Hace unos días, Rania de Jordania apareció con unas nuevas mechas. Su melena castaña, durante años caracterizada por una luminosidad muy controlada, presenta ahora mechones considerablemente más claros y visibles desde la raíz. El efecto es muy favorecedor, ideal para potenciar la luz que, a veces, desaparece en otoño, y perfecto para suavizarlas facciones a partir de los 45 o 50 años. Pero, ¿qué tipo de mechas lleva exactamente la reina jordana?
Miguel Bling, maquillador, estilista y CEO de You Glow Salon, nos explica que se trata de una técnica de "mechas clásicas tipo chunky, con secciones bastante marcadas y contrastadas, especialmente en la zona frontal". Añade que no son un balayage tradicional, ya que aquí el contraste entre la base y los mechones aclarados es muy visible. Y apunta que también tienen algo de money piece por esas zonas más claras que enmarcan el rostro. "En este caso concreto, para mi gusto, el contraste resulta bastante evidente y el color podría estar más integrado y mejor matizado con la colorimetría general de Rania", explica Miguel Bling.
Viktoria Petrova, peluquera, experta en rubios y creadora del Método Molecular, también se fija en la transición. Para ella, las mechas aparecen muy marcadas desde la raíz y existe bastante diferencia entre la base oscura y los mechones más claros. En un trabajo más natural, explica, "la luz debería aparecer de forma progresiva, sin que se vea claramente dónde empieza y dónde termina cada mechón". "El secreto de unas mechas que parecen naturales es que nadie sepa exactamente dónde empieza el color y dónde termina el cabello propio", resume Petrova.
Las mechas de Rania de Jordania y el efecto contouring
Los mechones más claros que rodean la cara de Rania recuerdan inmediatamente al hair contouring, una técnica que juega con el color para colocar estratégicamente puntos de luz alrededor del rostro. Bling considera que sí podemos hablar de este efecto. "Al colocar los tonos más claros alrededor del rostro conseguimos dirigir la atención hacia las facciones y aportar luminosidad". Además, mantener una raíz más profunda genera dimensión y hace que la melena tenga más movimiento visual.
Petrova también destaca las posibilidades de esta técnica: "El efecto contouring capilar existe y es una de las herramientas más poderosas que tenemos para enmarcar el rostro y aportar luz donde más se necesita". Eso sí, colocar dos mechones más rubios junto a la cara no es suficiente. "Cuando hacemos un contouring en cabello, no se trata simplemente de aclarar las zonas que queremos destacar, sino de elegir la intensidad y el tono adecuados para que esa luz acompañe las facciones y el tono de piel de una manera más armónica", explica Bling. En el caso de Rania, Petrova cree que esa transición podría estar más difuminada: "La luz tiene que fundirse con la base, no contrastar abruptamente con ella".
Las mechas de Rania de Jordania y la importancia de elegir bien el tono
Beige, miel, dorado o caramelo pueden parecer tonos muy próximos, pero el efecto sobre el rostro cambia dependiendo de la piel y del color natural del cabello. "Con las pieles también hay que tener cuidado: no siempre el rubio más claro es el que más favorece", advierte Bling. Dependiendo de la temperatura de la piel, se pueden trabajar "tonos más beige, dorados, miel o caramelo".
Petrova aprecia "un componente anaranjado bastante visible" en las nuevas mechas de Rania y recuerda que la reina parte de un castaño oscuro que ya tiene una subtonalidad cálida. Cuando se añaden tonos también cálidos y anaranjados sin neutralizarlos lo suficiente, explica, el cabello puede verse más encendido que luminoso. "Con una base tan bonita como la que tiene Rania, las posibilidades son enormes", reconoce Petrova.
Las mechas de Rania de Jordania y el crecimiento de la raíz
Bling recomienda conservar parte de la raíz natural porque "el crecimiento se integra mejor y no tenemos una línea de crecimiento tan evidente como ocurriría con una coloración o una decoloración desde la raíz". Esto permite espaciar las visitas al salón y mantener la dimensión del color durante más tiempo.
Petrova iguamente advierte de que cuando las mechas parten demasiado marcadas desde el nacimiento sucede lo contrario: la raíz comienza a hacerse visible antes. De ahí la importancia de que el paso entre el castaño natural y las zonas aclaradas quede bien difuminado.
Las mechas de Rania de Jordania no se deberían copiar exactamente
Llevar una fotografía de Rania de Jordania a la peluquería puede funcionar como referencia. Otra cosa es intentar reproducir sus mechas exactamente. "Es una técnica bastante versátil, pero no hay una colocación de mechas que funcione exactamente igual para todo el mundo", explica Bling. Hay que adaptarla "a cada rostro, a la base natural y, sobre todo, a la colorimetría de la persona".
Incluso la forma de la cara cambia la colocación. "En rostros más alargados, por ejemplo, podemos jugar con la colocación de las luces para no aportar todavía más sensación de longitud, mientras que en otros tipos de rostro podemos utilizarlas para destacar determinadas zonas", indica Bling.
Para Petrova hay tres elementos especialmente importantes: diagnóstico previo, técnica a mano y una elección cromática muy cuidada. "Cuando esos tres elementos se alinean, el resultado no se parece a unas mechas: se parece a un cabello que simplemente tiene mucha vida".
Como resume Bling, "un buen trabajo de mechas no consiste en aclarar cuanto más mejor, sino en saber dónde colocar la luz y dónde conservar profundidad".










