7 AÑOS DESPUÉS

La reina Mary de Dinamarca rescata el uniforme militar que estrenó como princesa: una chaqueta negra con bordados de oro y sus condecoraciones


La monarca y Frederik X recibieron en Amalienborg a los militares que cumplen 25 años de servicio, en una ceremonia celebrada cada septiembre desde 1945


La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset
27 de septiembre de 2026 a las 16:48 CEST

Mary de Dinamarca volvió a vestir este sábado 26 de septiembre una de las prendas más singulares de su armario institucional. La reina acompañó al rey Frederik X en la tradicional dîner de gala de la insignia de honor del Ejército, celebrado en el palacio Christian VII de Amalienborg, y para la ocasión recuperó el uniforme de gala femenino de las Fuerzas Armadas danesas que estrenó en enero de 2019, cuando todavía era princesa heredera. La pieza adquiere ahora una lectura diferente: desde entonces, Mary ha continuado desarrollando su carrera militar dentro de la Home Guard y en 2023 fue nombrada major honoraria.

La cena está vinculada a una tradición que se remonta al 26 de septiembre de 1945, cuando se instituyó la insignia de honor del Ejército para reconocer a quienes habían cumplido 25 años de servicio en las Fuerzas Armadas. La fecha coincide con el cumpleaños de Christian X y se ha mantenido como una jornada señalada para el Ejército danés.

La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset

La chaqueta negra que convirtió el uniforme en un look de gala

La pieza que domina el look es una chaqueta negra de corte entallado, concebida como parte del uniforme de gala femenino de las Fuerzas Armadas. No se trata de una americana convencional: forma parte de una indumentaria reglamentaria diseñada específicamente para las mujeres del Ejército y de los diferentes cuerpos de la defensa danesa.

Cuando Mary la estrenó en 2019, fue precisamente una de las primeras ocasiones en que se mostró públicamente este nuevo uniforme femenino. La propuesta combinaba una chaqueta de lana satinada negra con detalles de bordado dorado de hojas de roble y motivos florales, un recurso decorativo que introduce una dimensión casi de alta costura dentro de una prenda esencialmente militar.

La chaqueta se lleva sobre el vestido largo de gala y transforma por completo la lectura del conjunto. En lugar de ocultar el vestido bajo una capa exterior convencional, la estructura negra enmarca el torso y concentra la atención en la zona del pecho, donde las condecoraciones adquieren todo el protagonismo.

La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset

El detalle que cambia el significado: sus condecoraciones

Mary luce sus condecoraciones militares y las insignias de las órdenes reales danesas, entre ellas la estrella de la Orden del Elefante y la insignia de la Orden de Dannebrog.

La estrella de la Orden del Elefante resulta especialmente reconocible. Es la orden de caballería más antigua y prestigiosa de Dinamarca, con raíces que se remontan al siglo XV y estatutos establecidos formalmente en 1693 bajo Christian V. Sus insignias incluyen la estrella que se lleva sobre el pecho y el característico fajín azul claro que cruza desde el hombro izquierdo.

Su historia es, además, mucho más antigua que el elefante que hoy identifica a la orden. El origen se encuentra en una hermandad fundada por Christian I alrededor de 1460, mientras que el elefante con una torre sobre el lomo se convirtió en el emblema de la orden cuando fue recuperada por Frederik II en 1580.

La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset

De capitana a major: el uniforme también cuenta su historia

Hay una razón adicional por la que este look resulta especialmente interesante en 2026. Cuando Mary llevó por primera vez esta indumentaria, acababa de alcanzar el rango de capitana de la Home Guard. Su relación con las Fuerzas Armadas danesas había comenzado una década antes, en 2008, cuando se incorporó como soldado raso y comenzó su formación militar.

Después obtuvo los rangos de sargento y teniente en 2009, primer teniente en 2015 y capitana en 2019. En mayo de 2023 fue nombrada major honoraria.

La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset

Una cena que solo ocurre cada cierto tiempo

La gala de este año estuvo dedicada al Ejército y reunió en Christian VII’s Palace a los militares que han alcanzado los 25 años de servicio. La insignia de honor del Ejército fue instituida exactamente el 26 de septiembre de 1945 y se concede tradicionalmente en esa fecha.

No es, además, una cena militar que se celebre cada año para el mismo cuerpo. Las cenas de las insignias de honor se organizan de manera rotatoria para el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, de modo que la correspondiente al Ejército tiene lugar aproximadamente cada tres años. Así ocurrió también en 2021 y 2023, cuando la entonces reina Margrethe presidió las respectivas ceremonias.

Este año, además, el palacio recuperó otro gesto de continuidad histórica: durante el banquete se interpretó la Marcha de Honor de Christian X, en homenaje al bisabuelo de Frederik X, nacido precisamente un 26 de septiembre de 1870.

La reina Mary de Dinamarca en Palacio de Christian VII, en Amalienborg, para una cena de gala, 2026. © Kongehuset

Un uniforme que ha sobrevivido al cambio de generación

La escena resume bien una de las particularidades de la monarquía danesa: piezas, órdenes y ceremonias capaces de atravesar generaciones sin perder su significado. Mary recuperó una chaqueta que ya había llevado como princesa heredera, pero esta vez lo hizo como reina, con una carrera militar más extensa y dentro de una ceremonia que nació hace 81 años como homenaje a Christian X.

En el caso de este uniforme, además, la moda está completamente al servicio de la historia. El negro, el bordado dorado, el fajín azul y las estrellas no son adornos elegidos para completar un vestido de gala: cada elemento identifica una función, una institución o una distinción.