Mercedes Herrero, ginecóloga: "Cuando te estresas los hombros suben, la mandíbula se tensa y el abdomen se contrae, incluido el suelo pélvico"


Los músculos que van de la pelvis al coxis -y se ven afectados por la postura o la respiración- guardan relación con los dolores de espalda y el bruxismo: trabajarlos es invertir en bienestar integral


El trabajo abdominal que activa el transverso del abdomen y el suelo pélvico, coordinado con la respiración, protege esta musculatura durante el ejercicio© Getty Images
24 de marzo de 2026 a las 19:00 CET

No es un tema habitual en nuestras conversaciones y, sin embargo, cuidar el suelo pélvico es básico en nuestra salud. Pero, ¿por qué es tan importante que le prestes atención? Cuando nos referimos a esta parte del cuerpo, estamos aludiendo al conjunto de músculos que se extiende desde la parte delantera de la pelvis hasta el coxis y que actúa como una especie de sostén para órganos tan importantes como la vejiga, el útero y el intestino. Aunque no lo veamos ni pensemos en él a diario, trabaja constantemente. 

"Es fundamental en la salud y el bienestar de la mujer, porque nuestros órganos internos se apoyan sobre él", explica la doctora Mercedes Herrero, ginecóloga, experta en sexualidad y colaboradora de Intimina. "Tener estos músculos fuertes y tonificados es esencial para el mantenimiento y control de los esfínteres". Además, participa en la función sexual y en momentos tan importantes como el embarazo, para soportar el peso del bebé y permitir su paso al canal del parto.

mujer preparada para hacer ejercicio, con una botella de agua en la mano© Getty Images/Tetra images RF

El estrés tensa el suelo pélvico y la mandíbula

Durante mucho tiempo, el cuidado del suelo pélvico se ha asociado a la gestación o al posparto. Sin embargo, tal y como nos ha confirmado la fisioterapeuta Crys Dyaz, ex nadadora de élite y directora de los centros Crys Dyaz & Co, podría haber problemas de bruxismo relacionados con disfunciones de suelo pélvico y viceversa. Asegura que se podrían solucionar con un tratamiento multidisciplinar y conjunto. Nos cuenta que hay estudios y trabajos científicos que exploran relaciones entre bruxismo, disfunciones temporomandibulares (TMD), estrés y ciertas características musculares del tronco y pelvis. 

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes involuntariamente, habitualmente durante el sueño, aunque puede aparecer por el día en situaciones de tensión. En un escenario en el que la medicina funcional va tomando protagonismo, el abordaje integral tiene sentido. La tensión mandibular, como su nombre indica, es tensión ante todo y un suelo pélvico funcional ayuda a aliviarla, según los expertos. Que el suelo pélvico se relacione con esto es solo una pista de lo mucho que fortalecerlo contribuye al bienestar general. 

Candice Swanepoel con look de fitness negro© candiceswanpoel

La doctora Mercedes Herrero nos explica, además, que el cuerpo es un todo, y cuando estamos bajo estrés, tensión o ansiedad, esto se transmite a determinados grupos musculares. "Solemos tensar inconscientemente todo: los hombros suben, la mandíbula se tensa, el abdomen se contrae, incluyendo al suelo pélvico, que no es una excepción". 

Por ello es tan importante aprender técnicas de respiración, como la diafragmática para gestionar el estrés, así como mantener una postura equilibrada que nos permita una colocación correcta en el espacio, lo que ayuda, además, a aliviar los dolores de espalda.

Si respiramos de manera superficial o incorrecta, podemos sobrecargar el suelo pélvico. También la postura juega un papel importante en su salud. Cuando el cuerpo pierde su alineación natural, el suelo pélvico deja de trabajar en armonía con las paredes abdominales.

Cómo respiras afecta al suelo pélvico

El conjunto de músculos del suelo pélvico no trabaja de forma aislada. Forman parte de un sistema en el que intervienen la respiración, el abdomen y la postura corporal. "La respiración abdominal implica directamente al suelo pélvico", explica la doctora Mercedes Herrero. "Si respiramos de manera superficial o incorrecta, podemos sobrecargarlo". También la postura juega un papel importante en su salud. Cuando el cuerpo pierde su alineación natural, el suelo pélvico deja de trabajar en armonía con las paredes abdominales. 

Por eso, mantener una postura equilibrada no solo previene molestias en la espalda, sino que también ayuda a que la musculatura de toda esta área funcione correctamente. El cuerpo, al fin y al cabo, funciona como un sistema en el que cada parte influye en las demás. 

Una mujer con ropa de deporte en postura de meditación© Getty Images

Cómo fortalecer el suelo pélvico

El ejercicio físico puede ser un gran aliado si se realiza de forma adecuada. Actividades como el pilates, el yoga, el barré o la gimnasia hipopresiva ayudan a fortalecerlo al trabajar en coordinación con el abdomen profundo y la respiración. Según explica Lola Ibáñez, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico, lo importante no es solo el tipo de ejercicio, sino cómo se realiza y en qué momento se encuentra cada mujer. Por eso, "tonificarlo no tiene por qué ir asociado únicamente al posparto", explica esta experta. "Las mujeres jóvenes y deportistas también deberían prestarle atención". 

Además, en algunos deportes de impacto como correr, saltar o levantar cargas pesadas el problema no es la actividad en sí, sino la gestión de la presión abdominal. La sensación de peso en la zona, los escapes de orina al saltar o toser y sentir molestias persistentes no son normales por entrenar fuerte. Son, en cambio, indicadores de algo no está funcionando. De hecho, cuando no existe una buena preparación los impactos repetidos o los esfuerzos intensos pueden poner en evidencia una falta de adaptación del suelo pélvico. Con una progresión adecuada y una buena técnica, se puede seguir practicando estas disciplinas sin problemas.

mujer respirando profundamente en casa, rodeada de plantas© Getty Images

Hábitos que lo cuidan 

No somos muy conscientes de cómo algunos gestos pueden acabar perjudicándolo. Por ello, Lola Ibáñez nos invita a revisarlos y a introducir hábitos que lo protegen: 

Gestos que te perjudican

"No empujes al orinar, ya que la orina debería salir de forma natural cuando el cuerpo está relajado. Y evita hacer fuerza al ir al baño. Coloca un pequeño escalón bajo los pies. Al caminar o estar de pie, sé consciente de tu postura en el espacio y ponte recta". 

Una chica relajada en pijama© tezenisofficial

Presta atención a la respiración 

"Cuando levantes peso o hagas ejercicio, realiza el esfuerzo en la espiración y activa el suelo pélvico en ese momento. La respiración diafragmática ya supone una forma sencilla de empezar a cuidarlo sin darte cuenta".

Pide ayuda si te molesta

"En ocasiones, puede ser necesario que recurras a dispositivos vibratorios expresamente diseñados para activar tu suelo pélvico. También puedes pedir ayuda a un fisioterapeuta especializado en esta zona del cuerpo, sobre todo, si tienes problemas de incontinencia, disconfort o pesadez".

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