Arreglos florales inspiradores

"Me encantó la idea de poner claveles y flores rojas en la decoración, era un poco arriesgado": la boda de Andrea, la novia del sombrero cordobés


Las tres flores de tendencia en los montajes nupciales estuvieron presentes en este enlace en el banquete, pero las variedades en blanco también se colaron en rincones destacados


Vestido de novia de Toni Santón© KIWO
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
8 de abril de 2026 a las 19:30 CEST

Pensar en arreglos florales en las bodas de 2026 es imaginar variedades exóticas y tropicales, que se combinan con cascadas de verdes y con otras opciones más clásicas, siempre desde una visión escultural. Es algo que se repite temporada sí y temporada también en toda clase de enlaces en los que existe una importante inversión en decoración nupcial. Y es que crear ambientes de ensueño pasa no solo por diseñar una gama cromática para el enlace, sino también por entender qué espacios deben vestirse y qué estilo quieren los novios para su gran día. En bodas como la de Andrea Rojas y Fran Rodríguez, que tuvo lugar en Alicante, las tendencias estuvieron muy presentes y el rojo fue el color protagonista. Hoy centramos la mirada en sus montajes decorativos, que te animarán a incluir este color en las mesas y rincones del ‘sí, quiero’ gracias a las flores que todas las novias quieren este año.

Decoración de mesas con flores rojas© KIWO

Al bucear a través de las imágenes del gran día de esta pareja, una boda civil que se desarrolló en finca Torre Juana el pasado mes de noviembre, podemos identificar dos tonos diferentes: el rojo, pensado para el convite y el blanco, que vistió zonas desangeladas, córners especiales y, por supuesto, los espacios de la ceremonia (oficiada por el tío de la novia). Fue una idea que los novios tuvieron clara desde el momento en el que se dispusieron a preparar su día soñado. “La organización fue muy guay. Nos gustó ocuparnos nosotros. Obvio fue muy estresante, pero lo volvería a repetir, me pareció muy divertido”, nos cuenta Andrea.

Mesas de boda con claveles rojos, gerberas y anturium© KIWO

Las flores más demandadas

El rojo fue el tono elegido para vestir el banquete de este ‘sí, quiero’ en pleno otoño, en una jornada en la que acompañó el buen tiempo. Esta tonalidad tan vibrante se hizo presente en las flores que los floristas con más estilo y dominio de la creatividad quieren este 2026 para sus arreglos: anturium, gerberas y claveles. Junto a las variedades capaces de crear cascadas, estas propuestas han ganado protagonismo en centros de mesa que parecen salidos de un bodegón moderno y que aunque incorporan diferentes alturas, no restan visibilidad a los comensales. 

Boda en Alicante con decoración en rojo© KIWO

“La decoración de la boda la tenía superclara; por la época en la que se celebró, quería algo más oscuro y atrevido y me encantó la idea de poner claveles y flores rojas. Era un poco arriesgado, pero si alguien podía entenderme era Aurora, de Las Flores de Aurora. Fue todo un acierto y dio mucho juego en la fiesta, todo el mundo se las puso en el pelo o en los bolsillos”, relata esta estilosa alicantina. 

Centros de flores con claveles rojos, gerberas y anturium© KIWO
Minuta de boda© KIWO

Una fusión de tonos en equilibrio

Andrea y Fran confiaron en una apuesta monocromática que combinaba estas flores rojizas, de gran fuerza visual, con una relajada selección de elementos: manteles neutros de lino con otros de rayas sobre blanco, que se mezclaban con sillas de bambú, bajoplatos de ratán, cristalería sencilla, vasos labrados en verde, platos de pan labrados en blanco y cubertería plata. Este montaje creaba un ambiente sofisticado y original a partes iguales, muy apropiado para acompañar la fachada de la finca, pues el menú se sirvió al aire libre, en un espacio que contaba con unas bonitas guirnaldas de bombillas.

En lo que a personalización se refiere, la pareja optó por unos bonitos marcasitios de barro, con los nombres de los convidados y una lazada en rojo, colocados en cada asiento de cada mesa. Como meseros, se decantaron por un papel rústico con cada número indicado, que colocaron dentro de los centros florales. La minuta, con un entrante, un principal, un postre y una selección de la bodega inscrita, seguía la estética marcada para toda la boda, en tonos rojos, con texto caligráfico en negro y pequeñas ilustraciones decorativas. Esta última una de las e para los próximos meses. 

Invitadas de boda con estilo

El convite fue el escenario al que todos los invitados quisieron hacer fotos. No en vano, los recién casados habían hecho un meticuloso estudio en lo que a su estilo se refiere. Los profesionales, sin duda, hicieron el resto para construir una atmósfera que hizo las veces del mejor photocall, desde la mesa presidencial al candy bar. Un resultado luminoso y alegre que bien podríamos encontrar en otras estaciones del año.

