros en la competición

En la parte más emocional, Pradells reconoce que la historia tiene un significado especial para él. Porque antes de ser amigo de Willy, fue uno de esos jóvenes que crecieron viendo sus vídeos. “Se lo agradezco mucho, ya te digo que tenemos una amistad muy guay, sé que me valoraba mucho en ese aspecto, y cuando me pidió ayudarle me pareció muy guay. Es un honor y un orgullo este reconocimiento, de pequeño veía sus videos y me hace mucha ilusión tener ahora esta relación con él”, revela.

Y, por último, explica qué es lo que más le ha llenado de toda esta experiencia. “Trabajo con mucha gente, pero llevo a gente normal, gente de a pie, que no son culturistas, que quieren mejorar sus vidas, sus hábitos. Veo más bonito recibir el mensaje como el que me mandó Willy: “Esto me ha cambiado la vida”, esto es mucho más bonito que la parte competitiva que es a lo que yo me dedico”, concluye.