Tini Stoessel (29 años) y Rodrigo De Paul (de 32) atraviesan una dulce etapa en su relación. Después de darse una segunda oportunidad, la pareja anunciaba el pasado mes de marzo su compromiso. Una boda que es, sin duda, una de las más esperadas este año, sobre todo en Argentina, donde forman una de las parejas que más expectación generan. El futbolista, que se quedó a un paso de ganar el Mundial 2026 frente a España, y la laureada cantante, que saltó a la popularidad por su papel en la serie de Disney Violetta, ya están inmersos en los preparativos para su gran día. Ahora que ya planean un futuro en común, analizamos cómo es su exclusivo refugio en Miami.
Un tándem perfecto
El exfutbolista del Atlético de Madrid, que ahora milita en el Inter de Miami, equipo de David Beckham, compró una mansión en Miami en 2003. Allí ambos han creado un hogar, una vivienda a la que volver después de sus compromisos profesionales. Ya que mientras la artista recorre los escenarios con su gira Futttura, el futbolista no ha dudado en dejarse ver como un fan más entre el público. Del mismo modo, Tini se convirtió en uno de los principales pilares del centrocampista durante el Mundial, animándolo desde la grada en los momentos más importantes de la selección argentina. Ahora, unidos por sus planes de futuro y una complicidad evidente, afrontan con ilusión esta nueva etapa que les llevará a su paso por el altar.
Una vivienda valorada en 3.2 millones de euros
Tini y De Paul han creado de su hogar un auténtico refugio blindado, en el que la seguridad y la intimidad están más que aseguradas. Situada en una de las zonas residenciales más destacadas de la costa de Florida, la vivienda, de una única planta, cuenta con casi 400 metros cuadrados construidos y dispone de cuatro dormitorios, cuatro baños y dos plazas de aparcamiento. De Paul pagó alrededor de 3,2 millones de euros. Además, posee una amplia parcela que rodea la casa.
Con una estética moderna y minimalista, la fachada tiene un guiño mediterráneo gracias a esa fachada de blanco impoluto, que contrasta con el entorno que la rodea. La arquitectura es fiel a las viviendas de la zona, donde el estilo desenfadado y lujoso predomina. Por dentro, el interiorismo está marcado por los códigos del lujo silencioso, donde los colores neutros, como los blancos y grises, son los grandes protagonistas. Además de facilitar el paso de la luz, generan una sensación de serenidad y bienestar inmediata y crean una sensación de amplitud en los espacios. La pareja ha optado por otra de las claves imprescindibles, el quiet luxury como el uso de materiales nobles, como la madera, que aporta ese clima de calidez y rompe con la frialdad de los tonos neutros.
Imponente cocina de madera de nogal y mármol
La cocina, ese espacio donde todo se genera a fuego lento, es una de las estancias que ganan más peso en la actualidad. Sobria y minimalista, el open concept impera en estos metros con un mobiliario donde la madera robusta y los acabados en negro son los grandes dominantes. Diseñada como una escultura arquitectónica, el pavimento de piedra natural en formato XXL y de color blanco unifica visualmente todo el espacio y da fluidez, eliminando todas las barreras.
El techo llama la atención porque aparece totalmente despejado; solo se observan unos focos downlight cuadrados con una estética futurista. Pero sin duda, el frontal de nogal en veta continua de la cocina acapara todas las miradas, aporta ritmo, calidez y dramatismo estético. El sistema de almacenaje prescinde de los clásicos tiradores y opta por el sistema de apertura a presión, logrando un frente tipo "muro de madera" sofisticado que oculta electrodomésticos y despensas.
Como en toda cocina de lujo, la isla es el eje vertebrador de todo el espacio. Combina un frontal en madera de nogal con una impresionante encimera y lateral en cascada de mármol negro de vetas blancas muy expresivas. La isla es tanto zona de trabajo como punto de reunión de la familia, un lugar donde los desayunos, las comidas o cenas son especiales.
Las zonas al aire libre, el verdadero corazón de la casa
Si hay algo que destaca de esta propiedad, es, sin duda, el exterior. Con una gran parcela en la que el entorno salvaje es parte de la decoración exterior, la pareja ha creado un oasis de paz y calma, donde recargar pilas. Por lo que han escogido cada detalle al milímetro para garantizar ese descanso. Lo primero que llama la atención, son los grandes ventanales que rodean la casa, un paraíso urbano gracias a los arbustos y las plantas que decoran los rincones.
En el jardín, se han instalado varios comedores exteriores para alargar las sobremesas en los meses calurosos. Pero además, se ha diseñado una zona de solárium para poder relajarse frente a la piscina, donde los colores suaves incitan al descanso más absoluto y que, junto al azul del agua, crean un juego de contrastes acogedor y muy agradable.
Una piscina rodeada de naturaleza
El jardín presenta una enorme piscina climatizada de aproximadamente 20x40 pies, rodeada de grandes palmeras y árboles que ayudan a crear un entorno mucho más íntimo, privado y relajante. La vegetación aporta además un contraste natural con las líneas arquitectónicas de la vivienda, reforzando así la sensación de exclusividad y tranquilidad de este espacio.
Esta zona de la casa también dispone de lamas de color negro que ayudan a proteger algunos espacios del sol y aportan un toque sofisticado y contemporáneo, combinando a la perfección con la fachada blanca y el suelo de la vivienda, dando lugar a un contraste elegante y equilibrado que realza tanto los elementos arquitectónicos como la vegetación del jardín.











