Los refugios de Borja Sémper y Bárbara Goenaga en Guipúzcoa: entre Irún y un caserío centenario


El dirigente popular y la actriz donostiarra comparten sus raíces vascas y un vínculo muy especial con un rincón del interior, rodeado de montañas, arte y recuerdos familiares


Paisaje de Alkiz, Borja Sémper y Bárbara Goenaga, Guipúzcoa© @barbaragoenaga
3 de noviembre de 2026 a las 7:30 CET

Borja Sémper tenía 19 años cuando entró como concejal en el Ayuntamiento de Irún. Era 1995 y aquella primera etapa política acabaría prolongándose hasta enero de 2010, cuando dejó el consistorio para centrarse en sus responsabilidades en el Parlamento Vasco. En su ciudad natal llegó a ser teniente de alcalde y delegado de Urbanismo, mucho antes de convertirse en uno de los rostros más conocidos del Partido Popular. Ahora, tres décadas después de aquellos primeros pasos, afronta las elecciones generales del 29 de noviembre como número 3 de la lista del PP por Madrid.

Irún, a orillas del Bidasoa y con Francia al otro lado de la frontera, es una ciudad de paso y de encuentros, marcada por su situación entre dos países. Pero también tiene un pasado romano que asoma en el Museo Oiasso y en los restos de las antiguas termas. En el centro, la iglesia de Nuestra Señora del Juncal y las calles comerciales dan vida a una ciudad que ha sabido mantener su carácter fronterizo sin renunciar a su ritmo cotidiano.

Mirador del monte San Marcial, Irún, Guipúzcoa© @visitirun
Desde el mirador del monte San Marcial se contempla el río Bidasoa, la bahía de Txingudi y Hondarribia.

Para tomar aire, los irundarras tienen el parque ecológico de Plaiaundi, que despliega sus marismas junto a la bahía de Txingudi, un pequeño paraíso para las aves migratorias. Y también el monte San Marcial, con su ermita y su mirador, desde el que se contempla el paisaje que une Irún y Hondarribia, antes de abrirse a la costa francesa. 

Borja Semper y Bárbara Goenaga, en San Sebastián© Europa Press via Getty Images
Borja Semper y Bárbara Goenaga, durante uno de sus paseos por San Sebastián.

SAN SEBASTIÁN, LA CIUDAD DE BÁRBARA GOENAGA

Bárbara Goenaga nació en San Sebastián en 1983 y creció vinculada al mundo de la interpretación desde niña. La capital donostiarra es, además, el lugar donde comenzó su historia con Sémper. Se conocieron a través de amigos comunes a finales de 2014 y, aunque al principio mantuvieron su relación con discreción, el político no tardó en dejar clara su admiración por ella. En marzo de 2015, durante la presentación de su poemario Maldito (des)amor, declaró: “Estoy muy feliz y Bárbara es una mujer espectacular”, aunque también reconoció que hablar de su vida sentimental le producía “un pudor extraordinario y profundo”. 

San Sebastián© Shutterstock
La capital donostiarra vio nacer y crecer a Bárbara Goenaga.

San Sebastián queda a unos 30 minutos en coche de Alkiza, el pueblo del interior guipuzcoano que ocupa un lugar fundamental en la vida de la actriz. La distancia es corta, pero el paisaje cambia enseguida: de la bahía de La Concha y las calles llenas de bares de pintxos a los prados, los caseríos y las laderas verdes de Hernio-Gazume.

Alkiza, Guipuzcoa© Shutterstock
Alkiza se encuentra en un entorno de montes y prados.

ALKIZA, EL CASERÍO QUE COMPARTEN

El refugio más especial de la pareja y sus cuatro hijos —Telmo y Eliot, los dos que tienen en común— está en Alkiza, un municipio de menos de 400 habitantes, a unos 10 kilómetros de Tolosa. Allí se encuentra el caserío familiar del siglo XV donde vivía y trabajaba Juan Luis Goenaga, padre de Bárbara y uno de los pintores vascos contemporáneos más reconocidos. Su taller, lleno de lienzos y recuerdos, sigue ligado a la memoria familiar tras su fallecimiento en 2024.

En una entrevista con S Moda en 2018, la actriz explicaba que el caserío era un oasis para la familia. Borja también encontraba allí su espacio: “A veces, hasta se viene Borja solo a pasar unos días con él”, contaba Bárbara sobre las visitas de su pareja a su padre. Y añadía, divertida: “Se llevan ellos mejor que yo con mi padre”.

Borja de ruta con sus hijos por el entorno de Alkiza, Guipúzcoa© @barbaragoenaga
Borja de ruta con sus hijos por el entorno de Alkiza.

La actriz tampoco oculta su debilidad por el pueblo. “Hay muchos pueblos bonitos… Pero el más bonito es el mío. El más tranquilo, el que mejor se come… en Alkiza todo está bien”, decía. Una declaración que resume el apego a este rincón verde del interior de Guipúzcoa.

Alkiza se descubre paseando por sus calles, con la iglesia de San Martín como referencia, y adentrándose en el entorno natural de Hernio-Gazume. Para quienes buscan arte, Ur mara combina esculturas de Koldobika Jauregi con el paisaje del bosque y elementos de la cultura rural vasca. Conviene consultar las condiciones de acceso antes de la visita.

Entorno de Alkiza, Guipúzcoa© @barbaragoenaga
Alkiza es una de las puertas de entrada al macizo de Hernio-Gazume.

El Centro de Interpretación Fagus permite conocer mejor la riqueza natural de la zona y sus rutas señalizadas. Y, para terminar, dos direcciones: Ostatua, en la plaza de San Martín, para probar cocina vasca de temporada, e Inazio Urruzola, una bodega de txakoli donde se organizan visitas para conocer su elaboración.