Olympia de Grecia se ha sumado a la tendencia. Parece que no solo las celebrities están queriendo apuntarse al color de pelo de moda sino que también las royals se inclinan por tonos más orgánicos y de bajo mantenimiento, que traen a primer plano su versión más natural. Belén Écija, Ana de Armas y otras muchas se han decantado por distintos castaños personalizados que, según las peluqueras y expertas en colorimetría profesionales, casan mucho mejor con el color de sus ojos y el subtono de su piel. El resultado es un look mucho más armonioso que saca partido a sus facciones.
Olympia de Grecia deja atrás su rubio nórdico
María Baras, peluquera y directora artística de Salón Cheska, nos explica que Olympia "ha pasado de un rubio nórdico a un rubio caramelo degradado". Asegura que es "un buen paso intermedio" y que si la aristócrata se lo hubiera oscurecido más "habría sido un cambio muy radical".
Según nuestra experta, la tendencia de los rubios medios, el rubio caramelo y los tonos cálidos está muy presente. "Pasar de tonalidades más frías a otras más cálidas e ir oscureciendo poco a poco me parece una buena decisión, para que ella misma vaya viendo cómo le queda", afirma. Ahora bien, recuerda que "hay que tener en cuenta que, a nivel técnico, los cabellos tan decolorados, como los rubios nórdicos o vainilla, tienden a perder el tono. Los oscureces y, con los lavados, la melena se va oxidando y aclarando de forma natural". ¿Qué habría que hacer entonces?
El castaño definitivo pide varias visitas al salón
Para María Baras, el nuevo color de pelo de la sobrina de Felipe VI "es más otoñal, aporta muchísima fuerza a las pieles claras y es reparador porque ofrece brillo al instante" pero conseguir que permanezca en el cabello después de repetidas decoloraciones puede ser un proceso tedioso. Es verdad que, como dice la estilista, elegir estos tonos "permite dejar de ser esclava de los rubios, que requieren mucho mantenimiento y obligan a retocar prácticamente cada mes". Sin embargo, para conseguir un castaño definitivo al principio hay que matizarse cada 30 días y es conveniente recurrir al gloss capilar (que es el tratamiento por el que optan la reina Letizia y Jennifer Aniston) con frecuencia durante varios meses.
A pesar de esto, el resultado, a la larga, para la experta, "será maravilloso". Señala que "bastará con buscar cuatro puntos de luz para jugar con el resultado" y pronostica que un face framing en un tono miel, por ejemplo, que no dependa tanto de llevar la raíz tan clara, podría sentarle de maravilla.
Los siguientes pasos para un acabado brillante y bonito
Según Ana Álvarez, peluquera profesional en Llongueras Oviedo y fundadora de Las horquillas de Anita (empresa especializada en peinados y maquillaje de novia), el de pasar de un platino a un castaño "es un proceso laborioso porque hay que recuperar los depósitos del cabello que se han arrastrado con la decoloración". Explica que, por eso, se suele añadir un poco de rojo al castaño y que, como se va rápido igualmente, lo mejor es recurrir al baño de color.
Este habría que aplicarlo únicamente en las zonas decoloradas y nunca sobre la base natural. "Nosotras usamos una coloración ácida que no te abre la cutícula ni te deja raíz como la alcalina, la duración va a ser la misma, pero nos aseguramos de que no estamos castigando la melena", dice la experta. Además, recomienda utilizar también champú y máscara para cabello coloreado.
El tono que más favorece a la princesa griega según nuestra experta en colorimetría
A María Ángeles Calvo, experta en colorimetría y visagismo, el cambio de Olympia de Grecia le parece "especialmente interesante desde el punto de vista de las 12 Estaciones del Color". Nos explica que "si tenemos en cuenta que su armonía corresponde a un otoño suave, el nuevo tono encajaría mejor con sus características cromáticas".
Asegura que "el rubio anterior le aportaba mucha luminosidad, pero tenía una claridad y unos reflejos dorados que podían adquirir demasiado protagonismo frente a sus propios rasgos". Confirma que "con este nuevo castaño cálido, con matices miel y caramelo, gana profundidad sin perder luminosidad". Según la experta, "los tonos cálidos, ligeramente apagados y de intensidad moderada, ayudan a integrar el cabello con el conjunto del rostro".
Pura tendencia
En definitiva, como confirma María Baras, el de Olympia es "un paso maravilloso y muy acorde con lo que se lleva ahora". Como confirma la estilista, la clave ahora está en "buscar colores más orgánicos y naturales, dentro de esa estética de lujo silencioso, con una melena iluminada que no parezca artificial". Explica que se escogen "colores de bajo mantenimiento, que no esclavizan con el crecimiento y que, sobre todo, permiten conseguir un pelo extra brillante". Ahora bien, apunta que "el pelo de Olympia todavía está en proceso y se nota que necesita algo de tiempo para alcanzar el resultado perfecto".









