Un enlace con miles de detalles

Lucía, la novia experta en lujo que escogió una decoración con servilletas bordadas por su suegra y "piezas de antiguos escaparates de Loewe"


Para su boda en Elche, confió a Calvente Atelier el diseño de sus dos looks tipo túnica y rescató manteles 'vintage' de su abuela en el seating plan


Vestido de novia de Calvente Atelier y boda en Elche con decoración espectacular© Ereaga Studio
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
13 de mayo de 2026 a las 19:00 CEST

Lograr que una boda tenga personalidad pasa, en muchos casos, por la elección de una temática que envuelva todo el evento. En el caso de Lucía, una recién casada con un look y un enlace con un marcado sello personal, hubo una idea clara desde el primer momento: “queríamos una celebración mediterránea con toques italianos, en homenaje tanto al viaje de pedida como a los meses que yo viví en Roma”. Con esta premisa como punto de partida, ella y su ya marido, Javier, se casaron en Elche, en la Basílica de Santa María, donde la novia se bautizó y el posterior banquete se sirvió en Jardines de Abril. 

Decoración de mesas imperiales de boda© Ereaga Studio

De este último enclave la pareja quedó prendada desde el primer momento, dada su abundante vegetación. Nuestra protagonista explica que les pareció la mejor opción: “por su carácter natural, fresco y por lo bien que se integraba con nuestra idea de una boda mediterránea”. Para lograrlo apostaron por una decoración sencilla con detalles cuidadosamente seleccionados. 

Centros de mesa de boda con claveles© Ereaga Studio
Look de novia de Calvente Atelier y boda en Elche con decoración espectacular© Ereaga Studio

Piezas decorativas hechas por la novia y la madrina

Lucía y Javier confiaron en la elegancia de los “taburetes rústicos, manteles blancos, y piezas rescatadas de antiguos escaparates de Loewe, que colocaron cerca de la mesa de los vinilos”. Además, la propia novia se encargó de diseñar toda la papelería de la boda: desde las invitaciones a las minutas.

Boda de verano 2025© Ereaga Studio

Las mesas de la cena estaban decoradas con claveles y verduras, un montaje que elaboró con mucho gusto el equipo de Chitina. En cada asiento, las invitadas se toparon con un detalle de Guerlain, firma en la que trabaja Lucía: una máscara de pestañas. A esto se sumó un regalo para cada convidado, que había bordado a mano la madre del novio: las servilletas. “Cada una llevaba el nombre del invitado y un dibujo único, un trabajo artesanal que le llevó un año completo. Fue uno de los regalos más especiales de toda la boda”, reconoce la alicantina.

Decoración de mesas imperiales de boda de verano© Ereaga Studio

El elemento más imponente del menú

De aquel espectáculo para los sentidos disfrutaron unos 200 invitados, amigos y familiares de los novios. “Al haber crecido, estudiado y trabajado en tres ciudades diferentes, vinieron tanto de Madrid, Valencia y Elche. Hicimos una cóctel preboda para que todos pudieran conocerse el día de antes”, revelan.

Tarta de boda ensaimada© Ereaga Studio

Ellos degustaron las delicias que ofreció Terre, desde su ravioli de boletus con gamba roja hasta su volcán de lotus con helado de leche fría. A modo de recena, la novia cayó rendida ante un capricho dulce, para el que tuvo que hacer una ardua investigación. “Nos empeñamos en tener una ensaimada XXL para cerrar la cena. Lo que parecía un deseo sencillo se convirtió en una pequeña misión que nos llevó meses de gestiones, contactando con diversas panaderías de Menorca, Madrid y Alicante hasta que finalmente lo logramos”.

Seating plan con verduras y claveles boda© Ereaga Studio

“El seating plan lo compusieron manteles vintage de mi abuela, que saqué esa misma semana. Estaba decorado con claveles —flor protagonista del día— y verduras, como guiño al concepto natural y mediterráneo que querían transmitir”, nos explica.

Seating plan con verduras y claveles© Ereaga Studio

La sensibilidad de una novia que trabaja en belleza

Nuestros protagonistas renunciaron a contar con wedding planner en su gran día. Para Lucía, la boda era una oportunidad de hacer su sueño realidad, pues siempre quiso hacerse cargo de su enlace, a modo de reto personal. “Mi trayectoria profesional en el mundo del diseño, trabajando para firmas como Guerlain, Aristocrazy o Dior Beauty, me ha dotado de una sensibilidad especial para cuidar cada detalle y las herramientas necesarias a nivel de gestión”, defiende.

