Entre el calor, el viento, la humedad y los baños en la playa o la piscina, el pelo rizado se somete a una prueba de fuego (casi literal) en verano. Si no es el encrespamiento son los enredos o la sequedad extrema y la búsqueda de un milagro que le devuelva el brillo y la elasticidad a los rizos se asemeja a la del Santo Grial. Conocedores de los retos que plantea este tipo de melenas, si recientemente te proponíamos 10 peinados de máxima tendencia o el corte curly shag que potencia el volumen natural, ahora repasamos junto a dos peluqueros cuáles son los siete trucos menos conocidos y con mayor potencial transformador: desde favorecer el cuidado del cuero cabelludo a la técnica del "sándwich húmedo".
1. Preparar el pelo antes de ir a la playa o piscina
Con el prevenir antes de curar en mente, Susana Martins, estilista de los salones madrileños Daniel Romero, nos revela el truco para prevenir la deshidratación: "Antes de pisar playa o piscina, humedece el rizo con agua y sella con 2 o 3 gotas de aceite ligero; de esta manera el cabello ya está 'lleno' y absorbe menos sal o cloro, además de reducir el encrespado y aumentar la definición". Nos da además un tip para pelo fino: "Evita aceites pesados tipo coco si tu rizo es fino, porque aplastan y dan efecto mustio".
Es para muchas casi un acto reflejo: "En verano es muy habitual hacerse un moño al salir de la playa o la piscina", nos dice Javier Vila, estilista y embajador de Wella Professionals, aunque no por ello esté bien hecho. "En un cabello rizado esto puede deformar el patrón natural del rizo, generar tensión en la fibra y favorecer el encrespamiento. Lo ideal es dejar que el cabello pierda parte de la humedad antes de recogerlo".
Este no es un truco tan desconocido y cada vez son más quienes interiorizan que además de la piel también hay que proteger el pelo frente a los UV, aunque como nos cuenta Javier Vila, los beneficios de esta práctica van más allá: "La radiación UV no solo altera el color, también degrada progresivamente las proteínas y los lípidos de la fibra capilar. En el cabello rizado esto se traduce en una pérdida de elasticidad, definición y movimiento. Incorporar un protector capilar con filtros UV ayuda a preservar la estructura del rizo".
"Olvídate de aplicar productos en seco", advierte Susana Martins, "hay que hacerlo con el cabello muy mojado y utilizar un acondicionador sin aclarado ligero como Hydra Infinity de Cotril y un gel de fijación media para después realizar la técnica del scrunching. Luego, no tocar hasta que se seque y darle brillo con una gota de sérum. Esto crea una película que protege del sol y la humedad, como un escudo invisible anti-frizz".
5. Renovar la definición sin lavar
El estilista y embajador de Wella Professionals desaconseja el lavado diario para reactivar el rizo: "Suele ser más recomendable refrescar la forma con agua y un activador de rizos o un leave-in ligero. De este modo se mantiene la hidratación natural de la fibra y se evita una limpieza excesiva". Como acondicionador sin aclarado ideal para reparar daños te proponemos Ultimate Repair Miracle Hair Rescue de la marca, a base de alfa-hidroxiácidos (AHA) y omega-9 que desenredan al instante, suavizan, reparan el daño en 90 segundos y reconstruyen el cabello por dentro y por fuera.
La experta de Daniel Romero advierte que no se trata de embadurnar la melena e irse a dormir, sino de usar una pequeña cantidad de producto que se masajea tan solo de medios a puntas y después se recoge el pelo en una trenza suelta o un moño bajo. "Al día siguiente, se aclara suavemente o tan solo se reactiva con un spray. El rizo amanece jugoso, con un peso bonito y sin encrespado".
Como alternativa profesional propone el tratamiento Botox Capilar Disciplinantedel salón: "Aplicamos botox capilar para sellar la cutícula; eliminar el encrespamiento; y aportar densidad y brillo". Eso sí, no alisa sino que suaviza. "El resultado es un rizo más natural, pulido y con caída elegante con un efecto que aguanta de dos a tres meses".
"El aumento de la radiación solar, la sudoración y los residuos de sal o cloro pueden alterar el equilibrio del cuero cabelludo. Una limpieza adecuada y respetuosa con su microbiota favorece un entorno óptimo para el crecimiento de un cabello más fuerte y de mayor calidad", finaliza Javier Vila sobre el último truco con el que mantener un pelo rizado bonito, brillante y fuerte.