No está siendo un verano fácil para Sara Carbonero. La periodista perdió a su madre, Goyi Arévalo, el pasado 12 de abril y desde entonces, según confesó, “es como si el mundo se hubiese parado, como si me hubiesen amputado una parte del cuerpo”. Pese al profundo dolor, Sara trata de seguir adelante aferrándose a aquello que sabe que su madre habría querido para ella: que volviera a sonreír, que no se dejara vencer por la tristeza y que, junto a los suyos, encontrara fuerzas para continuar. Tras su escapada a Cádiz, Sara ha puesto rumbo a Ecuador con su novio, el empresario canario José Luis Cabrera, conocido como Jota, con quien mantiene una discreta relación desde principios de 2025.
La primera parada de su viaje ha sido Quito, donde han visitado la casa del pintor Oswaldo Guayasamín, convertida hoy en museo. La periodista quedó fascinada ante algunas de las creaciones más emblemáticas del artista, fallecido en 1999, como el retrato que hizo de Paco de Lucía o la serie Mujeres llorando, inspirada en el sufrimiento de la población durante la Guerra Civil española.
Sin embargo, hubo una pieza que la conmovió especialmente: el retrato de Mercedes Sosa, que Guayasamín no llegó a entregar a la cantante argentina porque murió antes de poder hacerlo. Mientras contemplaba el retrato, Sara fotografió a su chico y eligió como banda sonora una canción de Mercedes Sosa que, en este momento de su vida, parece cobrar un significado muy especial: Todo cambia. Concretamente, eligió los siguientes versos: Cambia lo superficial / Cambia también lo profundo / Cambia el modo de pensar / Cambia todo en este mundo / Cambia el clima con los años / Cambia el pastor su rebaño / Y así como todo cambia / Que yo cambie no es extraño.
El verano pasado, la pareja eligió Japón como destino y este año ha puesto rumbo a Ecuador, el segundo país más pequeño de Sudamérica, para desconectar después de unos meses especialmente complicados. En lo que llevamos de año, Sara no solo ha tenido que enfrentarse a la muerte de su madre. El pasado enero tuvo que ser operada de urgencia mientras disfrutaba de unos días de vacaciones en La Graciosa junto a su novio y varias amigas, entre ellas, Isabel Jiménez. Afortunadamente, todo quedó en un susto y la periodista se recuperó con éxito de la intervención. Ahora, como ella misma ha contado, tiene "una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino".
Sara Carbonero: "Mi pareja está siempre conmigo en lo bueno y en lo malo"
Tras su divorcio de Iker Casillas en 2021 y sus posteriores relaciones con Kiki Morente y Nacho Taboada, la periodista disfruta plenamente de su historia de amor con Jota, quien permaneció a su lado durante su último ingreso hospitalario y tampoco se separó de ella en uno de los momentos más dolorosos de su vida, el fallecimiento de su madre. Por todo ello, Sara quiso tener unas palabras de agradecimiento para él al recibir la Medalla de Castilla-La Mancha el pasado 31 de mayo en Cuenca. "Parte de esta medalla es de los míos, de toda la gente que me apoya, que me anima y que me ayuda a seguir en estos momentos", comenzó diciendo entre lágrimas. Muy emocionada, nombró a sus dos hijos, Martín y Lucas, a su hermana Irene, a Isabel Jiménez y, por supuesto, a su novio, "que está siempre conmigo en lo bueno y en lo malo".








