Si estás pensando en poner a punto tu vivienda, reformar la cocina es una de las decisiones más emocionantes (y también más estresantes): querrás que sea práctica, cómoda y bonita. Hace tiempo que dejó de ser un espacio meramente funcional y de paso para convertirse en el corazón del hogar: allí se toma el aperitivo con los amigos mientras se prepara la comida, los niños hacen los deberes a nuestro lado y la estética compite ya de tú a tú con la del resto de la casa.
El problema es lo fácil que resulta dejarse llevar por modas que no encajan con nuestro día a día, o quedarse bloqueado ante tanta inspiración en redes sociales. Para no equivocarnos ni gastar de más, hemos pedido consejo a Mariana Bernar. "Como interiorista, tengo muy claro qué funciona a largo plazo y qué se queda obsoleto en dos años", asegura. Esta es su guía: "cinco apuestas seguras y cinco errores de los que te arrepentirás".
© Franzisco GonzálezSÍ a las cocinas semiabiertas
Entre las tendencias que sí compensan, la primera tiene que ver con la distribución. "Hoy los espacios responden a un estilo de vida más fluido, en el que se hace vida en toda la casa y cada metro cuadrado cuenta", explica la interiorista. La cocina abierta fue toda una revolución, pero el día a día (olores, humos, el ruido del lavavajillas o la necesidad de tenerlo todo siempre recogido) nos ha llevado a buscar un término medio: las cocinas semicerradas o semiabiertas.
Su propuesta pasa por puertas correderas o escamoteables, cerramientos de vidrio con perfilería metálica fina, como el de este proyecto de su estudio, o muretes divisorios a media altura. "Esto permite que la luz fluya y la casa se perciba más amplia, pero mantienes la opción de aislar la cocina cuando lo necesites. Estética y funcionalidad, siempre de la mano", resume.
© BallingslövSÍ al almacenaje a tu medida
"Es fundamental entender cómo funciona cada hogar en su día a día, porque eso determinará la distribución y las necesidades de la cocina", apunta Bernar. Llenar cada centímetro de pared con armarios altos hasta el techo puede parecer lógico de entrada, pero no siempre es la mejor solución. Su recomendación es hacer una auditoría real de lo que se necesita guardar: "A veces, ganar almacenaje con cajoneras profundas y gavetas extraíbles en los muebles bajos es mil veces más cómodo, despeja las paredes y aporta continuidad visual al espacio".
Conviene, además, pensar en la rutina, en la forma de cocinar y en esos pequeños caprichos, como un rincón para el café de especialidad (por ejemplo, este mueble desayunador de Ballingslöv), y darles protagonismo. "No tengas miedo de prescindir de los armarios altos tradicionales en al menos una de las paredes principales", anima. En su lugar apuesta por una balda decorativa puntual, unas vitrinas ligeras con frentes de vidrio o una pared con un bonito revestimiento sobre la que colgar un cuadro. "La vitrina retroiluminada para exponer la vajilla es todo un acierto esta temporada", añade.
También gana fuerza la llamada cocina mueble o 'unfitted kitchen', con piezas que parecen independientes, como un aparador, una vitrina o una mesa de trabajo, en lugar de un bloque continuo. Y un detalle poco glamuroso pero clave: un espacio para el reciclaje integrado en los módulos bajos. Tenerlo en cuenta desde el comienzo de la reforma "evitará que termines con tres cubos vistos en medio de tu cocina".
© Franzisco GonzálezSÍ a la personalidad con criterio
"Hemos dejado atrás el minimalismo frío y sintético", afirma la experta. La tendencia actual apuesta por casas cálidas, con alma, que reflejen nuestra personalidad, y la cocina no es una excepción. El roble natural o el nogal aportan elegancia y calidez, y un papel pintado puede rematar el conjunto. "No tengas miedo de usar madera en la cocina: los tratamientos hidrófugos actuales la protegen a la perfección", tranquiliza.
Los frentes con relieve, alistonados o de palillería vertical rompen la monotonía de los muebles lisos, y las maderas en tonos oscuros son, en sus palabras, "un sí rotundo esta temporada". También se puede arriesgar con burdeos, verdes suaves o terracota. Eso sí, matiza, no todo vale: "Si tu cocina es muy pequeña, evita los colores muy oscuros y el exceso de almacenaje alto, para no tener la sensación de que el espacio se te cae encima".
Otra opción que gana terreno son los porcelánicos de pequeño formato con acabado artesanal para alicatar mobiliario a medida, como un banco para el office o una isla, siempre lejos de la zona de cocción. En la imagen, una propuesta de Mariana Bernar Estudio.
© deVOLSÍ a un elemento central
"La isla sigue siendo el sueño de muchos, pero hay que saber diseñarla para que no se convierta en un obstáculo y tener claro que no siempre funciona; por ejemplo, en espacios reducidos", advierte Bernar. Como alternativa, plantea otro elemento central que sirva tanto de superficie de trabajo como de punto de encuentro: una bonita mesa de cocina antigua de madera maciza, igual que en esta propuesta de deVOL.
