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Qué comer antes de una boda: "Probar ese suplemento del que te han hablado maravillas no es buena idea"


Alíate con la nutrición y llega al altar espléndida, descansada y sin nervios. Toma buena nota de la dieta que te conviene y de lo que debes y no debes comer


Fotografía de un editorial nupcial© Jesús Isnard
12 de agosto de 2026 a las 19:18 CEST

El día de tu boda no puedes jugártela. Al igual que preparas con antelación vestido, ceremonia y celebración, prepárate por dentro para que tu única preocupación sea disfrutar. Lo que comas las semanas previas repercute en cómo llegas al altar. Toma nota de estos tips para hacer de la nutrición tu secreto mejor guardado de novia diez.

Dieta que desinflama

Este patrón alimenticio te ayuda a reducir la inflamación interna, la hinchazón, a mejorar síntomas digestivos, regular la insulina, aumentar la energía y fortalecer tu sistema inmunitario. Para lograr todas estas bondades, no deben faltarte los nutrientes presentes en verduras de hoja verde, proteínas de calidad como huevo y carnes blancas y pescados azules. No escatimes las cantidades; puedes calcularlas usando el método de la palma de la mano, que sería el ideal de proteínas por ración y comida. Completa el aporte proteico con legumbres, que nos proporcionan fibra (lo idóneo es 30 gramos al día) y evitan picos de glucosa, que nos llevan a picotear entre horas.

Termina este círculo perfecto con grasas saludables como el del aceite de oliva, aguacate, semillas y frutos secos. Y si tomas fruta de postre, que sea siempre pelada para evitar tóxicos que permanecen incluso tras el lavado. Este patrón dietético te equilibra, te desinflama y te hace estar más lúcida y con más energía. 

Vestidos de novia de Rita Vinieris© Spotlight Launchmetrics

No a los crudos

¿Te gusta el sushi?, ¿eres de las que buscan siempre el ceviche en la carta? Te recomendamos que los días previos a la boda evites pedir alimentos crudos. Pese a los protocolos de higiene en el procesado de alimentos, no es extraño que se escapen tóxicos, incluso parásitos, imperceptibles a la vista y dañinos para la microbiota y tu salud digestiva. Lava a conciencia los vegetales, las frutas y los ingredientes de tu ensalada: remójalos en agua con vinagre de manzana y una pizca de bicarbonato. Y procura cocinar suficiente los alimentos, ya que el calor mata bacterias y patógenos. 

Defensas a tope

¿Cuántas veces te ha pasado? Exámenes, discusiones, estrés en el trabajo y, ¡zas!, amaneces con una “pupa” en los labios (bajada de defensas típica). Si haces dieta antiinflamatoria y evitas tóxicos en la mesa, vas por buen camino, pero hay nutrientes que “chiflan” a tus defensas y no pueden faltarte. Apunta: vitamina C, presente en pimiento rojo, brócoli, kiwi, y cítricos, y vitamina D, en carnes —sobre todo vísceras—, huevo, pescados grasos y leche. Los probióticos son esenciales: toma un yogur al día y, si quieres ir un paso más allá, kéfir y kombucha.  

Duerme del tirón 

La falta de sueño te hace más vulnerable a infecciones y catarros. Pero, si te acuerdas de incluir en tu menú semanal alimentos ricos en triptófano, Morfeo no tendrá secretos para ti. ¿Dónde lo encuentras? En el pavo, pollo, huevos, queso, leche, atún, salmón, semillas de calabaza, sésamo y girasol, frutos secos y chocolate negro (mínimo 85 %). 

Fotografía de un editorial nupcial© Jesús Isnard

Atención con...

Los extras. Probar ese suplemento del que te han hablado maravillas no es buena idea antes de la boda. Algunos pueden crean molestias digestivas que te conviene evitar. 

Mucha agua

El brindis, en su momento. Bebe agua incluso antes de tener sed. Además del efecto drenante, depurativo e hidratante, las células de tu cuerpo funcionan mejor si les das H2O. 

Restringir calorías

Cuando comas, haz comidas completas, de modo que en cada toma haya fibra, proteínas, grasas y algo de hidratos, y en este mismo orden. Las ganas de comer a todas horas desaparecerán.