Seating plan con claveles rojos, gerberas y pimientos© KIWO
Seating plan con claveles rojos© KIWO

Verduras y piezas recicladas para un rincón especial

Antes de llegar a degustar los platos, que nuestros protagonistas habían preparado con tanto cariño para esta jornada, los asistentes a la misma pudieron acercarse a descubrir dónde debían sentarse. El seating plan fue la mejor carta de presentación que les esperaba antes del banquete, pues precisamente el rojo era el color escogido para el mismo. Sobre una única mesa de aire antiguo, los claveles se disponían en el interior de vasijas de barro, también en pequeños recipientes, colocados encima de soportes y cajas de madera, y en bases de musgo. Esta flor se combinaba con gerberas, tomates cherry y pimientos naturales a tono y en medio de este alegre bosque se colocaron los diferentes listados de mesas.

Ceremonia de boda civil al aire libre con flores blancas© KIWO

El blanco para la ceremonia

De manera acertada y armoniosa, Andrea estimó que el rojo fuera el tono para la celebración, pero no quiso añadir un color tan llamativo a un momento tan emotivo y solemne como la ceremonia. En su lugar recurrió al siempre versátil y minimalista blanco, que estuvo presente en el pasillo nupcial, en la zona del altar simbólico y también en otros rincones que quedaron capturados en su galería fotográfica, gracias al trabajo de Kiwo. “Hubo muchos momentos especiales, pero la verdad la ceremonia fue muy especial”, confiesa Andrea.

Decoración de ceremonias de boda en blanco
Vestido de novia de Toni Santón con chaqueta y sombrero cordobés© KIWO

Los económicos lisianthus, las vistosas hortensias, los bonitos alelíes y las silvestres margaritas, en tonalidades blancas y verdes se disponían en grandes cestos de mimbre que potenciaban un nada improvisado efecto como ‘recién recogidos del jardín’. Estas canastas se colocaban a diferentes alturas y creaban una atmósfera romántica y delicada. Del mismo modo que los novios se decantaron por estos arreglos en la ceremonia, los utilizaron en la mesa dulce y entradas que más tarde servirían de escenario para retratos. 

Rincón dulce decorado con cestos de flores blancas© KIWO

Para dar forma a cada uno de estos detalles, los prometidos no estuvieron solos, sino que contrataron el apoyo de expertos. “Contamos con una wedding planner, Sonia, para que el día de la boda nos ayudara y nosotros pudiéramos disfrutar. Tengo que decir que las chicas que gestionan la finca nos ayudaron mogollón y fueron súper atentas y amables”, señalan.

Vestido de novia de Toni Santón con sombrero cordobés y ramo de claveles© KIWO
Vestido de novia de Toni Santón con chaqueta© KIWO

El look de la novia, también con claveles

Andrea y Fran se casaron la misma semana que ella cumplía 30 años, tras una pedida de matrimonio en Andorra después de cinco años de amor y otros tantos de amistad —desde los 17 años—. En su esperado gran día, esta novia alicantina recurrió al diseñador de confianza de su familia, Toni Santón, a quien tiene mucho cariño y que creó para ella un look de tres piezas que se desmontaba. “Durante la boda me iba quitando piezas del vestido e hicimos una falda más de fiesta, para que pudiera estar cómoda y disfrutar todavía más si es que era posible”, nos explica ella misma. 

Este diseño constaba de una chaqueta voluminosa y estructurada, con botonadura asimétrica y una base de vestido con tejido arrugado. Con el resultado quedó encantada y le añadió un maquillaje natural de Nieves Velasco y un recogido pulido con raya al lado hecho por la peluquería Arte y Cabello. Aparte, quiso poner una atención especial a los accesorios.  

Vestido de novia de Toni Santón con chaqueta y sombrero cordobés boda en Alicante© KIWO

Además de unas sandalias de Yves Saint Laurent que compró con su marido, su cuñada y un amigo, unos pendientes sencillos, un anillo de su suegra y un sombrero cordobés que encontró en una tienda local de Alicante, enamoraba su ramo. Era una propuesta de tallo largo realizada exclusivamente con claveles, la flor favorita de esta recién casada, en tono rosa maquillaje. “Me dio cero dolores de cabeza porque tenía a la mejor florista: Aurora, de Las flores de Aurora. Ella y yo fuimos al ‘cole’ juntas y no tenía duda de que entre las dos íbamos a encontrar lo indicado. Simplemente confié en ella y lo volvería a hacer”. 

Vestido de novia desmontable con escote cuadrado© KIWO

Y concluye: “recuerdo que unas amigas unos días antes me regalaron una medallita para el ramo, para que mi abuelito me acompañara en el día más especial de mi vida. Fue uno de los regalos más bonitos”.