Las lágrimas de Sara Carbonero al recibir la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha un mes después de despedir a su madre


La periodista estuvo acompañada de su hermana Irene y su novio, José Luis Cabrera


Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
Actualizado 31 de mayo de 2026 a las 14:15 CEST

Sara Carbonero y Fernando Morientes han recibido este domingo la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, la máxima distinción institucional que otorga la comunidad autónoma. La ceremonia se ha celebrado en el Teatro Auditorio José Luis Perales de Cuenca, en el marco del acto oficial del Día de Castilla-La Mancha, que este año reúne a 36 personas y entidades reconocidas por su aportación a la región.

Sara Carbonero durante el reconocimiento a su trayectoria profesional, a 31 de mayo de 2026, en Castilla la Mancha© Europa Press
Sara Carbonero durante el reconocimiento a su trayectoria profesional, a 31 de mayo de 2026, en Castilla la Mancha

El reconocimiento a ambos fue anunciado el pasado mes de abril por el presidente autonómico, Emiliano García-Page, quien destacó la trayectoria profesional de los dos y su vínculo con la comunidad. Carbonero, nacida en Corral de Almaguer (Toledo), ha sido distinguida por su labor en el periodismo deportivo y por proyectar la imagen de Castilla-La Mancha en el ámbito nacional e internacional, además de su compromiso social como embajadora de UNICEF España.

Sara Carbonero, Fernando Morientes© GTRES
Sara Carbonero y Fernando Morientes

Por su parte, Fernando Morientes, criado en Sonseca (Toledo), ha sido reconocido por su brillante carrera deportiva, que alcanzó la élite internacional en clubes como el Real Madrid —con el que ganó tres Copas de Europa —  o con la Selección Española y por representar los valores del deporte vinculados a la región.

Fernando Morientes recibe la Medalla de Oro de Castilla - La Mancha© Europa Press
Fernando Morientes recibe la Medalla de Oro de Castilla - La Mancha

La Medalla de Oro se ha concedido también, a título póstumo, al expresidente preautonómico Jesús Fuentes Lázaro, figura clave en la configuración de la autonomía castellanomanchega. El acto forma parte de una jornada en la que se entregan un total de 36 distinciones, entre ellas nombramientos de Hijos Predilectos, Hijos Adoptivos y Placas al Mérito Regional, en una edición celebrada bajo el lema Con las cosas claras.

Un reconocimiento marcado por la ausencia de su madre

El día tuvo un sabor agridulce para la periodista, porque este reconocimiento llega un mes y medio después del fallecimiento de su madre, Goyi, ocurrido el 13 de abril, apenas unos días después de conocerse públicamente la noticia del galardón que iba a recibir en su tierra natal. Su inesperada muerte supuso un duro golpe para Sara Carbonero, que siempre había estado muy unida a su progenitora. Hace solo cuatro días, la periodista se atrevía a compartir con sus seguidores el torbellino de sentimientos que está atravesando y publicaba un mensaje cargado de dolor:  "Mi alma está rota pero sanará". 

Sara Carbonero © GTRES
Sara Carbonero

Aun así, y con la mejor de sus sonrisas, ha aparecido Carbonero en el Teatro José Luis Perales para recibir emocionada el premio que le entraga su tierra. Para la ocasión, ha elegido un elegante traje en color verde, con detalles en color negro, una eleccion sobria y simbólica en un día tan especial.

Irene Carbonero y José Luis Cabrera acompañan a Sara durante el reconocimiento a su trayectoria profesional
© Europa Press
Irene Carbonero y José Luis Cabrera acompañan a Sara durante el reconocimiento a su trayectoria profesional

En esta jornada festiva, Sara ha estado acompañada por su hermana Irene, de amarillo, y su novio, José Luis Cabrera, conocido como Jota.  La pareja lleva saliendo desde principios de 2025 y en todo este tiempo, el empresario se ha convertido en el gran sostén emocional de Sara, siempre pendiente de ella y cuidándola en estos momentos tan difíciles.

Irene Carbonero, Jose Luis Cabrera © GTRES
Irene Carbonero y Jose Luis Cabrera

Durante su intervención, Sara ha pronunciado uno de los discursos más personales de su trayectoria. Ha comenzado agradeciendo el reconocimiento, “el que más ilusión me hace de mi carrera”, porque —ha dicho— desmiente el mito de que nadie es profeta en su tierra. “Yo tuve la suerte de que mis padres y abuelos me dieron raíces fuertes”, ha recordado, evocando anécdotas de su infancia en Corral de Almaguer: las subidas al tractor, los mayos, el instituto y la vida cotidiana de la gente de Castilla-La Mancha.

Sara Carbonero agradece la Medalla de Oro de Castilla - La Mancha © Europa Press
Sara Carbonero agradece la Medalla de Oro de Castilla - La Mancha

Ha citado incluso a Cervantes para definir el carácter de la región: una tierra austera, seca, abierta y llena de personas acostumbradas a resistir. “La idea que aparece una y otra vez es la dignidad de la gente corriente en una tierra dura. La tenacidad de las gentes que viven allí”, ha expresado.

Sara Carbonero muy emocionada con su Medalla© Europa Press
Sara Carbonero muy emocionada con su Medalla

El momento más emotivo ha llegado cuando ha recordado “el capricho de la vida”: enterarse del premio justo cuando su madre estaba muy enferma. “Al saberlo, sonrió”, ha dicho visiblemente emocionada. Ha reconocido que el galardón llega en un momento difícil, pero también que “siempre hay motivos para seguir”, una frase que ha pronunciado con la voz quebrada. Finalmente, muy emocionada, ha dedicado la Medalla de Oro a su familia y, de manera muy especial, a su madre.

Un año complicado para Sara Carbonero

El 2026 comenzó de la forma más inesperada para Sara Carbonero, que el 2 de enero tuvo que ser ingresada de urgencia en un hospital de Lanzarote tras sufrir una fuerte indisposición y un intenso dolor abdominal. La periodista se encontraba en tierras canarias para recibir el Año Nuevo y terminó en el hospital. Según confirmó HOLA!, llegó a urgencias en un estado que obligó a su inmediata hospitalización para estabilizarla, y horas después tuvo que ser operada de urgencia. Permaneció varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos antes de ser trasladada a planta, donde continuó su recuperación hasta recibir el alta médica el 13 de enero, once días después de su ingreso.

Durante todo este proceso, una figura no se separó de ella ni un solo día: Jota. Su presencia discreta, constante y silenciosa se convirtió en un apoyo fundamental en el nuevo bache de salud, al que Sara tuvo que hacer frente con serenidad y fortaleza. Cuatro meses después de aquello, la vida vuelve a golpearla con la pérdida de su madre, que en un día tan especial como hoy ha estado más presente que nunca.