Una decoración silvestre

Cristina, la novia que cambió Nueva York por Madrid en una boda con guiños turcos y "los meseros y el seating plan bordados con flores"


El enlace, una ceremonia por lo civil, se celebró al aire libre y ella lució un vestido sencillo de Fátima González Atelier


Boda de verano con look de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
20 de mayo de 2026 a las 19:00 CEST

En la celebración de una boda todo suma y que los novios se sientan cómodos en su gran día comienza, siempre, con la selección de un espacio que haga soñar a la pareja. Así lo hicieron Cristina y Hakan, quienes en su enlace con ceremonia civil escogieron Villa de Saudade, en Galapagar, Madrid. Fue en junio cuando tuvo lugar su gran día, al aire libre y con un entorno envidiable. “A Hakan y a mi nos encanta la naturaleza. Solo ves árboles, un lago y el jardín. Es una finca de una familia que tiene una concesión con el Grupo Mentidero. Tiene muchos detalles de inspiración portuguesa y la casa es una auténtica preciosidad de piedra”, nos explica ella.

Boda de verano en Madrid con vestido de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio

Apoyo profesional en la organización de la boda

Durante los preparativos se esmeraron por cuidar la decoración de la jornada, sin transformar en exceso el escenario, teniendo en cuenta la belleza del paisaje, pero poniendo un toque muy suyo. Para lograr cumplir las expectativas que tenían en mente, confiaron en el trabajo de una wedding planner. “Viviendo en Nueva York sabíamos que nos facilitaría mucho el proceso. Elegimos a Pilar, de Miluca. Estuve en una boda que organizó Pilar en Gijón, y fue una de esas bodas de las que te acuerdas al cabo de unos meses, de estas bodas inolvidables. Yo quería delegar en alguien de confianza”, apunta nuestra protagonista.

Boda de verano con vestido de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio
Votos de novios© Ereaga Studio

Para Cristina, la idea de contar con apoyo en una fecha tan señalada estaba clara desde el principio. La distancia, además, lo hacía imprescindible: “desde el primer momento el trato con Pilar fue super fácil. Su única preocupación era que estuviéramos tranquilos. Necesitas a este tipo de personas a tu alrededor cuando preparas una boda, que a veces puede ser un poco estresante”.

Decoración de ceremonias civiles de boda© Ereaga Studio

Además de los meses de preparativos, nos cuenta que su organizadora de eventos brilló el día del enlace y para ella tan solo tiene palabras bonitas: “el día de la boda Pilar se volcó como si fuera su propia boda. Estaba involucrada hasta en el más mínimo detalle. Coordinó a todos los proveedores a la perfección, estuvo trabajando en que todo fuera perfecto hasta el último minuto”. 

Decoración de bodas de verano© Ereaga Studio

“Como anécdota, al montarme en el coche que me llevaba a la finca, el pobre chófer me preguntó que quién era Pilar, porque le había llamado cinco veces en 15 minutos para asegurarse de que llegaba puntual a recogerme. Diría que Pilar hace esto por vocación, su involucración era absoluta. Elegir a Pilar fue sin duda una de las mejores decisiones que pudimos tomar”, asegura.

Centros de flores bodas© Ereaga Studio
Boda en Madrid con vestido de novia de Fátima González© Ereaga Studio

Las claves de la decoración silvestre

La ceremonia civil tuvo lugar al aire libre y la pareja escogió un montaje sencillo, elegante y atemporal para este rincón. Sillas de forja con cojines blancos, abundantes verdes, cestos con flores silvestres y gerberas a todo color listas para ser lanzadas al concluir esta parte de la boda protagonizaron la decoración de esta zona. 

Decoración de bodas en junio© Ereaga Studio

El convite se desarrolló en un salón cubierto con techo de cristal y toldos en tejido natural. Para esta zona, los novios optaron por mesas imperiales, mantelería blanca, flores de colores en pequeños recipientes de cristal labrado, eucalipto en forma de camino de mesa, cubiertos de plata, vajilla transparente y verdes colgantes. 

Minuta de boda© Ereaga Studio

Un guiño a los países de origen

En sintonía con la tendencia que impera en las bodas actuales, esta novia viral confió en un detalle elegante y especial: “hicimos los meseros y el seating plan bordados con flores con Little Catalina. También queríamos incluir detalles que representaran el mix cultural de la boda. Hakan nació en Nueva York, pero es medio turco, medio francés, y yo española (¡más española que el aceite de oliva!)”.

Meseros de boda bordados© Ereaga Studio

Escogieron, entonces, a modo de regalos para sus invitados, unos abanicos, en guiño a España y unas pulseras con el ojo turco: “era gracioso ver a todos los invitados con la pulsera”.

