Dos interioristas coinciden en cómo serán las cocinas del futuro: "El verdadero cambio vendrá con el uso de la inteligencia artificial en la cocina"
Lluïsa Deulonder y Chone de la Sotilla, al frente de Deulonder part of Gunni & Trentino, señalan la inteligencia artificial como una de las tendencias que transformarán las cocinas del futuro, desde frigoríficos conectados a la lista de la compra hasta sistemas que ayudarán a gestionar mejor la despensa.
La cocina se ha convertido en uno de los grandes centros de la vida en casa. Además de cocinar, hoy es un lugar para comer, conversar, trabajar y compartir tiempo con familiares y amigos. Esta nueva manera de habitarla exige repensar su distribución, su conexión con el resto de la vivienda y la elección de materiales capaces de resistir el paso del tiempo.
Lluïsa Deulonder y Chone de la Sotilla, interioristas y alma mater de Deulonder part of Gunni & Trentino (www.deulonder.com), conocen bien este espacio en constante cambio y mantienen intacta la curiosidad por todo lo que puede ofrecer. “Siempre estamos pendientes de las novedades que podemos incorporar a la cocina. Nos estimula descubrir que surgen continuamente nuevas ideas. Es un mundo que nos interesa y nos apasiona de verdad”, explican. Con esta inquietud como punto de partida, comparten las claves para diseñar cocinas funcionales, acogedoras y preparadas para las necesidades del futuro.
De estancia secundaria a centro de reunión: así ha cambiado la cocina
Durante mucho tiempo, la cocina ocupó un lugar más discreto en la vivienda, separada de las estancias destinadas a recibir visitas. Sin embargo, la posibilidad de compartir el espacio mientras se prepara la comida ha cambiado su papel y también la manera de organizar la casa. Este proyecto lo firma Deulonder part of Gunni & Trentino.
“Antes la cocina quedaba más relegada, pero a partir de poder tener un lugar para compartir con la familia o los amigos, ha adquirido más relevancia”, explica Lluïsa. El office ha ganado protagonismo y puede convertirse en el comedor que se utiliza a diario, incluso reemplazando por completo al formal.
Una cocina abierta a la conversación: el cambio que transforma la vida familiar
La transformación de la cocina responde a una forma de vivir más compartida. Cuando la preparación de la comida se desarrolla en un espacio separado, quien cocina puede quedar al margen de las conversaciones. Las distribuciones abiertas y la incorporación de una zona para comer permiten mantener el contacto con los demás y disfrutar de la preparación de los alimentos como una actividad colectiva.
“Al final, todos los invitados acababan dentro de la cocina”, recuerda Lluïsa. De ahí que hoy resulte tan importante reservar un lugar, por pequeño que sea, para sentarse a comer o acompañar a quien está cocinando. La cocina se convierte así en un espacio comunicativo, pensado para que la familia y los amigos puedan reunirse sin que nadie tenga que abandonar la conversación.
Este ambiente colorista de cocina lo ha reformado Cubicup.
La cocina se abre a nuevas experiencias: cocinar ya no es una tarea aislada
Hay una clara evolución en la tendencia y la cocina ahora ese espacio en el que apetece alargar el desayuno, compartir una conversación mientras se cocina, hacer una pausa durante la jornada o reunirse con amigos al final del día. Para conseguirlo, el diseño debe ir más allá de la estética y responder a distintas formas de disfrutarla. La distribución por zonas, las superficies de trabajo y la incorporación de soluciones que facilitan las tareas cotidianas permiten adaptar el espacio a cada momento, sin que todo gire exclusivamente alrededor de cocinar.
Chone defiende precisamente esa relación entre la cocina práctica y el placer de utilizarla: “Ambas cosas están totalmente ligadas y conviven en perfecta armonía”. La tecnología también puede contribuir a ello, como muestra el electrodoméstico de Elica que aparece en la imagen. Se trata de ‘Lhov’, un sistema que reúne horno, placa de inducción y extracción en un único aparato, una solución que concentra varias funciones y libera espacio en el diseño de la cocina.
El truco decorativo para integrar una cocina abierta sin que desentone
Cuando la cocina comparte espacio con el salón y el comedor, su diseño debe dialogar con el interiorismo del conjunto. Para Chone, el color desempeña un papel esencial en esa continuidad visual, tanto en las estancias abiertas como en las cocinas independientes que se proyectan teniendo en cuenta el resto de la vivienda.
“El color es fundamental porque unirá ambos espacios”, señala la interiorista. Por eso, antes de definir los acabados de la cocina, conviene conocer los materiales y las tonalidades previstos para las demás zonas. El pavimento y el mobiliario pueden contribuir a crear una base común, mientras que elementos como el papel pintado, las cortinas o las tapicerías del comedor permiten introducir matices y diferenciar ambientes sin romper la armonía.
En la propuesta, la cocina de Rekker, está integrada en el resto de la zona de día.
