Expresión corporal

Eva García Ruiz, experta en comunicación: "Con un selfie mostramos cómo somos, pero también cómo nos queremos ver"


Los posados de tus selfies pueden revelar tanto de ti como el motivo por el que te los haces


chica haciendose un selfie© Getty Images
Paula MartínsColaboradora de Estar Bien
2 de mayo de 2026 a las 15:00 CEST

Hay quien no sube una foto sin buscar su lado bueno, quien eleva el móvil para estilizar el rostro, quien sonríe siempre ante la cámara y quien repite veinte tomas hasta encontrar la imagen perfecta. También están quienes apenas publican selfies y reservan esas fotos para sí mismos. 

Detrás de estos gestos cotidianos puede haber mucho más que una preferencia estética: la forma de posar, el encuadre elegido, lo que se muestra o se oculta, e incluso la frecuencia con la que compartimos imágenes, pueden reflejar rasgos de personalidad, hábitos emocionales y maneras muy distintas de posicionarnos ante los demás. 

mujer selfie© Getty Images

Un estudio de la Nanyang Technological University puso el foco en ello tras analizar 123 autorretratos publicados en Sina Weibo (una plataforma china similar a X) y cruzarlos con cuestionarios de personalidad de sus autores. Entre sus conclusiones: las personas más amables tendían a fotografiarse desde ángulos bajos, las más concienzudas mostraban menos espacios privados en segundo plano, quienes puntuaban alto en apertura solían expresar emociones más positivas, y los perfiles más neuróticos aparecían con mayor frecuencia en la conocida "cara de pato".

chica selfie playa© Getty Images

Pero el propio estudio ha encontrado sus contradicciones tras publicarlo. Además, como recuerda la experta en comunicación no verbal y neurociencia, y directora del Instituto Nacional Sinergología®, Eva García Ruiz, reducir la personalidad a un gesto aislado sería simplificar demasiado. Sin embargo, según ella, estas fotografías sí que pueden estar relacionadas con la psique: "El significado del selfie cobra su máximo sentido cuando lo compartimos en redes sociales. Desde ahí podemos analizar cómo somos o cómo nos gusta posicionarnos ante el mundo. El ser humano, como ser relacional y social, refleja su personalidad también en su manera de mostrarse y de ‘publicarse’". 

Imagina que siempre buscas el móvil desde abajo porque sientes que así sales mejor. ¿Es señal de amabilidad, como sugería el estudio? Puede que no siempre sea tan simple. Muchas veces el ángulo responde a hábitos visuales aprendidos, tendencias o percepción estética.

De hecho, Eva García Ruiz introduce una lectura más amplia: "La práctica hace al maestro, y determinados ángulos potencian las anchuras o estrechuras y las perspectivas alargan o acortan la figura. No es raro escuchar en un grupo que se está haciendo un selfie que algunos de los que posan pidan cambiar el ángulo porque salen mejor".

chica selfie perro© Getty Images

La relación entre los 'selfies' y la manera de posar

Es decir, a veces el encuadre no habla tanto de personalidad como de cultura visual. Especialmente entre generaciones acostumbradas a vivir frente a la cámara. "Las generaciones más jóvenes, como la Z, han crecido haciéndose videos de música y y viendo a otros mostrar su intimidad en las redes como algo natural y consustancial a la vida de todos los días. Conocen muy bien la manera de posar, los filtros, los encuadres más o menos favorecedores y manejan su propio código visual. Su relación con el selfie tiene más que ver con su entorno social que con sus características puramente personales", explica la experta.

Ese dormitorio perfectamente ordenado, esa estantería escogida "casualmente", ese rincón de hotel que parece editorial. Según el estudio, las personas más meticulosas tienden a controlar más lo que aparece detrás. Y aquí la Sinergología aporta una capa interesante. "Los analíticos o escrupulosos verificarán cuidadosamente el encuadre, la actitud, el filtro y la composición, repitiendo el selfie las veces que sea necesario para conseguir el objetivo último de este tipo de personalidad; que sea perfecto".

chica telefono movil© Getty Images

Puede que sí hayas vivido eso de borrar diez fotos porque un cojín estaba torcido, pero también puede haber algo más profundo: la imagen como construcción de identidad. Sobre ello da luz Eva García Ruiz:  "Las personalidades con rasgos narcisistas priorizan la imagen que proyectan tanto a nivel estético como de representación social. La exclusividad del entorno en el que se encuentra, las personas que aparecen en la foto y la propia apariencia personal cobran la máxima importancia en ese ejercicio de mostrar al mundo quién se es y dónde y con quién se está".

Si el estudio relacionaba apertura a nuevas experiencias con selfies más positivos y neuroticismo con ciertas poses exageradas, lo cierto es que conviene no caer en diagnósticos exprés. Quizá esa "cara de pato" que mencionaba no es inseguridad, sino ironía, juego, moda o código compartido. Ahora bien, cuando la edición se vuelve compulsiva, la experta sí señala que puede haber un patrón: "Para los neuróticos nunca va a estar suficientemente bien, nada será publicable sin retoques, recortes y filtros previos que permitan mostrar la mejor versión".

amigos selfie© Getty Images

Publicar mucho vs. publicar poco

Claro que, más allá de todos estos rasgos, hay personas para quienes compartir un selfie es una forma natural de conexión. "La persona extrovertida tenderá a compartir mucho, incluso varias veces a lo largo del día. El selfie y las redes sociales impulsan su necesidad de relación, de interacción y a través de este canal se siente más conectada a todo su grupo", comenta la especialista en comunicación no verbal.

En cambio, quizá eres de quienes aparecen siempre en segunda fila en una foto grupal. Este perfil también parece claro según Eva García Ruiz: "Personalidades más tímidas o menos abiertas revelarán más del selfie y, si es grupal, intentarán ubicarse en segunda o tercera línea para no tener un alto nivel de exposición".

¿Qué sucede con quienes no publican casi nada? Su comportamiento también esconde razones que podrían explicarse a nivel profesional: "Una excepción a toda esta vorágine está en el auténtico ‘lujo silencioso de la imagen’, las personas que privilegian su intimidad, disfrutan de sus fotos y del lugar en el que se encuentran pero no suben su contenido a las redes. No hay necesidad de reconocimiento externo. En la era de la hiperconectividad, el estar ‘off’ representa la conexión auténtica en el aquí y el ahora". Es decir, se tratan de personas con límites claros, desinterés digital y seguridad en sí mismos.

chica sonriendo cielo selfie© Getty Images

Entonces… ¿tu 'selfie' revela tu personalidad?

Más que una pose concreta, quizá lo revelador es cómo usas el selfie. Explorar esto es fundamental para determinar el sentido que puedes darle Desde si buscas validación, si documentas recuerdos, si juegas con tu imagen, si conectas, si controlas cada detalle o si prefieres no exponerte. Todo habla por sí solo. Como resume Eva García Ruiz: "El impacto del selfie en nuestra personalidad, así como el reflejo de nuestra personalidad en el autorretrato, se convirtieron en una retroalimentación el uno del otro ya que, por un lado, mostramos cómo somos; pero por otra parte enseñamos cómo nos queremos ver en la relación con los demás".