El portavoz del PP Borja Sémper acompañará al candidato a presidente del Gobierno del PP, Álberto Núñez Feijóo, como número 3 al Congreso de los Diputados por Madrid. Además de Cayetana Álvarez de Toledo, el político vasco es una de las grandes apuestas del líder del PP en la capital. Así lo ha querido trasladar a través de un comunicado en el que ha explicado su decisión como una muestra de "un proyecto amplio en el que caben todas las sensibilidades". Sémper no se estrena en ese puesto, sino que repite el número tres que ya ocupó en las elecciones generales de 2023. Su continuidad se ha confirmado hoy, de cara a las elecciones del próximo 29 de noviembre.
Borja Sémper se muestra muy ilusionado y recuperado después de afrontar un importante contratiempo a nivel personal. El 14 de julio de 2025, anunció públicamente que le habían diagnosticado un cáncer. Posteriormente explicó que se trataba de un tumor en el páncreas, detectado en una fase en la que podía tratarse. La enfermedad le obligó a apartarse temporalmente de sus responsabilidades políticas. Tras someterse a un tratamiento "muy exigente" de quimioterapia durante diez meses, regresó a la actividad en mayo de 2026 tras haber superado la enfermedad: "Estoy vivo gracias a mi mujer", señalaba porque ella fue quien insistió en que retomara unas revisiones médicas que había dejado pendientes. Aquella decisión resultó determinante para detectar el tumor que padecía en una fase inicial.
Si hubo algo que le dolió especialmente a Borja Sémper durante su enfermedad fue el sufrimiento que esta provocó a sus seres queridos. Sus padres ya habían vivido años de angustia e incertidumbre por las amenazas de ETA que recibió cuando era joven, una experiencia que todavía hoy le conmueve. Su padre tenía entonces la misma edad que él cuando recibió el diagnóstico de cáncer y tuvo que asumir que su hijo necesitaba escolta para proteger su vida. Décadas después, la familia volvía a enfrentarse al miedo, esta vez por una enfermedad que ponía a prueba su salud. "Cuando estaba amenazado por ETA tenía miedo, pero era un miedo gestionable porque, yo si me encerraba en casa y cerraba la puerta con llave y no salía, sabía que estaba protegido...Cuando he tenido cáncer no te puedes encerrar en tu cuarto y el cáncer desaparece", contaba el político en el programa La Mesa, de Antena 3.
En agosto concedió una de sus entrevistas más personales a Hora 25, de la Cadena SER, en la que reflexionó sobre cómo la enfermedad había transformado su manera de entender la vida y sus prioridades. "El cáncer me enseñó a poner un filtro entre lo que merece la pena y lo que no", confesó. También reveló que había aprendido a valorar mucho más los pequeños placeres cotidianos, como pasear por la playa o disfrutar de tiempo con sus hijos. El político mantiene una feliz relación con la actriz vasca Bárbara Goenaga. Su historia de amor comenzó en 2014. Ambos han formado una familia numerosa y han procurado mantener su intimidad alejada de la exposición pública. La pareja tiene dos hijos en común: Telmo, nacido en 2016, y Eliot, nacido en 2018. Además, cada uno tiene un hijo de una relación anterior - él tiene a Pablo, de su primer matrimonio con María Azcárate, y ella es madre de Aran, fruto de su anterior relación con el actor Óscar Jaenada-, por lo que forman una familia supernumerosa y feliz con cuatro niños. En momentos como este, la familia ha sido fundamental, y Bárbara le ha demostrado que su apoyo es inquebrantable tanto en los buenos como en los malos momentos.
17 años viviendo bajo amenaza
Borja Sémper Pascual nació en Irún en 1976. Con solo 17 años, en 1993, se presentó en la sede del Partido Popular de San Sebastián para afiliarse a Nuevas Generaciones, atraído por la figura de Gregorio Ordóñez, el entonces teniente de alcalde popular de la ciudad, en un contexto especialmente duro en Euskadi, marcado por la amenaza de ETA. Con apenas 18 años, se convirtió en concejal del Ayuntamiento de Irún e inició una carrera política que lo llevaría a convertirse en una de las caras más reconocibles del PP vasco.
A lo largo de los años, Sémper fue ganando notoriedad dentro de su partido. Elocuente, directo y con una capacidad poco común para la frase ingeniosa, llegó a ser considerado un "verso libre": alguien capaz de defender las posiciones de su formación sin renunciar a su personalidad ni a cierta independencia de criterio. Su trayectoria lo llevó del Ayuntamiento de Irún al Parlamento Vasco y, más tarde, a la política nacional. Llegó a vivir 17 años con escolta después de convertirse en objetivo de la banda terrorista. "Viví 17 años con escolta. Fue complicado, y más cuando eres joven. Tuve que perder por completo la capacidad de improvisar, cada vez que tenía que salir, tenían que revisarlo todo. Yo decidí que ETA no me iba a matar, pero tampoco me iba a amargar la vida", recordó durante una entrevista en El Hormiguero. En aquella misma conversación relató el momento exacto en el que descubrió que su vida corría peligro: "Yo tenía unos 22 años y estaba en la puerta del cine con unos amigos. Yo era concejal en Irún, mientras estudiaba en la universidad, y era amigo de unos guardias civiles muy jóvenes que paraban en Irún. En ese momento me llamó uno de esos guardias civiles amigos y me dijo que estaban interrogando a un miembro de ETA y que les había confesado que me estaban siguiendo y que me querían matar. Sabían todos mis movimientos y todos mis horarios de cada día".
Aquella amenaza cambió por completo su día a día, pero no consiguió apartarlo de la política. Sémper continuó desarrollando su carrera durante las siguientes décadas, hasta que, en enero de 2020, decidió hacer un paréntesis después de más de 25 años de trayectoria. Por motivos personales y familiares, optó por alejarse de la primera línea política y comenzar una nueva etapa profesional en el sector privado. Sin embargo, su retirada no sería definitiva. Tres años después, en 2023, regresó al PP y acabó convirtiéndose en una de las personas de confianza de Alberto Núñez Feijóo.







