Víctor Janeiro (47 años) se enfrenta hoy al Puente de las Emociones en Supervivientes. Un reto en el que el concursante tendrá que enfrentarse a varios capítulos de su vida, como la relación con su hermano, Jesulín de Ubrique, o su historia de amor con Beatriz Trapote. El torero y la periodista son una de las parejas más sólidas y han formado, junto a sus tres hijos, una gran familia. Su hogar en Jerez de la Frontera se ha convertido en el epicentro de su vida, pero además, poseen otra propiedad en plena Sierra de Grazalema (Cádiz), una villa rural que alquilan por temporadas y que hemos descubierto cómo es por dentro.
© BookingCómo es por dentro 'Villa Viruta': dos plantas, dos dormitorios y salón con comedor
La vivienda está ubicada en El Bosque, una localidad a muy pocos kilómetros de Ambiciones, la finca familiar donde creció Víctor al lado de sus hermanos y donde poseían la pequeña plaza de toros donde entrenaba día y tarde para las temporadas taurinas. El chalet unifamiliar está en una urbanización privada y cuenta con algunas comodidades como zonas ajardinadas y piscina. Distribuido en dos plantas, dispone de 2 dormitorios, un salón con comedor integrado, 2 cuartos de baño y dos terrazas con vistas privilegiadas a la montaña y espacio para disfrutar al aire libre.
© BookingChimenea de obra, maderas oscuras y tonos tierra: el salón como carta de presentación
El salón está organizado en torno a la chimenea de obra que se integra en la pared de la esquina, una pieza clave en las viviendas rurales, puesto que aporta sensación de calidez inmediata. Diseñada en ladrillo visto con repisas de piedra, que sirven de apoyo para varias figuras de cerámica que visten la escena. La paleta de color, donde los tonos tierra, beige y visón son los grandes protagonistas, aporta un toque hogareño y confortable, donde una butaca orejera clásica con un atrevido tapizado en rayas se sitúa al lado de la ventana como el perfecto rincón de lectura, ideal para desconectar en las tardes más frías. Los sofás, de grandes dimensiones, marcan la configuración del espacio. Recientemente, han cambiado los sofás y han apostado por un tapizado en rosa fucsia que llena de energía y color el salón.
© BookingOtro de los elementos clave es la impresionante escalera en hierro forjado de color negro con volutas y motivos ornamentales en espiral. El bajo de la escalera se ha aprovechado estratégicamente para el almacenaje, un recurso muy usado por interioristas para ganar espacio sin saturar.
© BookingUn comedor integrado en el salón: la clave para optimizar metros con calidez y funcionalidad
En las casas rurales, la mejor opción para ganar metros cuadrados siempre es integrar el comedor en el propio salón, así además, se consigue un ambiente mucho más familiar y acogedor, reforzando la sensación de calidez. El juego de contrastes entre la madera oscura de la mesa rectangular y el conjunto de sillas "todo a juego" mantiene la estética sobria y equilibrada del conjunto.
Pero si hay una pieza protagonista, es, sin duda, la lámpara de estilo industrial-rústica con cuatro faroles de metal negro y cristal, que pone el foco en la zona de comedor y delimita visualmente este espacio sin necesidad de tabiques.
Para vestir la pared principal y dar un toque más personal, puesto que estamos ante una casa vivida y con carácter, destaca un cuadro de paisaje en tonos ocres, baldas voladas de madera para pequeñas figuras de colección (unos simpáticos gorilas que aportan un toque simpático y divertido a la escena) y un panel vertical con arabescos labrados de aire andalusí.
© BookingMadera oscura y plafones en crema: cómo lograr una cocina rústica sin perder luminosidad
A la hora de elegir una cocina rústica, hay que tener en cuenta diferentes trucos e ideas para no empequeñecer el espacio con colores oscuros o maderas muy robustas. Por ello, siempre es aconsejable un equilibrio entre la ebanistería rústica de madera de nogal con materiales más claros como los plafones acanalados que vemos en la parte central. Este frente aligera el peso visual y además añade un extra de luminosidad.
