Tomar vinagre de manzana sin pasteurizar en ayunas regula tu metabolismo: nuestras nutricionistas lo confirman


Nuestra nutricionista nos explica si es cierto que este truco sirve para mejorar nuestra salud, tener menos hambre y controlar el azúcar en sangre


Mujer guapa bebiendo un vaso de agua en la cama© Getty Images
8 de abril de 2026 a las 19:00 CEST

Tomar vinagre de manzana sin pasteurizar con el estómago vacío es una recomendación que se ha hecho muy popular. Según se dice, ayuda a regular el metabolismo, controlar la glucosa, reduce el apetito… Pero, ¿qué dice la ciencia? 

La realidad es que cada vez se habla más de su efecto en la glucosa, la saciedad y el metabolismo y se apunta a que el vinagre de manzana sin pasteurizar puede tener un papel complementario en un estilo de vida saludable, siempre dentro de un patrón de alimentación equilibrada y acompañado de ejercicio regular. Para averiguarlo, hablamos con dos expertas en nutrición que nos aclaran cuál es la realidad de esta costumbre. 

Mujer tomando vinagre de manzana y mirando por la ventana© Getty Images

¿Qué hace exactamente en el organismo?

"El vinagre de manzana se ha popularizado mucho como una solución rápida para mejorar la salud, pero conviene ponerlo en contexto", explica de entrada Klau Gago, especialista en nutrición consciente y PNIE. Puede tener efectos interesantes, sobre todo en cómo el cuerpo gestiona la glucosa cuando se consume junto con las comidas, pero a día de hoy no hay evidencia sólida para considerarlo una herramienta eficaz por sí sola para perder grasa o cambiar la composición corporal. Es importante entenderlo como un apoyo puntual, no como una solución en sí misma.

"El vinagre de manzana sin pasteurizar, tomado antes de las comidas principales, ha demostrado que ayuda a la regulación metabólica y a controlar los niveles de glucosa y de colesterol en sangre. Así los estudios muestran que el ácido acético que contiene reduce las respuestas posprandiales de glucosa e insulina en sangre y aumenta la sensación subjetiva de saciedad", detalla por su parte la dietista y nutricionista Vanesa León, colaboradora de El Granero.

Esto, añade León, puede ayudar a evitar picotear entre comidas, porque contribuye a que los niveles de glucosa en sangre se mantengan más estables, ya que que el vinagre de manzana actúa sobre la glucosa mediante tres mecanismos principales: primero, reduce la acción de la enzima α-amilasa, que es la que descompone los almidones en azúcares; segundo, facilita que las células absorban mejor la glucosa, utilizándola como energía; y tercero, modula ciertos factores de transcripción, es decir, proteínas que regulan la actividad de genes implicados en el metabolismo de los carbohidratos. 

De esta manera, su efecto no se limita únicamente a la digestión inmediata de los alimentos, sino que influye en varias rutas metabólicas del organismo, ofreciendo un beneficio más amplio sobre el equilibrio energético.

Bodegón de una botella de vinagre de manzana y manzanas en un jardín © Getty Images

¿Por qué tomarlo en ayunas?

"El vinagre de manzana sin pasteurizar se ha convertido en un auténtico alimento funcional, más allá de su uso culinario como aliño de ensaladas", aclara Vanesa León. Tomarlo por la mañana permite que sus componentes actúen sin interferencias de otros alimentos, y muchas personas encuentran que esta práctica ayuda a empezar el día con mayor sensación de control sobre el apetito y la energía.

El truco de tomarlo en ayunas diluido en agua se ha extendido porque "sus nutrientes, enzimas, bacterias activas, polifenoles y en especial el ácido acético que contiene ofrecen una combinación de beneficios para la salud general, desde regular el azúcar o el colesterol en sangre hasta contribuir a la mejora de la salud digestiva", agrega. 

Además, incluirlo como hábito matutino es sencillo y puede integrarse fácilmente en la rutina diaria. Por ejemplo, se puede disolver el vinagre en agua templada y acompañarlo de un vaso de agua o incluso de una infusión suave, lo que favorece la hidratación.

Mujer relajada en la cocina bebiendo té© Getty Images

Cómo tomarlo sin que dañe nuestra salud

A la hora de seleccionar un vinagre de manzana asegúrate de que este es sin pasteurizar y ecológico. "El vinagre de manzana, especialmente cuando se elabora con manzanas ecológicas prensadas en frío, conserva una alta concentración de polifenoles, con actividad antioxidante y antiinflamatoria, por lo que estaremos ganando no solo el beneficio asociado al control glucémico sino un plus de protección frente a enfermedades crónicas relacionadas precisamente con la inflamación y la oxidación celular prematura", indica la nutricionista-dietista y colaboradora de El Granero. 

Asimismo, nos dice esta experta, "al tratarse de un alimento fermentado, la no aplicación de calor (vinagre de manzana sin pasteurizar y sin filtrar) contribuye a mantener los microorganismos vivos y enzimas activas que pueden contribuir al equilibrio de la salud digestiva". Por eso, incluirlo en ensaladas, aderezos o como toque final en platos crudos también aporta beneficios adicionales más allá del consumo matutino.

Otra de las precauciones importantes, como decíamos, consiste en disolver una cuchara sopera de vinagre de manzana sin pasteurizar en un vaso de agua. "No lo tomes directamente sin diluir. El ácido acético es corrosivo para el esmalte de los dientes por lo que es fundamental aplicar esta dilución", advierte. 

También tienes que tener en cuenta que el alimento es muy ácido y puede irritar el esófago y la mucosa gástrica si se consume concentrado o de forma habitual. Por ello, se recomienda siempre diluirlo en agua y si es posible beberlo con pajita. Además, aclara Klau Gago, "no es buena idea en personas con reflujo, gastritis o sensibilidad digestiva, porque puede empeorar los síntomas". 

Y, por supuesto, empezar con dosis pequeñas para observar tolerancia: 1–2 cucharadas diluidas en un vaso de agua suele ser la medida empleada en los estudios.

Mujer tomando una infusión en la terraza © Getty Images

¿Funciona igual si se toma en otro momento del día?

"Sí, aunque es una práctica habitual consumir el vinagre de manzana a primera hora, antes del desayuno, lo cierto es que este truco resulta efectivo antes de cualquier comida principal (también en comida o cena), especialmente cuando estas ingestas incluyen alimentos ricos en hidratos de carbono. Incluso se puede usar como aderezo en ensaladas, verduras o salsas, aprovechando los beneficios del ácido acético y los polifenoles sin depender del momento del día", explica Vanesa León. 

Por su parte, Klau Gago indica que depende del objetivo. "Si se busca modular la respuesta glucémica, tiene más sentido tomarlo antes o junto a las comidas. Tomarlo en ayunas, como suele recomendarse, no ha demostrado un beneficio diferencial claro según la evidencia actual". 

Por último, no debemos obviar que el vinagre de manzana sin pasteurizar y con "la madre", es decir, esa sustancia turbia que a veces se ve flotando en este alimento sin pasteurizar, debe formar parte de una alimentación equilibrada y consciente. Incluido como un aderezo saludable, formando parte también de la gastronomía y las recetas, especialmente utilizado en crudo, es un gesto sencillo que aporta un apoyo a la salud general, desde la regulación de glucosa hasta la mejora de la digestión y la protección antioxidante.

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