Por qué una isla puede cambiar la forma de utilizar la cocina
Una cocina que también funciona como comedor, lugar de trabajo y punto de encuentro necesita una distribución capaz de responder a diferentes actividades. La isla es una de las soluciones posibles, siempre que las dimensiones de la estancia y la circulación lo permitan. Lluïsa destaca que trabajar alrededor de una superficie central favorece la participación y el contacto visual. “Es mucho más participativo trabajar alrededor de una isla que de cara a la pared”, afirma. En ella se puede preparar una ensalada entre amigos, cocinar con los niños o elaborar galletas en familia. Pero en cocinas más pequeñas, conviene priorizar las funciones que mejor respondan a las necesidades del hogar apostando, por ejemplo, por módulos en península.
Estamos viendo una cocina de estilo art déco, en la que destaca la isla con base metálica, en una vivienda reformada de forma integral por HarpCollection.
Desayunadores y puertas escamoteables: soluciones para despejar la encimera
La búsqueda de una mayor limpieza visual ha impulsado soluciones que permiten ocultar determinados elementos sin renunciar a la comodidad. Las columnas con puertas escamoteables y los desayunadores integrados en el mobiliario son recursos útiles para guardar pequeños electrodomésticos y mantenerlos accesibles cuando se necesitan.
Lluïsa matiza que no se trata de hacer desaparecer toda la cocina, sino de decidir qué conviene mostrar y qué es preferible mantener guardado. La cafetera, la tostadora o el exprimidor pueden quedar recogidos tras unas puertas y volver a sacarse fácilmente (como vemos en esta propuesta de Mobalpa). De este modo, la encimera queda más despejada cuando termina la actividad cotidiana.
De los electrodomésticos ocultos a la inducción invisible: así se consigue una cocina más integrada
Especialmente en las cocinas abiertas al salón, integrar los electrodomésticos ayuda a mantener una continuidad visual entre los distintos ambientes. El frigorífico, el lavavajillas y la lavadora (cuando no se encuentra en un lavadero independiente) suelen ocultarse tras frentes a juego con el mobiliario, de manera que pasan desapercibidos y la cocina se percibe como un conjunto más uniforme. También es posible optar por electrodomésticos panelados, que dejan visibles los mandos, pero disimulan el resto del aparato.
Si se quiere, hoy existen sistemas de inducción invisible, instalados bajo la superficie de la encimera, y soluciones que integran los fogones en el propio plano de trabajo. Son alternativas que permiten mantener una estética más despejada sin renunciar a la funcionalidad de la zona de cocción.
Como señala Lluïsa, no se trata de ocultarlo todo por sistema, sino de decidir qué solución encaja mejor con el uso de la cocina y con el resultado estético que se busca.
Esta cocina está equipada con el mobiliario ‘Dresde’, de El Corte Inglés, una propuesta que destaca por la pureza de sus líneas y la calidez de sus acabados. La encimera, realizada en granito natural, combina elegancia atemporal y una elevada resistencia al uso diario.
Las decisiones que ayudan a crear una cocina atemporal y funcional
Elegir una cocina pensando únicamente en las tendencias del momento puede hacer que su estética resulte anticuada antes de que termine su vida útil. Chone recomienda apostar por mobiliario de calidad, materiales resistentes y una gama cromática tranquila, sin recargar la estructura principal con colores demasiado llamativos, como ocurre en esta, de Roca Cocinas.
“Nosotras diseñamos cocinas para que duren”, explica. La experiencia le ha permitido comprobar que algunos proyectos siguen funcionando y conservan su vigencia décadas después. La suya, asegura, tiene 27 años y la mantendría tal como está. No es una cuestión de dimensiones, sino de que responda a las necesidades cotidianas: “Si falla la funcionalidad, la cocina pierde todo su sentido y muere a los dos años”.
También aconseja elegir con cuidado los materiales de las superficies de trabajo y evitar acabados poco prácticos en las zonas sometidas a un uso intenso. Si apetece incorporar una tendencia, es preferible hacerlo mediante elementos fáciles de renovar, como los textiles o el papel pintado, en lugar de condicionar todo el diseño.
La inteligencia artificial prepara una revolución en la cocina doméstica
Lluïsa y Chone vaticinan que la próxima gran transformación de la cocina llegará de la mano de la inteligencia artificial. Más allá de los cambios estéticos, esta tecnología puede modificar nuestra relación con los electrodomésticos y simplificar algunas de las tareas domésticas. “Creemos que el verdadero cambio vendrá con el uso de la inteligencia artificial en la cocina”, coinciden.
Frigoríficos capaces de gestionar la lista de la comprao despensas que detecten qué productos faltan y deben reponerse, podrían ayudarnos a anticipar necesidades y organizar mejor el día a día. Un cambio comparable al que supuso la incorporación de aparatos como el lavavajillas o el microondas, que transformaron las rutinas domésticas y redujeron el tiempo dedicado a determinadas tareas.