Si no quieres renunciar a ella, puedes reinterpretarla combinando un material resistente, como la piedra sinterizada o un porcelánico de gran formato, con una mesa o barra volada en madera natural. "Así se diferencia claramente la zona de preparación de la de tapeo o desayuno, y la transición resulta mucho más ergonómica y humana", detalla.
© Franzisco GonzálezSÍ a la iluminación por capas
"La luz es la herramienta de interiorismo más potente para transformar un espacio", sostiene la interiorista. Por eso invita a decir adiós al plafón cenital y a diseñar un sistema por capas: una técnica bajo los muebles superiores o sobre la zona de cocción y el fregadero, "colocada de forma que tu cuerpo no proyecte sombras", como en esta cocina de su estudio; luz ambiental con tiras led, foseados en el techo o en los zócalos, y una lámpara colgante decorativa sobre la mesa, la barra o la isla.
La decoración, añade, tiene que conversar con los acabados. Unas sillas de diseño, una mesa especial, unos textiles para el banco, un estor o un papel decorativo "rematan y terminan de dar a la cocina la calidez y el carácter que queramos darle".
© AlvicNO a las cocinas blancas impolutas
El total white es una de las tendencias de decoración que están perdiendo fuerza hoy en día. "Durante años, la cocina blanca fue la reina indiscutible, pero hoy corre el riesgo de resultar clínica y falta de personalidad", explica Bernar. Si te gustan los tonos claros, propone blancos rotos, arenas, beiges piedra o tonos topo, "que aportan calidez y envejecen mucho mejor visualmente". Este diseño de Alvic combina módulos en coral con armarios en tonos neutros.
Tampoco convence el efecto industrial con conductos vistos, que puede resultar algo frío en una vivienda. Por eso, quien no quiera renunciar a ese estilo debe contrarrestarlo con acabados en madera y tonos beige o arena que lo hagan más acogedor.
© Ute DoeringNO a los materiales delicados
Los azulejos tradicionales o las baldosas hidráulicas con patrones muy marcados junto a los fuegos se van quedando atrás, y mantener limpias decenas de juntas sobre la zona de cocción es poco práctico. Lo mismo ocurre con los acabados lisos ultrabrillantes en tonos muy oscuros o negros, en los que las huellas aparecen a la mínima: "Son muy elegantes, pero muy poco sufridos".
En las encimeras, el error más habitual es instalar piedras naturales porosas, como algunos mármoles blancos sin sellar, en una isla donde se corta limón o se derrama vino "es comprarse un problema de manchas crónicas", avisa. Y el microcemento en suelos y encimeras "es muy fotogénico, pero se fisura, se mancha y exige mucho mantenimiento". Su alternativa: "Prioriza acabados texturizados mate, porcelánicos de alta resistencia o cuarzos técnicos, que ofrecen una estética impecable y una gran resistencia a las manchas". En la imagen, una encimera de Himacs.
© Paloma Pacheco TurnesNO al exceso de baldas
Hubo un tiempo en que las estanterías abiertas parecían buena idea para lucir la vajilla o guardar los alimentos en bonitos botes decorativos. "¿La realidad? Polvo y la presión constante de mantenerlo todo perfectamente estilizado", ironiza la interiorista. "La funcionalidad recupera su trono", sentencia.
Mejor optar por zonas de exhibición puntuales, como una pequeña estantería integrada entre los muebles altos o un módulo vitrina que responda a esa necesidad de exposición, pero de forma controlada y fácil de mantener en el tiempo. Así lo resuelve este proyecto de Cocinas Río.
© ramonsolerNO a los grifos negros
Es cierto que los grifos negros sobre una encimera clara aportan un contraste muy gráfico y, en la foto, resultan irresistibles, "pero en el día a día son de los acabados más sacrificados de la cocina". La cal, las gotas secas, los restos de jabón y las huellas se marcan enseguida, y los fregaderos de composite negro tienden a blanquear con el tiempo.
Si te gusta el efecto oscuro, Bernar sugiere tonos que perdonan más, como el grafito, el bronce envejecido o el gun metal, o bien el latón cepillado o el acero inoxidable de calidad, "que envejecen con dignidad y disimulan mucho mejor el uso diario". En la imagen, un grifo de Ramonsoler en acabado cobre cepillado.
© WhirlpoolNO a los electrodomésticos a la vista
Diseñar una cocina espectacular para llenarla después de pequeños electrodomésticos (freidora de aire, robot de cocina, cafetera de cápsulas, tostadora) acaba con la estética y reduce el espacio útil de trabajo. "Mi consejo: no diseñes tu cocina sin prever un mueble desayunador o un armario con puertas escamoteables y tomas de corriente interiores", señala la interiorista. La tendencia que de verdad compensa es la encimera despejada. Los electrodomésticos integrados, como este lavavajillas de Whirlpool, ayudan a mantener una imagen limpia sin recargar el ambiente.
En cocinas abiertas al salón, un frigorífico que sobresale diez centímetros, el microondas de sobremesa o un lavavajillas sin panelar rompen la armonía visual. Si no encuentras un modelo estético, lo mejor es destinar parte del presupuesto a panelar los electrodomésticos clave. "Conseguirás que la cocina parezca un elegante mueble de salón y elevarás al instante el nivel estético de toda la vivienda", concluye.