Seating plan de boda bordado© Ereaga Studio

En el menú también lograron equilibrar el peso de ambas nacionalidades. “Yo me aseguré de que hubiera un cortador de jamón y Pilar nos ayudó a encontrar un foodtruck muy mono de kebab turcos, que pusimos en la parte del baile. Todos los invitados comentaron que eran de los mejores kebabs que habían comido en su vida, fue un éxito total”, señala Cristina.

Boda de verano con look de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio

Nuestra protagonista recuerda como uno de los instantes más divertidos "cuando hicimos nuestro primer baile con una canción de bachata de Juan Luis Guerra, que luego enlazamos con NuevaYol de Bad Bunny. Todo el mundo entró a bailar. Fue un momento muy especial, con todos nuestros amigos bailando con nosotros", comparte. 

Ceremonia civil de boda con arena© Ereaga Studio
Boda civil© Ereaga Studio

Su historia de amor

Para entender cómo estos recién casados llegaron hasta su esperado gran día, preguntamos a Cristina cómo conoció a Hakan. “Nos conocimos en IESE, en Barcelona, haciendo un MBA”, revela. Cinco años de relación les llevaron hasta el ‘si, quiero’. “Empezamos a salir en 2020, durante nuestro segundo año del MBA. Estuvimos un año juntos en Barcelona, luego dos años a larga distancia, yo en Londres y Hakan en Nueva York”, agrega.

Vestido de novia sencillo de verano de Fátima González© Ereaga Studio

El matrimonio llegó tras mucho esfuerzo por mantenerse unidos y encontrar su sitio en el mundo. “Por fin yo me mudé a Nueva York y casi al año nos prometimos. Conseguimos superar la larga distancia y acabar en la misma ciudad, y como dicen lo más cursis: ‘triunfó el amor’. Ambos teníamos claro que si la convivencia en Nueva York funcionaba, daríamos el paso de casarnos, y así ha sido”, rememora.

Ramo de novia silvestre© Ereaga Studio

La importancia del ramo de novia

Comenzaron así unos preparativos en los que todos los elementos contaban para lograr su enlace soñado, con notas rústicas. Si la decoración fue cuidada al milímetro, también lo fue su ramo nupcial. Ana, de Bukka Flores, se encargó de la creación del diseño floral de estilo campestre. “Elegí un ramo de estructura desigual, con un aire silvestre, con un mix de magarzas (similar a las margaritas) y otras flores en tonos amarillos”, describe.

Boda en Madrid con vestido de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio

El ramo estaba atado con un lazo repleto de significado. “Mi cuñada, Lara, me regaló una pulsera con mucho significado. Aparte de que era algo viejo, algo prestado y algo azul, era de mi suegra de cuando era pequeña. Sus dos hermanas la tienen igual. Mi suegra nos dejó de manera muy repentina hace dos años. Era una persona muy importante y especial para mí. Sabía que la echaría mucho de menos en este día y poder llevarla conmigo en el ramo fue uno de los momentos más especiales de ese día”, desvela.

Look de novia sencillo de verano de Fátima González© Ereaga Studio

La sencillez convertida en vestido de novia

Como es habitual, en la llegada a la ceremonia, todos los ojos se posaron sobre el traje nupcial que había escogido la novia. Cristina confió en Fátima González Atelier, a quien conocía porque le hizo el vestido a su hermana mediana el día que se casó, en abril de 2024. “Para mí tener flexibilidad era clave, ya que viviendo en Nueva York necesitaba poder hacerme pruebas exprés. Fátima fue super flexible desde el minuto uno, me hizo el boceto un miércoles y el viernes de esa semana ya me estaba probando la toile”, apunta.

Vestido de novia de Fátima González© Ereaga Studio

El proceso comenzó en octubre y en marzo el look estaba terminado. “Estaba feliz con el resultado”, nos dice. Para ella era importante que la diseñadora no impusiera su estilo, sino que hubiera un equilibrio entre su opinión y la de la experta. “Mi boda era civil, al aire libre y el día que empezaba el verano. Sabía que quería un vestido más rústico y sobre todo quería algo con lo que yo no me viera 'disfrazada', algo que me representara”, añade.

Boda civil en Madrid© Ereaga Studio

Cuando le consultamos acerca de cuál era su punto de partida, nos cuenta que investigó en una red social que le sirvió de apoyo. “Nunca había utilizado Pinterest, pero he de reconocer que fue mi gran aliado para este proceso. Mi mejor amiga Marta, que ofició mi boda, me iba mandando ideas y yo las iba añadiendo a un moodboard. Viendo mi moodboard había mucha consistencia en las fotos que pasaron el filtro, los vestidos que me gustaban eran simples, pero a la vez únicos”. Propuestas fluidas perfectas para casarse al aire libre.

