Más sincero que nunca

La declaración de amor de Borja Sémper a Bárbara Goenega tras superar el cáncer: "Estoy vivo gracias a ella"


El político del Partido Popular está casado con la actriz Bárbara Goenaga, con quien tiene dos hijos en común


Borja Sémper y Bárbara Goenaga en la Feria ARCO 2026© Europa Press via Getty Images
María MedinaRedactora de actualidad
7 de mayo de 2026 a las 10:25 CEST

Borja Sémper ha vuelto a la vida política tras superar un cáncer de páncreas. Tras su paso por El Hormiguero, el portavoz nacional del Partido Popular ha visitado el plató de El programa de Ana Rosa, donde ha profundizado como nunca antes sobre la dura enfermedad que ha atravesado. "Cada cáncer, cada quimioterapia es diferente. En mi caso la quimioterapia fue muy dura, me tuvieron que ingresar varias veces, al final es veneno para el tumor pero también veneno para ti", ha comenzado diciendo. "Ahora solo recuerdo lo bueno. Pero me gusta hablarlo con naturalidad porque sé que hay mucha gente a la que reconforta, porque sobre el cáncer hay mucho eufemismo. Es como una enfermedad estigmatizada; cada uno lo habla como quiere o como puede. Había gente a la que le reconfortaba que alguien con cierta notoriedad pública lo hablara con normalidad, incluso del duro proceso, porque se sienten reflejados. Me gusta hablarlo sin dramatismo, sin frivolizar, pero con naturalidad", ha añadido.

Borja Sémper y Barbara Goenaga en el funeral de Fernando Onega© GTRES
Borja Sémper y Barbara Goenaga en el funeral de Fernando Onega

Según ha contado, en los momentos más oscuros de la enfermedad llegó a pensar que no iba a salir adelante. "Desde que me detectan que tengo un tumor hasta que se confirma el grado de gravedad del tumor, si está extendido o no —además, un tumor como el de páncreas, que es especialmente agresivo...—, hay días en los que vas cerrando carpetas, dejando todo atado. Tengo cuatro hijos, dos de ellos muy pequeños... Nos acabamos de mudar a una casa... Solo podía pensar en el marrón que le iba a dejar a mi mujer, a mis hijos... Eso es lo que más me pesó en aquellos primeros días, hasta que se confirma que el tumor es grave, pero no tan grave", ha explicado. 

El político, de 50 años, ha asegurado que está vivo gracias a su mujer, la actriz Bárbara Goenaga. "Se empeñó en que hiciera lo que había dejado de hacer, que era cuidarme. Un día dije: ‘Vale’. Pensando en que me dejaría en paz tras hacerme la prueba", ha declarado con sinceridad. Tal y como ha compartido, la insistencia de la intérprete tenía una explicación: el cáncer, concretamente el de pulmón, se había llevado a sus padres. "El cáncer afectó mucho a su familia. El cáncer era algo para Bárbara muy interiorizado y gracias a ella estoy vivo. Gracias a ella me detectaron el cáncer de páncreas en estadio previo", ha admitido.

Borja Sémper en una imagen de marzo de 2026© GTRES
Borja Sémper en una imagen de marzo de 2026

Sémper ha confesado que antes de la enfermedad era un hombre "muy coqueto" y que después de ver los estragos de la quimioterapia en su cuerpo se ha quitado "mucha tontería de encima". Según ha recordado, había días que al mirarse al espejo no se reconocía. "Me veía sin pelo, sin cejas, sin pestañas... que es lo que te cambia la expresión, las cejas y las pestañas, y encima te vas hinchando por la medicación, la propia quimioterapia… tu cuerpo por dentro también está experimentando un cambio eso se nota exteriormente... es un cambio brutal". Pese a todo, se sentía un auténtico afortunado. "Como el tratamiento iba funcionando, eso me ayudaba psicológicamente a sobrellevarlo".

Aunque Sémper no quiere romantizar la enfermedad, reconoce que esta experiencia le ha permitido descubrir el apoyo incondicional de grandes amigos, tanto dentro como fuera de la política. "He descubierto la bondad y me ha reconfortado. A partir de ahora me quiero rodear solo de gente buena en mi vida", ha afirmado.

Cuando Ana Rosa, superviviente de dos cánceres de mama, le ha preguntado si sus prioridades han cambiado, el político ha respondido con total claridad: "El cáncer no me ha cambiado en plan místico, pero ya no quiero tonterías, no quiero rodearme de gente tóxica, el tiempo, sea el que sea, no deja de ser escaso, quiero aprovecharlo bien, disfrutar de las cosas cotidianas. Antes no me gustaba cumplir años, ahora estoy encantado. Me da una pena terrible dejar de vivir, dejar de disfrutar... La vida es un regalo".