Regalos para invitados de boda© Ereaga Studio

Desde el concepto hasta la creación de cada escenario, esta alicantina disfrutó sobremanera de poder aplicar todos sus conocimientos y experiencias a un día tan señalado. “En mi día a día profesional me encargaba de proveedores, timings y coordinar la producción, ya que una parte de mi trabajo era precisamente la parte estética y decorativa de los eventos de marca”, relata.

Menú de boda© Ereaga Studio
Servilletas bordadas en bodas© Ereaga Studio

"Uno de mis mejores recuerdos fue la cena en general. No pudimos parar de bailar ni un segundo, gracias a la música italiana de los años 50 a los 80 que pincharon con vinilos. Fue mágico ver la cara de alegría de mi abuela diciéndome: "¡Esta canción es de mi época!". Logramos que la cena no fuera un protocolo, sino una auténtica fiesta desde el primer plato", rememora.

Vestido de novia de Calvente Atelier y boda en Elche© Ereaga Studio

En el aperitivo, los novios y sus invitados brindaron con Croft Twist, una bebida de tendencia que Lucía tenía claro que no podía faltar. "Para el cóctel contamos con Pucheros Atómicos, dos DJs gallegos que se desplazaron desde A Coruña con su colección de vinilos antiguos. Pincharon temazos de funky pop italiano durante el cóctel y toda la cena, convirtiéndola en una auténtica fiesta desde el principio", señala.

Boda viral en Elche© Ereaga Studio

Una cuidada ceremonia

Al igual que el convite, la ceremonia fue, del mismo modo, inolvidable. “La ofició el director de nuestro colegio, quien también nos dio la primera comunión. Fue íntima y cargada de emoción”. La pareja recogió un conjunto de conchas del mar y las utilizó como arras, en sintonía con la decoración que vistió la iglesia. 

Columnas decorativas entrada iglesia© Ereaga Studio

“Se pensó como un homenaje a la sobriedad natural del Mediterráneo: buscamos un estilo verde, sin estructuras visibles y optamos por ramas de olivo y velas que llenaban el pasillo central de una calidez natural”, apunta Lucía. 

Entrada de la iglesia decoración© Ereaga Studio
Boda en Elche© Ereaga Studio

Tampoco dejaron al azar los detalles relativos al sonido en la ceremonia, desvela. "El órgano histórico de la basílica fue tocado por Javier Gonzálvez, profesor de música de ambos en el colegio. Y la voz la puso David Agulló, un niño de la escolanía del Misteri, al que descubrimos años antes en el musical de Los chicos del coro en Madrid", concede Lucía.

Boda de verano al aire libre© Ereaga Studio

La salida de la iglesia fue especial, un homenaje silencioso que hicieron a una invitada importante al subirse a un Jeep blanco. "No fue una elección al azar, sino un guiño muy especial a mi madre, ya que era su coche favorito. Fue un momento divertido y, al mismo tiempo, cargado de simbolismo para nosotros".

Vestido de novia con escote bardot© Ereaga Studio

Ereaga Studio estuvo al frente de la fotografía de esta jornada. Sus retratos son un recuerdo que los recién casados se guardan en el corazón. "Arantza y Ezequiel no solo se encargaron de inmortalizar de una forma única ese día, si no que nos cuidaron durante el mismo como si fuéramos familia".

Vestido de novia de Calvente Atelier© Ereaga Studio
Look de novia con escote bardot de Calvente Atelier© Ereaga Studio

Un amor surgido en la infancia

Cuando consultamos a Javier Quiles Escudero y Lucía Zornoza Sánchez cómo comenzó todo, la joven nos traslada a su historia de amor, gestada en la infancia. Todo empezó en el colegio, al que fueron juntos desde los tres años, pero no fue hasta bachillerato cuando sus caminos se cruzaron. “Volvimos a coincidir en la misma clase. Después de meses como  amigos, en la Nochevieja de 2016 nos dimos cuenta de que lo nuestro era algo más y empezamos a salir justo antes de irnos a la universidad”, revelan.

