La reina Mary de Dinamarca ha vuelto a demostrar por qué es uno de los grandes referentes de la moda real europea. Tras perderse la edición del año pasado por su viaje oficial a Egipto, este domingo 1 de noviembre la soberana ha regresado por la puerta grande a la Hubertusjagten 2026, una de las tradiciones más singulares y queridas del calendario danés. Para presidir esta cita ecuestre en Dyrehaven, al norte de Copenhague, Mary ha estrenado un espectacular conjunto de inspiración campestre que esconde una clarísima conexión con el armario de Kate Middleton.
El sombrero de plumas y la falda de tartán de Mary de Dinamarca
El estilismo de la Reina ha sido un auténtico homenaje a la estética 'British heritage', mimetizándose por completo con el paisaje otoñal. Mary ha construido su look a partir de una paleta de marrones y verdes, una combinación infalible para los meses de frío. La pieza central del conjunto ha sido una falda midi de estampado tartán, un diseño de cuadros escoceses que aporta textura, movimiento y un aire rústico muy sofisticado.
Para equilibrar el protagonismo de la falda, la Reina la ha combinado con una chaqueta entallada en verde oscuro de corte estructurado. Esta prenda incluía bolsillos delanteros y un cinturón de piel que enmarcaba su silueta, logrando un equilibrio perfecto entre la formalidad institucional y la comodidad que exige un evento al aire libre.
Sin embargo, han sido los accesorios los que han elevado el conjunto a la categoría de impecable. Mary ha completado el look con unas botas altas de ante marrón y un espectacular sombrero de ala ancha adornado con plumas. Este accesorio ecuestre recuerda de forma inevitable a los looks que la Princesa de Gales, Kate Middleton, elige para sus jornadas en la campiña británica, donde las botas altas, los sombreros y los tejidos con textura son su indiscutible seña de identidad.
Por qué el estampado tartán es la gran tendencia del otoño 2026
La elección de la falda de cuadros conecta directamente con las propuestas que los grandes diseñadores han subido a las pasarelas para la temporada de otoño-invierno 2026. Aunque el tartán evoca nostalgia y tradición (con registros históricos que datan del siglo III en Escocia), los expertos en moda confirman que este año ha vuelto completamente renovado.
Los analistas de moda asocian este auge a una fuerte atracción por el armario clásico y la elegancia sin esfuerzo. En el universo de la realeza, este tipo de códigos textiles tiene un valor doble. El vestuario de una reina en una competición hípica no debe ser estrictamente deportivo, pero sí necesita dialogar con el entorno. Al apostar por el tartán y el ante, Mary transmite cercanía, respeta la naturaleza del evento y mantiene intacta su elegancia regia.
La Hubertusjagten: una tradición familiar con más de un siglo de historia
La presencia de Mary en el parque de Dyrehaven es una de las citas más esperadas por los daneses desde 1905. Cada primer domingo de noviembre, miles de espectadores se reúnen para presenciar esta carrera que emula las antiguas jornadas de caza, aunque hoy en día los zorros reales han sido sustituidos de forma simbólica por jinetes con colas de este animal en sus chaquetas rojas.
El momento culmen de la jornada es la entrega del premio honorífico, un trofeo que lleva el nombre de la propia Mary. La monarca asumió este papel cuando todavía era princesa heredera, relevando al príncipe Enrique (marido de la reina Margarita). Antes que él, la encargada de entregarlo era la reina Ingrid, lo que convierte a este acto en un auténtico legado generacional. Con este regreso y un look que ya está dando la vuelta al mundo, Mary de Dinamarca vuelve a coronarse como la reina de la elegancia otoñal.










