Con la llegada del verano, Sara Carbonero ha vuelto a demostrar que los momentos más especiales siempre suceden cuando uno está rodeado de la mejor compañía. La periodista se encuentra disfrutando de unas merecidas vacaciones. Tras un año tan complicado para ella, no ha dudado en darse el respiro que merece junto a sus hijos, Martín y Lucas, en un entorno donde el mar, la naturaleza y la tranquilidad son los protagonistas de sus días.
Siendo fiel a su estilo, la comunicadora ha compartido a través de sus redes sociales un instante enternecedor de esta escapada, que deja entrever cómo aprovecha este tiempo para desconectar de la rutina y crear nuevos recuerdos junto a sus dos hijos. Paseos al aire libre, baños en el mar y paisajes rocosos de ensueño, muy similares a los de Lanzarote, que forman parte de un verano donde el verdadero lujo es compartir tiempo de calidad en familia. Sara no ha querido anunciar dónde se encuentra con sus hijos para preservar lo máximo posible estos días juntos.
Entre todas las publicaciones que ha ido compartiendo, una ha llamado especialmente la atención de sus seguidores. Se trata de una fotografía que, lejos de haber sido tomada por un profesional, lleva la firma de un fotógrafo realmente especial para ella: su hijo Lucas. Una imagen en la que Sara aparece disfrutando del entorno con una especial sensación de paz y que ha sido captada por el pequeño de la casa.
Un gran talento detrás de la cámara del que Sara no puede estar más orgullosa
No es la primera vez que Sara Carbonero muestra públicamente el orgullo que siente por sus hijos y por las inquietudes que desarrollan desde muy pequeños. En esta ocasión ha querido recalcar el talento de Lucas para la fotografía, reflejando su buen ojo para capturar el momento perfecto. Y es que, además de contar con esta habilidad, Lucas cuenta con la mejor modelo posible en casa.
La periodista siempre ha procurado mantener la privacidad de Martín y Lucas, evitando exponerlos públicamente más de lo necesario. Sin embargo, eso no le impide compartir pequeños detalles que muestran el fuerte vínculo que les une y el apoyo constante que les brinda en cada una de sus aficiones. Ya sea a través del deporte, la música, el arte o, como en esta ocasión, la fotografía, Sara celebra siempre con orgullo cada nuevo interés de sus hijos.
Estas vacaciones parecen estar siendo el escenario perfecto para ello. Alejados del ritmo ajetreado del día a día, están aprovechando cada jornada para disfrutar plenamente del sol, la naturaleza, esa brisa marina tan necesaria y la calma que caracteriza a unas buenas vacaciones. Y, en un verano marcado además por el Mundial de fútbol, no sería de extrañar que también estuvieran siguiendo algunos de los encuentros disputados en estos días y compartiendo esa pasión que siempre ha formado parte de la vida de la familia.
Los destinos donde Sara Carbonero encuentra la calma cada verano
Aunque cada verano puede sorprender con un destino diferente al del anterior, hay lugares a los que Sara Carbonero siempre termina regresando y aunque como decíamos, no ha comunicado qué lugar ha elegido para comenzar sus vacaciones en familia, de un tiempo a esta parte, las Islas Canarias se han convertido en uno de sus lugares favoritos para desconectar junto a sus hijos, disfrutando del impresionante paisaje volcánico de Lanzarote y de la paz que ofrecen sus paisajes. Siendo un rincón que ocupa un lugar muy especial en su corazón y en su lista de preferencias a la hora de elegir un destino vacacional. Un lugar especial al que siempre que puede regresa y si es acompañada de su íntima amiga Isabel Jiménez, ¡mejor!
A lo largo de los años, la periodista también ha encontrado su refugio personal en otro de los mil paraísos que ofrece España. El norte siempre ha sido un lugar destacado entre sus elecciones veraniegas, especialmente localidades como Combarro, en Pontevedra, donde predominan su encanto marinero y la calma en sus calles.
Las playas de Cádiz son otro de esos destinos a los que suele regresar siempre que tiene la ocasión. Sus extensos arenales, ese ambiente relajado y la conexión con el mar encajan a la perfección con la forma que tiene Sara de entender el descanso: rodeada de naturaleza, apartada del bullicio y priorizando los momentos compartidos con las personas que más quiere.