Un paso a paso en buena sintonía

A su primera cita, nuestra protagonista acudió con sus ideas claras y las expuso al equipo del taller. Sencillo y ligero y elegante eran los atributos para la pieza que buscaba. “Fátima me propuso utilizar una seda rústica y añadir unas quillas en muselina de seda. Fue un proceso mucho más fácil de lo que me imaginaba. Confié en Fátima y en sus propuestas, y sin duda acerté. La estructura del vestido no cambió significativamente respecto la toile. Hicimos modificaciones menores, al escote, por ejemplo. Fátima lo fue adaptando prueba tras prueba”. 

Novia con invitadas estilosas© Ereaga Studio

Cada visita al atelier, la relación entre Fátima, Nati (de su equipo) y Cristina se fortalecía. Era lo que esta novia define como una reunión de amigas. "Como curiosidad, mi hermana pequeña Lucía se casa en noviembre y ha decidido seguir con la tradición familiar de hacerse el vestido con Fátima. Lo curioso es que las tres tenemos estilos muy diferentes y Fátima se adapta a la perfección a la esencia de cada una”. Así, con la pequeña, pondrán fin a una bonita etapa.

Look de novia de verano de Fátima González© Ereaga Studio

Del look de belleza a los complementos

"Aparte del tratamiento glow unos días antes de la boda, me cuidé la piel con Ana, de Clínica Alos, (que es una auténtica crack) los meses anteriores a la boda y la tuve resplandeciente. Me preocupaban los granitos y las manchas y tuve la piel sin imperfecciones el día de la boda. Se la recomiendo a cualquier novia". El día del 'sí, quiero' se puso en manos de Clara González, quien había maquillado y peinado a su hermana anteriormente. A ella la contactó en cuanto se prometió para que guardara la fecha. La calma que le transmitió hizo los preparativos mucho más fáciles. Además de un rostro con tonos cálidos y dorados, su peinado fue muy acertado: "tras muchas dudas, opté por un semirrecogido, que Clara me propuso el día de la prueba. Me alegro de haberla escuchado, porque al final es el peinado que acabé eligiendo. Ella me sugirió pensar con que peinado me veía yo misma en mi día a día. Me olvidé del moño y ganó el semirrecogido". 

Alpargatas de novia© Ereaga Studio

En un principio el velo era un accesorio descartado por Cristina, pero poco antes del gran día, cambió de idea. A esto le sumó unas alpargatas de Castañer. “Me las regalo mi tía y las compré cuando vine a Madrid en Navidad. Me encantaban los detalles dorados, si hubiera diseñado un zapato de cero para este día habrían sido así”, dice.

Pendientes de novia© Ereaga Studio

Por último, para completar el estilismo faltaban las joyas, que fueron discretas y muy favorecedoras. Como pendientes, escogió unos de diamantes y oro rosa que “mi amiga Laura, que es una experta en joyas, me ayudó a encontrar” y aparte incorporó una pulsera tipo rivière que le regaló su suegro justo el día antes de la boda.

Vestido de novia sencillo de Fátima González© Ereaga Studio

El álbum de recuerdos

"Un momento muy especial fue tener a nuestros respectivos muy buenos amigos oficiar nuestra ceremonia civil. Tacho es amigo de Hakan de la universidad, y Marta es amiga mía del cole, nos conocemos desde que tenemos tres años. Ambos consiguieron que fuera una ceremonia muy personal y única. Se volcaron en la preparación durante meses, consiguieron que todo el mundo se sintiera incluido considerando el hándicap del idioma. Nunca me habría imaginado que fuera a ser tan especial. Yo me pasé la mitad de la ceremonia llorando, especialmente con el discurso de mi cuñada, Lara". 

Entrada de la novia en la boda© Ereaga Studio
Entrada de la novia en ceremonia civil boda© Ereaga Studio

"El otro momento muy especial fue la entrada a la comida, bailando los dos como locos. Es una sensación bastante única e inexplicable, tener a toda la gente que quieres unida, ver a todo el mundo junto celebrando un momento tan especial para nosotros. Fue muy importante, sobre todo para nosotros: yo vivo lejos de mi familia y la familia de Hakan está esparcida por mil países. Ver a mis amigas del cole, de la universidad, mi familia, con la familia y amigos de Hakan, fue algo único y que recordaré siempre".

Boda civil con look de novia de Fátima González Atelier© Ereaga Studio

A modo de conclusión, esta estilosa novia aconseja comenzar con margen a preparar cada detalle de la boda. En su opinión, es fundamental tomarse un tiempo para organizar y entender que entrar en desacuerdo con tu pareja es algo natural: “hacer la lista de invitados visualizando el seating plan  (quién se va a sentar con quién, ver si tienes a alguien descolgado)”. Porque lo importante es saber que es parte del proceso. “Todas las parejas pasan por esto y al final acaba siendo un momento que recordarás toda la vida”, defiende.