El rey Felipe VI recupera la prenda que puso de moda Carlos II de Inglaterra hace 360 años y confirma su elegancia


Vuelve a convertirse en el monarca europeo mejor vestido y sorprende con una elección poco habitual en su armario


El rey Felipe VI durante su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Madrid, el martes 3 de noviembre de 2026.© GTRES
Johanna ToscanoREDACTORA DE FASHION
3 de noviembre de 2026 a las 13:20 CET

Si ya no teníamos ninguna duda de que el rey Felipe VI se ha consolidado como uno de los grandes referentes de estilo masculino de nuestro país, su última cita institucional no ha hecho más que confirmarlo. Hoy, martes 3 de noviembre, el Rey ha recibido en el Palacio Real de Madrid al presidente de Chile, José Antonio Kast, con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará durante los próximos días en la capital. Un encuentro que, más allá de su carácter institucional, nos ha permitido poner de nuevo el foco en su forma de vestir. Y es que Felipe VI ha demostrado que domina como pocos los códigos de la elegancia clásica, con propuestas en las que nada parece quedar al azar.

El rey Felipe VI durante su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Madrid, el martes 3 de noviembre de 2026.© GTRES

Un armario impecable: la sastrería como eje principal

La sastrería ocupa un lugar privilegiado en el vestidor de Felipe VI, y su última aparición es una buena muestra de ello. Hace unos meses, la experta en moda y realeza Miriam Núñez del Bosque ya nos explicaba que "el rey se ha consolidado como un inesperado referente global de estilo masculino", fruto de una evolución consciente, medida y profundamente ligada a la historia de la moda masculina.

Una trayectoria que también ha despertado el interés de expertos internacionales. Entre ellos, Derek Guy, quien, tras analizar uno de sus estilismos durante Wimbledon en 2023, llegó a afirmar: "Es muy raro ver este nivel de sastrería hoy en día, incluso entre los ricos". Un elogio que pone de manifiesto el reconocimiento que ha alcanzado su manera de interpretar las claves de la sastrería clásica, especialmente a través de prendas confeccionadas con precisión y un cuidado equilibrio de las proporciones.

El rey Felipe VI durante su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Madrid, el martes 3 de noviembre de 2026.© GTRES

Un traje de tres piezas para recibir al presidente chileno

Para la ocasión, el monarca ha elegido un elegante traje de tres piezas en un tono topo, a medio camino entre el gris y el marrón, que destaca por su silueta de inspiración clásica. La americana, de corte recto y hombros ligeramente estructurados, incorpora solapas anchas y un discreto dibujo en el tejido que aporta profundidad y movimiento al diseño. Sin embargo, hay un elemento que ha llamado especialmente nuestra atención: el chaleco a juego, una prenda poco habitual en sus apariciones públicas y con la que se desmarca de sus estilismos más recurrentes.

El rey Felipe VI durante su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Madrid, el martes 3 de noviembre de 2026.© GTRES

Por su parte, el pantalón de talle alto, pernera recta y bajo con vuelta refuerza esa preferencia por los cortes tradicionales, alejándose de las siluetas más ajustadas. Para completar el conjunto, Felipe VI ha apostado por una camisa blanca de cuello italiano y una corbata azul cobalto, que introduce un favorecedor contraste cromático. El broche final lo ponen unos mocasines negros de acabado charolado, que añaden un punto ligeramente más relajado sin restar formalidad al resultado.

El rey Felipe VI durante su encuentro con el presidente de Chile, José Antonio Kast, en Madrid, el martes 3 de noviembre de 2026.© GTRES

El chaleco: la prenda que puso de moda Carlos II de Inglaterra

Mucho antes de convertirse en una pieza habitual del traje de tres piezas, el chaleco ya ocupaba un lugar destacado en el vestuario de la realeza. Su popularidad se remonta a 1666, cuando Carlos II de Inglaterra impulsó su uso en la corte, convirtiéndolo en símbolo de distinción y refinamiento. Con el paso de los siglos, su diseño ha evolucionado hasta dar lugar a la versión que conocemos hoy, capaz de aportar sofisticación y favorecer la silueta. Y es que, más allá de su valor estético, ayuda a definir la figura y permite mantener una apariencia cuidada incluso al prescindir de la chaqueta. Razones por las que, 360 años después, continúa siendo un clásico de la moda masculina.