Para la zona de trabajo se apuesta por unos materiales más relajados, como el azulejo cerámico dispuesto en diagonal en tono marfil con una alegre cenefa estilo damero en blanco y albero, un claro guiño a la tradición del sur.
© BookingUn dormitorio sereno y cálido de diseño contemporáneo
La habitación principal se ha diseñado como un auténtico refugio donde encontrar la tranquilidad y la calma. Los tonos cálidos se entremezclan con la madera en una perfecta armonía, donde el cabecero en acabado wengué es el gran protagonista, ya que actúa como punto focal. Como truco de experto, el propio cabecero integra las mesillas de noche en forma de hornacinas a dos niveles, lo que permite despejar el suelo y mantener una estética limpia y ordenada.
En la pared central, destaca un gran cuadro rectangular enmarcado en madera decapada de estilo vintage, con un bajorrelieve en tonos beige y tierra que añade textura y un toque más íntimo al dormitorio. El mural decorativo con rosetones metálicos calados en tonos dorados y el letrero "Sweet Dreams", introduce un guiño romántico y acogedor que rompe con la frialdad inicial.
Un espejo de cuerpo entero con marco de madera apoyado sobre el suelo amplifica la sensación de espacio y refleja la luz natural que entra por la ventana. El conjunto se remata con un suelo de parquet en espiga de tono cálido, una alfombra de pelo mullido a los pies de la cama y una descalzadora tapizada a juego con la lencería de cama.
© BookingUn baño de inspiración mediterránea
Si en toda la vivienda se respira ese aire tradicional de la zona gaditana, el baño es el claro ejemplo de estilo mediterráneo, donde el azul cobalto y el blanco impregnan cada rincón. lo más llamativo es el mosaico vítreo que combina teselas en azul marino, azul eléctrico y blanco, protegido en la parte superior por una cenefa con azulejos muy característicos de la artesanía andaluza. El área de la ducha destaca por una solución arquitectónica que aporta privacidad y luminosidad a partes iguales, gracias al muro de vidrio exento, que deja pasar la luz natural procedente de la pequeña ventana abatible sin perder intimidad.
© BookingEl patio exterior: frescura, sombra y confort al aire libre
La zona al aire libre está diseñada como una prolongación más del interior de la vivienda, donde la transición fluye sin interrupciones visuales. Diseñada como un refugio relajante, es el espacio idóneo para disfrutar del clima de Cádiz y sus largas tardes de verano o primavera. El comedor exterior se organiza en torno a un conjunto sencillo de ratán sintético en tono grafito. La composición incluye un sofá de dos plazas, dos sillones de cuerpo amplio y una mesa baja auxiliar a juego, vestidos con cojines mullidos en tono crema o tiza que garantizan un contraste fresco y muy acogedor. El pavimento se resuelve con baldosas cerámicas de gres de gran formato en tono barro cocido o terracota, un acabado resistente, atemporal y sumamente fácil de mantener.
Un murete revestido en mampostería de piedra caliza conecta el patio con el entorno natural de la sierra. Sobre el que destaca un frondoso seto que garantiza la privacidad e intimidad. El verdadero corazón orgánico de este rincón lo marca un limonero o frutal de copa baja plantado en alcorque sobre la propia solera, aportando frescura, sombra natural y ese aroma cítrico tan ligado a los patios andaluces.
© BookingUn gran complejo al aire libre
La vivienda, que huye de las ostentaciones, se incluye en varios portales inmobiliarios, en los que se alquila durante 6 noches por un precio de 1.288 euros. Aunque la zona de piscina es compartida con el resto de vecinos, es un auténtico oasis urbano para desconectar y descansar rodeado de colinas y pinares de la Sierra de Cádiz, donde la naturaleza salvaje forma parte del residencial.




