Kylian Mbappé y Ester Expósito le han cogido el gusto a Cerdeña. Si el pasado mes de mayo la pareja del momento ya se dejó ver por la isla, hace solo unos días regresaron para perderse por la Costa Esmeralda. Tras aterrizar en Olbia, la pareja pasó por Porto Cervo, la capital de este rincón del Mediterráneo, y después, a bordo de un yate privado, disfrutaron de sus paisajes y calas escondidas, confirmando que esta isla sigue siendo un imán para celebridades y grandes fortunas que buscan privacidad.
La estrella de Élite y el futbolista francés —y antes que ellos otros rostros famosos, como Rihanna, Elton John, Leonardo DiCaprio o Madonna— han encontrado aquí mucho más que playas de aguas cristalinas. La Costa Esmeralda puede presumir de calas de arena blanca, pueblos de aire exclusivo y el archipiélago de La Maddalena a las puertas. Un escenario que combina naturaleza, lujo y esa sensación de estar lejos de todo que resulta cada vez más difícil de encontrar en el Mediterráneo.
LA MADDALENA, EL ARCHIPIÉLAGO PARA NAVEGAR
Un paisaje prácticamente intacto de rocas desnudas, calas escondidas, pequeñas manchas de monte y unas aguas que nada tienen que envidiar a las del trópico. Así es el archipiélago de La Maddalena, en el noroeste de Cerdeña, protegido como Parque Nacional y formado por siete islas principales —las llamadas “siete hermanas”—, casi todas deshabitadas, además de decenas de pequeños islotes que el viento y el mar han ido esculpiendo con el paso del tiempo.
No hace falta tener una gran fortuna para descubrirlo, como lo hacen Ester Expósito y Mbappé. Veleros, yates y catamaranes se pueden alquilar con o sin patrón, y también hay excursiones de un día que parten de distintos puntos de la costa. Una de las primeras paradas suele ser Budelli, famosa por su playa de arena rosada. Por su alto nivel de protección, no está permitido pisarla, aunque sí se puede desembarcar en las cercanas Santa Maria o Razzoli. Después, la ruta puede continuar hacia Spargi, una de las islas más bonitas del archipiélago, salpicada de pequeñas bahías de aguas transparentes.
La mayor de las islas es la que da nombre al archipiélago, donde se encuentra el único núcleo habitado de forma permanente. Desde allí se cruza a Caprera, unida por un puente y conocida por playas como Cala Coticcio y por haber sido el último hogar de Giuseppe Garibaldi.
PORTO CERVO, EL EPICENTRO DEL GLAMUR
De vuelta a tierra firme, Porto Cervo es el gran escaparate de este tramo de costa que en los años 60 descubrió el Aga Khan. Sus inversiones transformaron este antiguo rincón de Cerdeña en uno de los destinos favoritos de la jet internacional, con hoteles de cinco estrellas, boutiques exclusivas, clubs nocturnos y campos de golf. Su marina, repleta de yates, es el punto de partida perfecto para navegar por la costa, al igual que los cercanos y glamurosos puertos de Porto Rotondo, Poltu Quatu y Portisco.
Un paseo por Porto Cervo debe incluir una parada en la pintoresca iglesia de Stella Maris, una joya de líneas curvas y paredes encaladas que domina el puerto desde las alturas. Y cuando el sol empieza a caer, la fiesta se traslada de las cubiertas de los barcos a lugares como Phi Beach, en Baja Cerdeña. Este club al aire libre, escondido entre enormes formaciones de granito esculpidas por el mar, es uno de los lugares más buscados para disfrutar del atardecer, con música chill out, cócteles y el Mediterráneo como telón de fondo.
LAS MEJORES PLAYAS DE LA COSTA ESMERALDA
Más allá de las islas, la costa sarda esconde arenales a los que se puede llegar fácilmente en coche. La Spiaggia del Principe, bautizada así por ser el rincón predilecto del príncipe Aga Khan, es un impresionante arco de arena finísima abrazado por el verde matorral mediterráneo y aguas cristalinas. Muy cerca se encuentra Liscia Ruja, la playa más extensa de la zona, famosa por los reflejos rosados de su arena en la orilla, y Capriccioli, un refugio ideal dividido por imponentes rocas de granito pulido que crean piscinas naturales de aguas poco profundas.
Si se busca la mejor panorámica de toda esta costa y del archipiélago, basta con acercarse a Palau para ascender hasta la Roccia dell'Orso (La Roca del Oso). Esta monumental formación de granito, tallada por el viento durante millones de años, parece vigilar el Mediterráneo y regala las fotografías más espectaculares.
EL MISTERIO DE LA CULTURA NURÁGICA
Pero Cerdeña no es solo yates, lujo y playas de aguas turquesa. A pocos minutos de Porto Cervo, en los alrededores de Arzachena, aparece otra cara de la isla: la de un territorio con miles de años de historia. Aquí se encuentra el Nuraghe La Prisgiona, un complejo arqueológico de la Edad del Bronce que permite conocer cómo vivían los antiguos habitantes de Cerdeña. Cerca de allí están las Tumbas de los Gigantes, como la de Coddu Vecchiu, impresionantes monumentos megalíticos que forman parte de uno de los patrimonios arqueológicos más singulares de la isla.
CÓMO LLEGAR A CERDEÑA
El acceso principal es a través de Olbia, una ciudad del noreste situada a unos 30 kilómetros de Porto Cervo, con vuelos directos desde varias ciudades españolas. También es posible volar a Cagliari, en el sur de la isla, y recorrer la isla por carretera. Para la experiencia náutica, agencias especializadas organizan semanas de navegación con salida desde puertos como Portisco o Cannigione. Si prefieres moverte a tu aire, hay ferris frecuentes que unen Palau con La Maddalena en unos 15-20 minutos y permiten incluso embarcar el coche.
DÓNDE DORMIR
El lujo de la Costa Esmeralda tiene algunos nombres propios, entre ellos los históricos Pitrizza, Cala di Volpe y Romazzino. El primero destaca por su privilegiada ubicación frente al mar, mientras que el Cala di Volpe (marriot.com) recrea la apariencia de un pequeño pueblo de pescadores y se asoma a unas aguas de un intenso color verde esmeralda.
En el archipiélago, La Casitta (lacasitta.com) ofrece un refugio exclusivo en la isla de Santa Maria, mientras que el Grand Hotel Ma&Ma (grandhotelmaema.com) es una opción de categoría en la propia isla de La Maddalena.
DÓNDE COMER
Para una cena inolvidable de alta cocina marinera, el romántico Da Giovannino (ristorantedagiovannino.com) en Porto Rotondo es una apuesta segura. Si buscas sumergirte en los sabores tradicionales de la isla, La Maddalena ofrece joyas como la ostería Il Rifugio dei Peccatori (rifugiodeipeccatori.com) o La Locanda del Mirto (ristorantilamaddalenasardegna.com), donde los pescados locales y la pasta fresca casera se maridan a la perfección con los excepcionales vinos sardos Vermentino di Gallura.