Vestido de novia Calvente Atelier vaporoso© Ereaga Studio

Aquello dio sus frutos, porque juntos fueron creciendo en cada etapa y en nuevos escenarios. “Nos mudamos a Valencia para estudiar; Javi se formó en economía y marketing digital, mientras que yo hice arquitectura. Más tarde, la vida nos llevó a Madrid, donde me especialicé en arquitectura de Interiores y desarrollé mi carrera como arquitecta y visual merchandiser”, cuenta Lucía.

Look de novia con escote bardot© Ereaga Studio

Actualmente la pareja reside en Dublín, pues ella está de excedencia para acompañarle a él en su trabajo en Google. “Siempre nos hemos apoyado incondicionalmente en nuestros sueños, intentando impulsarnos y hacernos crecer mutuamente. Para nosotros, esa es una de las claves fundamentales de nuestra relación”, defiende.

Look de novia de Calvente Atelier y boda en Elche© Ereaga Studio

Las claves de su compromiso

Tras ocho años de relación, estos novios se animaron a dar el gran paso. Lo habían hablado a menudo, querían casarse jóvenes y Lucía sabía que el momento de la petición de matrimonio se acercaba. “A los dos nos apasiona viajar, y yo le tengo un cariño muy especial a Italia tras haber vivido unos meses en Roma. Por eso, el escenario no pudo ser más perfecto: en marzo de 2024, durante un viaje a Cinque Terre, Javi planeó la tarde ideal. Me pidió matrimonio en un barco frente a Porto Venere”. Aquel día él le entregó un anillo de compromiso de Sansoeurs de oro rosa y diamantes, “que Javi consiguió meses antes de que saliera oficialmente a la venta”.

Ramo de novia de claveles neutros© Ereaga Studio

Del ramo de novia a un look especial

Tras descubrir los entresijos de su historia de amor y los detalles que marcaron su boda, preguntamos a Lucía acerca de su estilismo. El ramo de novia fue un complemento clave que combinaba con la decoración, pues estaba compuesto de claveles en un elegante rosa empolvado. La creación se ató con un detalle en honor a su madre, que no pudo acompañarla ese día: “una cinta de seda que bordé yo misma con una frase que mi madre me escribió en una carta antes de fallecer cuando yo era pequeña: ‘Mamá siempre estará ahí para siempre’”.

Vestido de novia con escote bardot de Calvente Atelier© Ereaga Studio

La pieza más esperada, su vestido de novia, fue un trabajo de Calvente Atelier, firma a la que escogió por su sensibilidad. Entre diseñador y clienta surgió un flechazo desde el primer momento que les permitió trabajar en buena sintonía: “Mi amiga Carmen era diseñadora en Inditex y un día hablando con ella le pregunté sobre cómo se hacían los vestidos las chicas que trabajaban allí. A raíz de eso, me dijo que tenía un amigo que era diseñador de Zara Home y que tenía un atelier de novias tanto en A Coruña como en Madrid, desde hacía poco tiempo”.

Novia con sus invitadas© Ereaga Studio

Al comenzar el proceso de creación del diseño, Lucía no tenía claro qué buscaba, pues en su mente había cantidad de referencias, pero sí tenía algunos requisitos importantes: “quería tejidos naturales, ligeros y con un toque artesanal”. El resultado combinaba satén de seda, organza de seda y seda rústica natural, “buscando una mezcla de texturas muy ligera, casi etérea”.

Baile nupcial© Ereaga Studio

De esos momentos de citas nuestra protagonista guarda preciosos recuerdos. Al principio iba con tensión, preocupada por no saber cómo iba a quedar la prenda. “Prácticamente diseñamos el vestido juntos y, como soy una perfeccionista de los detalles, añadí elementos hasta el último día”, reconoce. Dado que Calvente Atelier se encontraba en Madrid, donde también residía Lucía, el proceso permitió que desde Elche llegaran su abuela y sus tías. “Pasar esos días juntas, compartiendo los nervios y los avances del diseño, es uno de los recuerdos más especiales que guardo de todo el camino hacia el altar”, revela.

Segundo look de novia© Ereaga Studio

Un segundo look para la fiesta

Lucia llevó un segundo look en su gran día, aunque en un principio no lo pensó así. “Para el vestido principal, empezamos con un boceto basado en varias referencias que me encantaban, pero al llegar a la primera prueba de la toile, decidí cambiarlo por completo; me había enamorado de otra idea que no se me iba de la cabeza”, cuenta. Entonces su tía Gema le sugirió que no descartara el primer look, sino que empleara su patrón para hacer un diseño apto para la fiesta. Así fue como se decantó por esta idea asimétrica, muy cómoda, para el baile.

