La planta y la decoración de la cocina deben ir en armonía, si queremos aprovechar mejor el espacio y apostar por la comodidad y la funcionalidad. Aunque todas tienen sus trucos de distribución, hoy nos centramos en las cocinas alargadas y, en muchos casos, estrechas, ya que presentan ciertas peculiaridades.
Para ello, hemos pedido a la decoradora Ana Hernández, profesora de la escuela de interiorismo Insenia, que nos dé las claves para sacar partido a una cocina alargada. Trucos para evitar el 'efecto pasillo', hacer crecer los metros a lo ancho y a lo alto, derrochar estilo, como las grandes y cuadradas, e, incluso, contar con una zona de office.
© Montse GarrigaUna circulación fluida y cómoda
La planta alargada, y muchas veces estrecha, de estas cocinas plantean un desafío: la distribución. Como señala la experta "el problema más habitual en este tipo de cocinas es la circulación. Es difícil conseguir el famoso 'triángulo de trabajo' en un espacio rectangular e implica que sea menos funcional. Además, otro problema muy común es la falta de espacio de paso. Y, por tanto, la dificultad de moverse dos personas a la vez, abrir cajones y puertas, etc. Y otro inconveniente derivado de una cocina estrecha y alargada es la falta de luz natural, ya que de existir una ventana estará en uno de los extremos y no llega bien la luz a toda la cocina”.
Esta propuesta de Luzio Studio hace frente a estos problemas con una distribución en paralelo cómoda y funcional. Tener un espacio central amplio y una salida exterior resultan de gran ayuda.
© Amador TorilDistribuciones que funcionan
A la hora de sacar partido al espacio y hacer que se vea más amplio, la interiorista apuesta por "una distribución en línea o en paralelo (según el tamaño de la cocina) evitando la fuga de metros en zonas de paso y aperturas de puertas y aprovechando al máximo el almacenamiento, ya que no existirán esquinas”.
En línea, esta propuesta del interiorista Alberto Torres, cuenta con todo lo necesario para el día a día: encimera, sitio para guardar, espacio central para moverse cómodamente...
© BC3 CocinasCon capacidad de almacenaje
“La clave para optimizar espacios va a estar en el mobiliario de almacenaje. Para aprovechar cada centímetro, deben ser muebles de suelo a techo. Además, mejor extraíbles para tener un acceso fácil a toda su profundidad y evitar esas zonas inaccesibles del fondo de los armarios. También es recomendable que tengan organizadores internos, para evitar desorden y fugas de espacio dentro de cada cajón o módulo. Es preferible evitar los muebles esquineros, pero, si los hay, que salgan completamente hacia afuera”, recomienda la decoradora de Insenia.
La apertura de este mueble de BC3 Cocinas facilita el día a día y hace que podamos ver y acceder a todo el interior fácilmente.
© Amador TorilEn tres dimensiones
Cuando se trata de rentabilizar el espacio, cada centímetro suma y las paredes se convierten en buenos aliados. "El almacenamiento en vertical es imprescindible. Para optimizar al máximo la capacidad de almacenaje, debemos aprovechar el espacio en altura. Muchas veces pensamos (y distribuimos) en m² y se nos olvida que las estancias tienen 3 dimensiones”, cuenta la interiorista.
En esta propuesta de la interiorista y profesora de Insenia Silvia Trigueros, con estilismo de Cristina Sánchez Goitia, los módulos altos llegan casi hasta el techo, logrando espacio para guardar sin recargar. Las cocinas blancas y de madera siempre son un acierto.
© Jordi CanosaTriángulo de trabajo: aliado del día a día
“El triángulo de trabajo es un concepto de diseño para conectar las tres zonas principales de una cocina, que son la de cocción (placa o fuegos), lavado (fregadero) y almacenamiento (nevera y despensa), para que sea funcional. Lo ideal sería: "sacas la comida, la lavas y la cocinas". En estancias estrechas es más complejo realizar ese triángulo y lo que debemos priorizar es el fácil acceso y circulación entre áreas, colocándolas en línea en ese orden”, recomienda la experta.
Esta propuesta de la interiorista Pia Capdevila, las zonas están situadas de tal manera que facilitan el día a día. Al tener un espacio central amplio y una distribución en U, todo resulta más sencillo.
© David BallesterLa colocación de los electrodomésticos
Cuando todo centímetro cuenta, la ubicación de los distintos elementos y electrodomésticos es clave para moverse con comodidad, no dar paseos innecesarios y localizar todo a la primera. "Siguiendo esta misma lógica de 'sacas la comida, la lavas y la cocinas', deberíamos colocar la nevera lo más cerca de la entrada para tener un fácil acceso cuando llegas con la compra. A continuación, el lavavajillas justo al lado del fregadero y, por último, la columna de horno y microondas", aconseja la decoradora de Insenia.
