Lo que significa hablar dormida como Selena Gomez, según nuestra especialista en sueño


No tienes por qué alarmarte si también te pasa a ti, pero atenta a estas señales porque puede esconder un problema más serio


Selena Gomez© Getty Images
21 de marzo de 2026 a las 18:00 CET

Hablar dormido es algo que muchas personas descubren casi por casualidad, a menudo porque alguien cercano se lo comenta. De hecho, recientemente la propia Selena Gomez confesaba en una entrevista que lo hace. Incluso puede llevar a cabo conversaciones. ¿Se trata de algo normal?

Conocido médicamente como somniloquia, es un fenómeno relativamente frecuente que, en la mayoría de los casos, carece de relevancia clínica. Sin embargo, en determinados contextos puede formar parte de un trastorno del sueño más complejo. “Hablar dormido, o somniloquia, es una manifestación de lo que llamamos activaciones parciales del cerebro durante el sueño”, explica María Antonia Rodríguez, enfermera especialista en Medicina del Sueño de Linde Médica.

Selena Gomez estrena flequillo© selenagomez

¿Por qué sucede?

El sueño es un proceso dinámico en el que el cerebro mantiene distintos niveles de actividad. “Dormir no significa "apagar el cerebro": durante la noche atravesamos distintas fases: sueño ligero, profundo y REM. En ocasiones se producen pequeñas transiciones inestables entre ellas”.

Cuando la arquitectura del sueño se mantiene estable, estas transiciones no generan manifestaciones visibles. No obstante, “si el sueño está fragmentado, el cerebro puede activarse brevemente sin que la persona llegue a despertarse del todo. En ese momento pueden aparecer conductas automáticas como murmullos, frases completas o incluso movimientos”.

Retrato de Selena Gomez sonriendo© Getty Images

Diferencias entre infancia y edad adulta

La somniloquia es especialmente frecuente en la infancia. “En la infancia suele ser benigno y transitorio, relacionado con la maduración del sistema nervioso”, señala la especialista.

En la edad adulta, el abordaje cambia. “En adultos, la clave no es tanto el hecho de hablar dormido, sino el contexto en el que ocurre. Si aparece de forma aislada, no suele tener relevancia, pero si se acompaña de ronquidos habituales, despertares frecuentes, sensación de sueño poco reparador, o cansancio diurno… entonces, debemos valorar si existe un trastorno subyacente”.

En la práctica clínica, este fenómeno puede ser una manifestación indirecta de otros problemas. “En mujeres adultas, por ejemplo, vemos con frecuencia apnea del sueño que no se manifiesta solo con ronquidos intensos, sino con insomnio, fatiga persistente o cambios de humor”. En este sentido, destaca un patrón habitual en consulta: “Yo no ronco tanto, pero me levanto agotada”. “Ese es el dato importante”.

En la infancia, dormir en sueños suele ser benigno y transitorio, relacionado con la maduración del sistema nervioso. En la edad adulta, requiere otro abordaje

Cómo saber si hablas en sueños

La detección inicial suele ser indirecta. “Habitualmente lo detecta la pareja o alguien que comparte habitación”.

Cuando se sospecha un trastorno del sueño asociado, se realiza una evaluación estructurada. “Realizamos una valoración más amplia: historia clínica detallada, cuestionarios de somnolencia, exploración respiratoria y, si procede, estudios de sueño”.

En la actualidad, existen distintas herramientas diagnósticas. “Contamos con herramientas muy accesibles como la poligrafía respiratoria domiciliaria, la polisomnografía completa en unidades especializadas o la monitorización validada en domicilio”.

Además, los avances tecnológicos han permitido simplificar el proceso. “Podemos diagnosticar con precisión si existe apnea del sueño sin necesidad de ingreso hospitalario, lo que ha facilitado enormemente el acceso al diagnóstico”.

Mujer en la cama feliz de dormir bien© Getty Images

Síntomas asociados que pueden indicar un problema de fondo

Como comentábamos, la somniloquia, por sí sola, no es necesariamente indicativa de patología. Sin embargo, su asociación con determinados síntomas puede orientar el diagnóstico. “En adultos debemos prestar atención cuando se asocia a otros síntomas como: ronquidos persistentes, pausas respiratorias observadas, dolor de cabeza al despertar, hipertensión, cansancio mantenido, dificultad de concentración o irritabilidad”.

En mujeres, especialmente tras la menopausia, la presentación clínica puede ser menos evidente. “La apnea del sueño aumenta significativamente y puede manifestarse de forma más sutil: insomnio, ansiedad nocturna o sensación de descanso no reparador”.