Zapatos de novia© Ereaga Studio
Zapatos de novia con punta cuadrada© Ereaga Studio

De los zapatos de los que se enamoró a la elección de belleza

Los accesorios pusieron la guinda al conjunto. Empezando por los zapatos, una propuesta de Bottega Veneta en la que se fijó antes de prometerse. Se los probó en varias ocasiones en la tienda de la firma, pero en un viaje a Roma se decidió a acercarse a su Outlet, ubicado en Florencia. “Me puse en contacto con ellos para ver si de casualidad las tenían y me dijeron que si pero que no tenían mi talla. Dos días antes de irnos a Roma la chica me avisó de que habían traído mi talla. Así que decidimos ir a pasar un día a Florencia exclusivamente para recogerlos. Fue un momento mágico y otro de los recuerdos que guardo con más cariño de los preparativos”.

Joyas de novia© Ereaga Studio

Todos los complementos que escogió, apunta, tenían un sentido. Por un lado, los pendientes de oro blanco y diamantes vintage, de una joyería madrileña que le regalaron sus suegros en la pedida. También lució una pulsera de pedida de su madre y un anillo de su abuela. 

Pendientes de novia© Ereaga Studio

El detalle más original lo reservó para el baile, con su segundo look: “añadí un toque más atrevido con el collar Botticelli de Suma Cruz, un regalo de mis mejores amigas”. Para entonces ya no contaba con velo, que le había acompañado el resto del día, una creación de seda rústica a juego con las texturas de su primer vestido.

Coleta de novia© Ereaga Studio

José Ángel García fue el experto responsable de su peinado, que se improvisó en el último momento por expreso deseo de la novia. La elección fue una coleta baja, aunque en las pruebas ella se había decidido por un moño, la opción de llevar recogido no le convencía. “Con la particularidad de dejar una goma blanca a la vista a propósito y unas tiras sueltas para darle un aire más actual y fresco”, añade nuestra protagonista.

Maquillaje de novia© Ereaga Studio

Lucía buscaba un maquillaje de lo más natural y para lograrlo se puso en manos de su tía, quien siempre la ha maquillado en momentos especiales, pues se dedica a ello. Apostó por una firma que conoce a las mil maravillas: “No faltaron mis polvos favoritos Terracotta de Guerlain”.

Vestido de novia de Calvente Atelier y boda en Elche con decoración espectacular© Ereaga Studio

El look del novio

Lucía quiere hacer mención, igualmente, a la elección de estilo de su marido: "Javi llevó un traje cruzado de dos piezas de Momos Tailors, confeccionado en tela de Loro Piana, con corbata vintage de Hermès y zapatos de Crownhill Shoes. Completó el look con los gemelos heredados de su abuelo y un Longines vintage con caja de oro, regalo de pedida".

Boda religiosa en Elche© Ereaga Studio

"La música de la fiesta corrió a cargo del DJ Demo Rulez. El broche de oro: la última canción fue Summercat, dando comienzo oficial al verano y cerrando un día inolvidable. El vídeo, grabado en Super 8, fue un regalo muy especial de Carmen Barceló, amiga íntima, que quiso inmortalizar el día con un lenguaje visual muy personal", señala.

Entrada de la novia en la iglesia© Ereaga Studio

Recuerdos

Lo más especial de la jornada, recuerda esta novia viral, fue compartir tantos momentos (también de preparativos) con sus seres queridos. La atmósfera que se creó se queda para siempre en su memoria. Rememora con especial ilusión el camino hasta la iglesia, pues antes de salir hacia allá se encontró con todas sus amigas. “Me asomé al balcón y vi a todas mis amigas esperándome abajo para acompañarme andando a la basílica. Fue un momento muy 'Romeo y Julieta', super emotivo, que me ayudó a soltar los nervios antes de llegar al altar”, nos dice.

Salida de los novios de la iglesia en su boda© Ereaga Studio

Por último, si tuviera que quedarse con un instante, ese sería, sin duda, la entrada a la ceremonia con su abuela, “el instante más emocionante de mi vida”. Y es que les une una bonita historia: “Ella me ha cuidado siempre y tenerla a mi lado en ese recorrido fue el homenaje más bonito que podía rendirle”. Que mejor privilegio que ese.