Como en esta propuesta de Alem Arquitectura. Su espacio central despejado permite una circulación fluida, mientras que los muebles de suelo a techo multiplican el sitio para guardar. Por cierto, el frigorífico integrado está junto a la puerta.
© Amador TorilCon una zona de office
Disponer de una zona para comer en la cocina siempre es un plus. Para este tipo de plantas, la experta recomienda situarla “preferiblemente al final. Una vez que la comida está cocinada, la sirvo. Por tanto, debe estar a continuación de la zona de cocción. Debes tener en cuenta que no interfiera en el acceso a la estancia. Si colocas el office nada más entrar y el espacio es estrecho, cuando haya gente sentada no vas a tener una correcta circulación”.
Aqui, la interiorista Silvia Trigueros la ha ubicado en la zona final de la barra, junto a la salida al exterior. De forma que no entorpece el paso, está cerca de los fuegos y resulta un rincón muy agradable con luz natural.
© Jordi CanosaMuebles multifuncionales e invisibles
Además de una buena distribución, el mobiliario de cocina es clave para hacer más cómodo y funcional el espacio. “Muebles multifuncionales y pequeños, de los mismos tonos que las paredes para integrar visualmente. Piensa que los contrastes siempre van a atraer visualmente hacia el espectador. También electrodomésticos integrados y frentes sin tiradores, para que haya limpieza visual. Suelos con algún patrón en el sentido de la cocina para alargar visualmente y una iluminación integrada en los muebles altos. Ten en cuenta que una mala iluminación va a hacer que parezca más pequeña”, señala Ana Hernández.
Esta propuesta de la interiorista Pia Capdevila, con estilismo de Mar Gausachs, cumple todos los requisitos para que una cocina alargada no se sienta ni se vea estrecha.
© Garde HvalsöeLuz natural y color: directamente relacionados
A la hora de elegir el color de la cocina, la experta lo tiene claro, la luz va a marcar el camino. Y sí, los oscuros también son bienvenidos en ciertos casos. “La gama va a depender de la luz natural con la que cuente. En espacios con luz natural debemos evitar los tonos oscuros. Usaremos tonos claros que la reflejarán y la potenciarán, haciendo el espacio más amplio y luminoso. Sin embargo, en cocinas sin ella o con muy poca, precisamente lo interesante es usar colores oscuros que, al no reflejar la luz, harán que las superficies se pierdan un poco visualmente y perdamos la percepción de dónde están dando amplitud visual”, comenta la interiorista.
Luminosidad y cocina blanca siempre forman un buen dúo, como el de este ambiente de Garde Hvalsöe.
© Cocinas SuarcoUna iluminación funcional
Lo decimos siempre, la luz tiene la capacidad de transformar los espacios y cambiar la percepción que tenemos de él. Por eso, la iluminación de la cocina siempre es fundamental, sobre todo cuando tienes que jugar con la planta y los metros. La experta explica cómo debe ser: "luz general en techo para limpieza e iluminación puntual en zonas de trabajo bajo los muebles altos o con luminarias colgantes. Es muy común el uso de tiras de led para dar un toque más actual”.
Esta propuesta de Cocinas Suarco establece una iluminación a capas, con focos en el techo, luces en el interior de los muebles y bajo los armarios altos, perfectas para trabajar.
© Carla Capdevila8 claves de experta
La interiorista Ana Hernández resume los aspectos más importantes en ocho claves. Consejos que van desde el color hasta las medidas necesarias que debe tener tu cocina alargada (esta de Cocinas Río).
- Opta por una distribución en línea para cocinas de menos de 2,2 metros de ancho y en paralelo si dispones de más de 2,5 m.
- Deja al menos 90 cm de paso entre muebles o entre la pared y el mobiliario.
- Planifica una correcta circulación por las zonas, evitando desplazamientos y cruces innecesarios.
- Escoge bien los colores, teniendo en cuenta la luz y no las tendencias. Si eliges una cocina verde solo porque se lleva ahora, querrás cambiarla en 7 u 8 años.
- Elige los materiales teniendo en cuenta la durabilidad según el uso que le des a la cocina. Si te apetece arriesgar con algún material o color en tendencia y te da miedo cansarte, piensa que la encimera o algunos frentes de muebles altos son elementos muchos más sencillos de cambiar, sin entrar en grandes obras ni inversiones.
- No te olvides de los dos tipos de iluminación: la general y la puntual de trabajo. Si solo pones la luz en el centro del techo te arrojarás sombra a ti misma mientras cocinas.
- Invierte en buenos muebles. Hasta el techo, con capacidad máxima y extraíble. Son algo más caros, pero merece la pena sin duda.
- Añade el estilo personal con los objetos decorativos. Es importante imprimirle un toque especial a cada espacio de nuestro hogar, y la cocina no es una excepción. Da el acento de color con algún objeto decorativo, luminaria o papel pintado en una pared. Podrás cambiarlo fácilmente cada poco tiempo y otorgar un aire nuevo a tu cocina sin apenas inversión.