Por ello, insiste en la necesidad de interpretar el síntoma dentro de un conjunto clínico. “Muchas veces hablar dormido es solo un síntoma más dentro de un patrón de sueño alterado”.

En adultos debemos prestar atención cuando se asocia a otros síntomas como: ronquidos persistentes, pausas respiratorias observadas, dolor de cabeza al despertar, hipertensión, cansancio mantenido, dificultad de concentración o irritabilidad

La relación con la apnea del sueño 

Como veíamos, en determinados casos, hablar dormido puede ser una manifestación secundaria. “En consulta vemos que, en algunos pacientes, comportamientos aparentemente anecdóticos: hablar dormido, moverse mucho, despertarse sobresaltados… son la manifestación visible de un problema respiratorio repetitivo durante la noche”.

Existen signos de alarma bien definidos. “Las señales que deben motivar valoración por un especialista en sueño son: ronquido crónico, sensación de asfixia nocturna, despertares frecuentes sin causa clara, somnolencia diurna, dificultad para controlar la tensión arterial y problemas de memoria o concentración”.

El impacto clínico de estos trastornos es significativo. “La apnea del sueño no solo afecta al descanso: aumenta el riesgo cardiovascular, metabólico y puede influir en el estado de ánimo”. Por este motivo, subraya la importancia de no trivializar ciertos síntomas: “Por eso insistimos tanto en no normalizar el cansancio crónico”.

mujer sonriente en la cama, con un antifaz rosa sobre los ojos© Adobe Stock

El papel de los microdespertares en las conductas nocturnas

Otro de los mecanismos fisiológicos implicados en la somniloquia son los microdespertares. “Son activaciones cerebrales muy breves, de segundos de duración, que la persona no recuerda”.

En el contexto de la apnea obstructiva del sueño, estos episodios se repiten de forma continua. “Cada vez que la vía aérea se colapsa y se interrumpe la respiración, el cerebro se activa para recuperar el tono muscular y permitir que vuelva a entrar aire. Esto puede ocurrir decenas o incluso cientos de veces por noche”.

Este patrón altera la calidad del sueño. “Genera un sueño inestable y favorece conductas como: hablar dormido, movimientos bruscos o inquietud nocturna”. En términos fisiológicos, añade, “es un mecanismo de defensa del organismo… pero a costa de sacrificar la calidad del descanso”.

Cada vez que la vía aérea se colapsa y se interrumpe la respiración, el cerebro se activa para recuperar el tono muscular y permitir que vuelva a entrar aire. Esto puede ocurrir decenas o incluso cientos de veces por noche

Avances en el diagnóstico de los trastornos respiratorios del sueño

El diagnóstico de estos trastornos ha experimentado una evolución notable. 

Actualmente, se dispone de diferentes herramientas complementarias. “Utilizamos poligrafía respiratoria domiciliaria validada, polisomnografía completa cuando se requiere estudio más profundo, sistemas digitales de análisis y plataformas de telemonitorización que permiten seguimiento del tratamiento”.

Estas tecnologías permiten una mayor precisión clínica. “Permiten evaluar no solo el diagnóstico inicial, sino también la adherencia y la eficacia del tratamiento en tiempo real”. Como consecuencia, “ha permitido detectar apnea del sueño en fases más precoces y personalizar mejor el abordaje”.

Chica en la cama recién despierta © Getty Images

Tratamiento y mejora de la calidad del sueño

El tratamiento depende de la causa subyacente. Cuando existe un trastorno respiratorio del sueño, la intervención es eficaz. “Cuando el origen es un trastorno respiratorio del sueño, tratar la apnea estabiliza la arquitectura del sueño”.

Los efectos son clínicamente relevantes. “Al mantener la vía aérea abierta y evitar las pausas respiratorias se reducen los microdespertares, disminuye la inquietud nocturna, mejora el descanso profundo, aumenta la energía durante el día y mejora el estado de ánimo”. La percepción del paciente suele ser clara. “No sabía que dormir podía sentirse así”, dicen. 

No obstante, el tratamiento requiere un abordaje integral. “No consiste únicamente en entregar un equipo. Requiere un acompañamiento integral: adaptación personalizada, educación sanitaria, seguimiento clínico y soporte técnico continuado”.

En este contexto, la adherencia terapéutica es fundamental. “La adherencia es uno de los grandes retos en apnea, y sabemos que cuando el paciente se siente acompañado y comprendido, los resultados mejoran de forma muy significativa”.

Por ello, concluye, es necesario garantizar un seguimiento adecuado. “La clave es ofrecer una atención domiciliaria especializada que facilite la adaptación al tratamiento, resolver dudas desde el primer día y hacer un seguimiento proactivo para garantizar que la terapia sea eficaz y confortable”.

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